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Arizpe, la Ciudad Prócer que busca convertirse en Pueblo Mágico

15 Agosto 2026 at 05:15

Por Ileana Bernal de la R.

Hay pueblos que necesitan un nombramiento para ser descubiertos y hay otros cuya historia habla por sí sola. Arizpe pertenece a la segunda categoría.

Enclavado en la Sierra Alta de Sonora, Arizpe conserva una de las historias más profundas del estado. Fue fundado como misión jesuita en 1646 y durante el periodo virreinal llegó a convertirse en capital de las Provincias Internas de Occidente, desde donde se administraban enormes territorios del noroeste de la Nueva España.

Su importancia histórica es precisamente una de las razones por las que Arizpe busca obtener el nombramiento de Pueblo Mágico. El Gobierno de Sonora ha señalado que trabaja para que la localidad alcance esta distinción y pueda fortalecer su actividad turística y la economía regional.

Una ciudad con historia en cada calle

Arizpe no necesita inventar leyendas para atraer visitantes. Su patrimonio está en sus templos, calles, plazas y edificios históricos. El municipio cuenta con 188 monumentos históricos registrados ante el INAH, una riqueza que da cuenta de su importancia durante distintas etapas de la historia de Sonora.

Uno de sus principales símbolos es el Templo de Nuestra Señora de la Asunción, un inmueble de origen misional considerado monumento histórico. Su presencia recuerda la época en que Arizpe fue uno de los principales centros de evangelización y organización territorial de esta región.

También forma parte de su memoria la figura de Juan Bautista de Anza, quien desde Arizpe emprendió la expedición que posteriormente contribuiría a la fundación de San Francisco, California.

¿Por qué es una candidata natural?

El programa federal Pueblos Mágicos busca reconocer localidades con atributos simbólicos, historia, leyendas, tradiciones, patrimonio cultural y manifestaciones que las distinguen y que pueden convertirse en una oportunidad para el desarrollo turístico.

Arizpe reúne buena parte de esos elementos: historia virreinal, arquitectura religiosa y civil, tradiciones, gastronomía regional, paisajes serranos y una identidad profundamente ligada a la historia de Sonora.

Incluso el propio municipio mantiene como parte de su identidad oficial el título de Ciudad Prócer, reconocimiento relacionado con los personajes ilustres y acontecimientos históricos vinculados con la localidad.

El título de Ciudad Prócer no es lo mismo que Pueblo Mágico. El primero forma parte de su reconocimiento histórico; el segundo es una denominación turística federal que Arizpe todavía busca obtener.

 

Entre historia y naturaleza

La ubicación de Arizpe también le da otra ventaja. La localidad forma parte de la Ruta del Río Sonora y su entorno ofrece posibilidades para desarrollar turismo de naturaleza y aventura. Documentos de planeación regional identifican al Valle de Arizpe como una zona con potencial turístico y señalan las áreas naturales ubicadas al oriente de la localidad como espacios susceptibles de aprovecharse para recorridos de aventura.

Por eso, visitar Arizpe no significa solamente caminar por un antiguo pueblo serrano. Es acercarse a uno de los lugares desde donde se construyó buena parte de la historia política, religiosa y territorial del noroeste mexicano.

Arizpe aún no puede presumir oficialmente el título de Pueblo Mágico. Pero tiene algo que ningún nombramiento puede fabricar: una historia de casi cuatro siglos, patrimonio tangible y una identidad que permanece viva.

El reto ahora es convertir esa riqueza en una experiencia turística capaz de atraer visitantes, generar oportunidades para sus habitantes y colocar a esta Ciudad Prócer de Sonora en el mapa nacional.

Cien años de la Guerra Cristera

7 Agosto 2026 at 06:28

Editorial

Un comunicado de la ACJM de Guadalajara nos recuerda que “El día 31 de julio de 1926, el culto público fue suspendido en toda la nación, de acuerdo con la orden dada por el episcopado mejicano en su Segunda Carta Pastoral Colectiva. En los días anteriores a tan drástica medida, el pueblo fiel se volcó en los templos. Miles de matrimonios, bautizos y confirmaciones fueron hechas en todos los rincones de la República. El cumplimiento de tales disposiciones dio origen a que los católicos defendieran sus templos cuando los agentes del Gobierno se presentaron a posesionarse de ellos el mismo 31 de julio, lo que ocasionó los primeros atentados y choques armados en distintos lugares del país: Puebla, Pue., Torreón, Coah., Guadalajara, Jal., y Sahuayo, Mich”.

Así inició la llamada Guerra Cristera, en donde miles de mexicanos murieron en defensa de sus creencias religiosas. Una etapa que por muchos años ha sido ocultada por el cinismo del sistema oficial en sus diferentes manifestaciones. Una etapa que debe de llenar de vergüenza al gobierno, porque fue una real represión al pueblo católico mexicano. Esto no aparece en los libros de texto, en donde cínicamente destacan otras acciones represivas como la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa o la masacre de Tlatelolco, donde murieron cientos de estudiantes. Sin embargo, guardan silencio ante los miles –porque eso fueron, miles– de asesinatos en católicos que defendieron su fe y creencias. 

Se cumplen ya 100 años del inicio de la Guerra Cristera (1926-2029), un conflicto armado en México provocado por las medidas anticlericales del presidente Plutarco Elías Calles y la entrada en vigor de la llamada «Ley Calles» el 31 de julio de 1926, lo que desató la suspensión del culto público y una profunda confrontación social. De acuerdo a las crónicas hay que recordar que todo inició cuando la Constitución de 1917 estableció restricciones a las iglesias y prohibió la participación política del clero. Luego llegó la llamada Ley Calles (1926), que reformó el Código Penal para limitar el número de sacerdotes y prohibir la educación y vestimenta religiosa pública. En respuesta a la agresión del gobierno, el clero decretó una suspensión de cultos y el 31 de julio de 1926, los obispos cerraron los templos y detuvieron los servicios religiosos visibles como protesta. 

Tras estas agresiones a la Iglesia Católica vino la resistencia armada. Campesinos y civiles católicos formaron el bando de los «cristeros» para defender su fe en estados como Jalisco, Guanajuato, Michoacán y Colima. Las mujeres organizaron redes de apoyo logístico, aprovisionamiento y defensa de los espacios de culto clandestinos. El conflicto dejó decenas de miles de víctimas y combatientes caídos a lo largo de tres años de lucha. Después de años de violencia y cruel represión del gobierno de Elías Calles, el 21 de junio de 1929 se firmó un acuerdo entre la jerarquía católica y el gobierno de Emilio Portes Gil que permitió reabrir los templos bajo un nuevo entendimiento legal. En Sonora el conflicto religioso no terminó porque en 1931 llegó a la gubernatura Rodolfo Elías Calles, quien continuó con acciones represivas contra católicos.

Por muchos años esta parte de la historia de México trató de ocultarse. Cínicamente los gobiernos no tocaban el tema. Oficialmente la guerra cristera no aparecía en la historia de México. Terminaba la Revolución y de ahí se pasaba en los libros de texto al llamado México Moderno. Y así se archivó esta parte de la historia. Los gobiernos del PRI decidieron no tocar el tema porque, a querer o no, fueron cómplices de los crímenes contra el pueblo católico dado de que su fundador fue Plutarco Elías Calles. Con la llegada de la izquierda de Lázaro Cárdenas se trató de arreglar el conflicto, pero se archivó para efectos oficiales de la historia oficial. Y así siguió. Incluso cuando llegó el PAN a la presidencia tampoco se puso el tema en los textos oficiales. Para el gobierno mexicano se puede decir que la guerra cristera solo fue una anécdota, y con ello se buscó que la sociedad ignore el sacrificio de miles de mártires por su fe. 

Pero la Iglesia y la sociedad católica ahora buscan recordar el holocausto católico, a cien años del inicio de la guerra cristera. En un mensaje publicado en el Semanario Desde la Fe, de la Arquidiócesis de la Ciudad de México, los obispos aclaran que la Iglesia en México no conmemora una guerra ni exalta la violencia, sino que recuerda tres realidades fundamentales que dejó ese cruento episodio:

 

“Queremos decirlo con toda claridad, para que nadie se equivoque ni instrumentalice nuestra palabra. No conmemoramos una guerra ni celebramos una victoria; no exaltamos las armas ni idealizamos la violencia, de dondequiera que haya venido. No convocamos a la revancha, no alimentamos el resentimiento y no ponemos esta memoria al servicio de ningún proyecto político ni partidista”.

 

Pero sí es importante rescatar esa parte de la historia de México que han mantenido oculta por muchos años. Así como piden justicia para los caídos del 68 y los desaparecidos de Ayotzinapa, más justo es reconocer el heroísmo de miles de mexicanos que dieron su vida por su fe. Es momento de rescatar su memoria y que por fin haya monumentos a su sacrificio. Es tiempo de que se haga justicia y les den un lugar en la historia.

El fútbol entre: “no me gusta” y “unidos por la alegría de un balón»

1 Agosto 2026 at 08:00

Por Héctor Rodríguez Espinoza

En la víspera del juego final del Campeonato Mundial de Futbol 2026, entre las selecciones de España y de Argentina, se me ha ocurrido confrontar su opinión discordante -ambos con sus respectivos seguidores-, el Lic. Armando Fuentes Aguirre ”Catón” (“Motivos por los que no me gusta el fútbol. Mi supina falta de saber en materia de fútbol no me impide observar el cochinero que es la indefendible FIFA”) y Eduardo Galeano («El fútbol es el único idioma que todos hablamos. Durante 90 minutos olvidamos colores, fronteras y problemas. Solo somos uno: hombres y mujeres de todas las edades, unidos por la alegría de un balón».

 

ARMANDO FUENTES AGUIRRE, conocido por su seudónimo “Catón”, es un destacado escritor, periodista y cronista mexicano. Nació el 8 de julio de 1938 (87 años en 2025-2026) en Saltillo, Coahuila, México. Abogado por la Universidad Autónoma de Coahuila (y estudios en la UNAM). Maestro en Lengua y Literatura Española, y en Pedagogía por la Escuela Normal Superior de Coahuila y estudió Periodismo en la Universidad de Indiana (EE.UU.).

Su seudónimo se inspira en figuras romanas como Catón el Viejo. Es uno de los columnistas más leídos de México, con columnas publicadas en más de 150 diarios (destacando Reforma, El Norte, Mural y El Imparcial de Sonora). Columnas principales: “De política y cosas peores” (humor y política bajo seudónimo), “Mirador”, “Manganitas”, “Plaza de Almas” y otras.

Cronista oficial de Saltillo desde la década de 1980. Ha sido director del Ateneo Fuente y de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila. Fundador de Radio Concierto. Docente universitario por décadas (Teoría Política, entre otras materias). Autor de más de 20 libros, entre ellos colecciones históricas como La otra historia de México, obras de humor (Los mil mejores chistes que conozco) y reflexiones como México en mí. Doctorado honoris causa por la Universidad Autónoma de Nuevo León (2003). Gran Orden de Honor Nacional al Mérito en la Comunicación Social e Historia de México (Academia Mexicana de Ciencias Políticas, entregada en Bellas Artes). Premio Ocho Columnas de Oro (1990) y otros galardones.

Es conocido por su estilo que combina humor sabio, ironía, anécdotas y reflexiones sobre política, historia, cultura y vida cotidiana mexicana. Su sitio web es www.caton.com.mx Sigue activo publicando columnas regularmente.

Escribe: “Muchas veces he confesado, sin arrepentirme y sin pedir absolución, mi unánime ignorancia en materia de fútbol. Todo lo desconozco acerca de ese juego. No lo digo por jactancia, sino por sinceridad. Estoy muy lejos de pertenecer al número de quienes por esnobismo, diletantismo o mimetismo hacen de cada partido una gesta semejante a la guerra de Troya o a la batalla de Waterloo. Detesto la manera en que algunos cronistas -¿todos?- gritan “¡Goooooool!”, después seguramente de tomar aire para prolongar lo más posible el automatizado grito. Encuentro deplorable la conducta de muchos aficionados cuyo homofóbico clamor: “¡Eeeeehh pu…!” sigue desprestigiando a México, y que hacen de sus manifestaciones un caótico tumulto con riesgo hasta de muerte. Me parece ridículo que un partido en el cual han participado 22 jugadores -¿son 22?- se decida a veces por el encuentro entre dos: El infeliz portero sobre quien recae toda la responsabilidad, y el jugador que tira al arco -que no es arco- con el temor de fallar el tiro y convertirse en villano por el resto de su desdichada vida. Mi supina falta de saber en materia de fútbol no me impide observar el cochinero que es la indefendible FIFA, integrada en su mayoría por una caterva de bribones mercaderes del deporte. La crematística creación de Infantino, ésa de la “pausa de hidratación” aun en temperaturas gélidas, y la manera lacayuna en que cedió ante Trump son evidencia de la corrupción reinante en ese deporte, en donde los valores que deben presidir el ejercicio deportivo andan por lo general al nivel de las extremidades inferiores, principal herramienta del soccer. Pido a los aficionados al fútbol desatender estas digresiones, nacidas, ya lo dije, de mi total ignorancia de ese juego. El más violento que en mi vida he practicado es el ajedrez, de modo que mis opiniones en materia de fútbol no son para tomarse en cuenta. Y me temo que lo mismo podrá decirse acerca de mis opiniones en cualquier materia. Rubrico esa declaración haciendo mío el dístico de Ramón López Velarde: “Yo sólo soy un hombre débil, un espontáneo / que nunca tomó en serio los sesos de su cráneo… FIN”.

 

Eduardo Galeano

 

Eduardo Germán María Hughes Galeano (Montevideo, 3 de septiembre de 1940 – Montevideo, 13 de abril de 2015) fue un periodista, escritor, novelista y ensayista uruguayo, reconocido internacionalmente como uno de los intelectuales más influyentes de América Latina en el siglo XX y comienzos del XXI. Su obra, profundamente comprometida con la memoria histórica, la denuncia de las injusticias y la defensa de los oprimidos, lo convirtió en un símbolo de la izquierda latinoamericana, aunque su escritura trascendió etiquetas políticas por su calidad literaria y poética.

Nació en una familia de clase media católica montevideana. Su padre, Eduardo Hughes Roosen, era funcionario del Ministerio de Ganadería y propietario de una estancia en Paysandú, con ascendencia italiana y galesa. Su madre, Licia Esther Galeano Muñoz, provenía de una familia uruguaya con raíces que se remontaban al primer presidente del país, Fructuoso Rivera. Del apellido materno tomó el nombre con el que firmaría sus obras.

Desde niño mostró inquietud artística e intelectual. Abandonó tempranamente los estudios formales y comenzó a trabajar en oficios diversos (datilógrafo, pintor de letreros, mensajero). A los 14 años inició su carrera periodística publicando caricaturas políticas en El Sol, semanario del Partido Socialista. Su talento lo llevó rápidamente a posiciones de responsabilidad: a los 21 años ya era director de Marcha, la legendaria revista cultural y política uruguaya que reunía a las principales intelectuales de la izquierda del momento. También dirigió Época.

En 1973, el golpe de Estado en Uruguay cambió drásticamente su vida. Galeano fue detenido y encarcelado. Al salir, se exilió en Argentina, donde fundó la revista Crisis. Sin embargo, el golpe militar argentino de 1976 lo obligó a huir nuevamente, esta vez a España. Durante esos años de exilio escribió algunas de sus obras más importantes. Regresó a Uruguay en 1984, tras el fin de la dictadura, y se incorporó al semanario Brecha, donde colaboró hasta sus últimos días.

Estuvo casado en tres ocasiones. Su última esposa fue la actriz Helena Villagra, con quien compartió gran parte de su vida.

Galeano se definía fundamentalmente como un escritor “obsesionado con la memoria”. Rechazaba la amnesia histórica que, según él, condenaba a América Latina a repetir sus tragedias. Su estilo es inconfundible: prosa poética, breve, cargada de imágenes, ironía y emoción. Combinaba rigor documental con narración literaria, anécdotas y reflexiones personales.

 

Obras fundamentales:

 

“Las venas abiertas de América Latina (1971)”, escrito en apenas tres meses tras cinco años de investigación, es un relato apasionado de cinco siglos de expoliación del continente. Desde la conquista española hasta las intervenciones del siglo XX, Galeano describe cómo los recursos y el trabajo latinoamericano enriquecieron a otros continentes mientras empobrecían a sus pueblos. El libro fue prohibido por varias dictaduras y se convirtió en referencia obligada de los estudios latinoamericanos.

Trilogía Memoria del fuego (1982-1986): Para muchos, su obra cumbre. Compuesta por Los nacimientos (hasta 1700), Las caras y las máscaras (siglos XVIII-XIX) y El siglo del viento (siglo XX). Narra la historia de América a través de viñetas cortas, como un gran mosaico que incluye mitos indígenas, hechos históricos, personajes anónimos y célebres. Es un intento monumental de recuperar la identidad continental.

Otras obras importantes: Días y noches de amor y de guerra (1978) — testimonio autobiográfico del exilio.

El fútbol a sol y sombra (1995) — historia poética y crítica del deporte rey.

El libro de los abrazos (1989).

Espejos (2009) — historias de casi todos.

Los hijos de los días (2013) — un “calendario” de 366 relatos breves.

En sus últimos años Galeano siguió escribiendo y dando conferencias, aunque su salud se deterioró. En 2014 publicó una edición revisada de Las venas abiertas, reconociendo algunos errores de perspectiva económica en la versión original, pero manteniendo su esencia crítica. Falleció el 13 de abril de 2015 en Montevideo, a los 74 años, víctima de un cáncer de pulmón. Su muerte generó un profundo duelo en América Latina; presidentes como Evo Morales lo despidieron como un “maestro de la liberación de los pueblos”.

Galeano dejó más de cuarenta libros traducidos a decenas de idiomas. Su influencia supera el ámbito literario: es citado en ámbitos académicos, políticos y culturales. Representa una forma de hacer literatura comprometida sin perder belleza ni universalidad. Como él mismo dijo: “Soy un escritor obsesionado con recordar, con recordar el pasado de América y sobre todo el de América Latina, tierra íntima condenada a la amnesia”. Su voz sigue vigente en tiempos de desigualdad, extractivismo y debates sobre la memoria histórica. Es, sin duda, uno de los grandes narradores de la identidad latinoamericana.

El fútbol a sol y sombra (1995). Es uno de los libros más bellos y originales escritos sobre el fútbol. No se trata de un tratado técnico ni de una historia cronológica convencional, sino de un homenaje poético y crítico al deporte más popular del mundo, escrito con el estilo inconfundible de Galeano: prosa lírica, viñetas breves, anécdotas, ironía y profunda sensibilidad social.

El libro se organiza en capítulos cortos y temáticos que funcionan como un abecedario o un mosaico: “El jugador”, “El arquero”, “El ídolo”, “El hincha”, “El gol”, “El árbitro”, “El estadio”, “La pelota”, etc. Mezcla definiciones poéticas, retratos de jugadores legendarios, relatos de partidos históricos y reflexiones sobre la sociedad. Galeano recorre la historia del fútbol desde sus orígenes antiguos (China, Egipto, pueblos precolombinos) hasta los Mundiales de la década de 1990 (con ampliaciones posteriores en ediciones actualizadas hasta 2010-2014).

Galeano narra el viaje triste del fútbol: de la belleza a la obligación, del juego alegre al espectáculo mercantilizado. El fútbol nació como un juego espontáneo, creativo y festivo, especialmente en los barrios pobres de Sudamérica, donde niños negros y obreros inmigrantes lo convirtieron en arte con pelotas de trapo.

Con el tiempo, la tecnocracia y el negocio lo transformaron en un producto: velocidad, fuerza, disciplina táctica, marketing y resultados por encima de la fantasía y la osadía.

A pesar de esta crítica, el libro está lleno de amor y admiración. Galeano celebra los momentos de magia que aún resisten: gambetas imposibles, goles inolvidables y la capacidad del fútbol para generar identidad, resistencia y alegría popular.

Temas principales. Orígenes y democratización — Cómo el fútbol inglés de élite llegó a América y fue “criollizado” por los sectores populares.

El fútbol como espejo social — Refleja clase, raza, política y poder. Habla de discriminación racial, dictaduras que usaron el fútbol como opio (Mussolini, Videla), pero también de resistencia (Barcelona republicano, Dinamo de Kiev contra los nazis, etc.).

Personajes inolvidables — Perfiles poéticos de leyendas como: Garrincha (el “ángel de las piernas torcidas”), Pelé, Maradona, Obdulio Varela, Cruyff y muchos otros menos conocidos pero míticos.

Los roles del drama — El sufrimiento del arquero solitario, la tiranía del árbitro, la locura del hincha, la soledad del ídolo caído, etc.

Crítica al negocio — Denuncia la comercialización, la explotación de jugadores y la pérdida de la alegría.

Frases emblemáticas. Galeano escribe que el fútbol es “música del cuerpo” y “fiesta de los ojos”. Una de sus ideas más citadas es que el fútbol hizo un viaje maravilloso: de los colegios ingleses a los baldíos de América, donde los pobres lo convirtieron en su idioma universal.

 

Conclusión

 

El fútbol a sol y sombra es mucho más que un libro de fútbol: es un ensayo sobre la condición humana, la memoria y la resistencia cultural. Galeano, que de niño soñaba con ser jugador pero solo jugaba bien mientras dormía, logra con las palabras lo que no pudo con los pies. El resultado es una obra emotiva, divertida, nostálgica y profundamente humana, considerada por muchos una de las mejores obras jamás escritas sobre este deporte. Es lectura obligada tanto para fanáticos del fútbol como para quienes quieran entender su enorme poder cultural y político.

«El fútbol es el único idioma que todos hablamos. Durante 90 minutos olvidamos colores, fronteras y problemas. Solo somos uno: hombres y mujeres de todas las edades, unidos por la alegría de un balón», sería una buena alegoría.

Y tú, ¿a quién le vas?

De la canasta mexicana a las calles de París: Bicla conquista Francia con el sabor de México

27 Julio 2026 at 03:49

 

Un taco humilde, una historia poderosa y una misión: demostrar que la gastronomía mexicana puede sentarse en la mesa del mundo

 

Por Paloma Escobedo (corresponsal)

Por décadas, el taco de canasta viajó en bicicletas, envuelto en telas y guardado en recipientes que conservaban su calor y su sabor. Era el alimento del trabajador, del estudiante, del barrio, pero hoy, esa misma tradición cruzó el Atlántico y encontró una nueva casa en París.

En el corazón de la capital francesa, el restaurante «Bicla» convirtió este clásico mexicano en una experiencia gastronómica que mezcla memoria, técnica y creatividad.

Detrás de este proyecto están el chef Othoniel Álvarez Castañeda y Christian Cremer, quienes apostaron por llevar a Francia una cocina mexicana auténtica, pero con una mirada contemporánea.

La propuesta de Bicla no busca disfrazar la tradición: busca contarla.

El restaurante Bicla, fue distinguido con el «Sello M», un reconocimiento otorgado por la Academia Mexicana de Gastronomía que identifica a los restaurantes mexicanos en el extranjero comprometidos con la autenticidad, calidad y difusión de la cocina nacional.

La noticia fue celebrada por Blanca Jiménez Cisneros, embajadora de México en Francia, quien destacó el trabajo realizado por el chef Othoniel Álvarez Castañeda y Christian Cremer, al llevar el sabor y la identidad de México hasta la capital francesa.

«¡Los deliciosos tacos de canasta de Bicla siempre son un deleite! Felicitaciones al chef Othoniel Álvarez y a Christian Cremer por obtener el prestigioso ‘Sello M’, otorgado por la Academia Mexicana de Gastronomía. ¡Un reconocimiento totalmente merecido!»

Un taco que cuenta una historia

Los protagonistas de la carta son los famosos tacos de canasta, preparados con rellenos como papa, frijol, pollo pibil, chorizo rojo y birria de res, acompañados por otros sabores mexicanos reinterpretados por la cocina del chef.

Pero Bicla va más allá del plato, ya que su concepto combina ingredientes de temporada, una experiencia moderna y elementos de la cultura mexicana dentro de un espacio parisino que busca unir dos mundos: la tradición mexicana y la sensibilidad gastronómica francesa.

 Dos visiones, un mismo propósito

Para Othoniel Álvarez Castañeda, la cocina es una forma de preservar identidad, mientras que para Christian Cremer, el reto es crear una experiencia que conecte con nuevos públicos sin perder la esencia mexicana.

Su trabajo comenzó a ganar presencia internacional cuando representaron a México en el Village International de la Gastronomie 2025, un escaparate donde llevaron su propuesta fuera de las fronteras del restaurante.

México conquista paladares

El reconocimiento gastronómico internacional no solo se construye con restaurantes de lujo; también nace en una tortilla, en una receta familiar y en los sabores que cuentan de dónde venimos.

Bicla demuestra que un taco de canasta puede tener la misma fuerza cultural que cualquier gran platillo del mundo: porque detrás de cada bocado hay historia, territorio y una forma de entender México.

Hoy, en París, una bicicleta imaginaria sigue recorriendo calles… pero ahora lleva una canasta llena de orgullo mexicano.

Huevo con nopales: el desayuno que nutre, da energía y cuida tu salud

27 Julio 2026 at 02:35

Por Redacción

Comenzar el día con huevo acompañado de nopales es una de las mejores opciones para un desayuno completo. Esta combinación aporta proteínas de alta calidad, fibra, vitaminas y minerales que ayudan a mantener la saciedad, favorecen la digestión y brindan energía para enfrentar la jornada.

El huevo es una excelente fuente de proteína, además de contener vitaminas A, D, E y del complejo B, así como colina, un nutriente esencial para el funcionamiento del cerebro y la memoria. También aporta hierro y selenio, importantes para fortalecer el sistema inmunológico.

Por su parte, los nopales son ricos en fibra, antioxidantes, calcio, magnesio y vitamina C. Su consumo contribuye a regular los niveles de glucosa en sangre, mejorar la salud digestiva y favorecer el control del colesterol.

Para completar este desayuno, puedes acompañarlo con una taza de café negro, rico en antioxidantes y que ayuda a mejorar el estado de alerta y la concentración, o bien con un vaso de jugo de naranja natural, una excelente fuente de vitamina C que fortalece las defensas y facilita la absorción del hierro.

🍳 Receta

Ingredientes

  • 2 huevos
  • 1 taza de nopales cocidos y picados
  • ¼ de cebolla picada
  • 1 jitomate picado
  • 1 chile serrano (opcional)
  • 1 cucharadita de aceite de oliva o aguacate
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación

  1. Sofríe la cebolla, el jitomate y el chile.
  2. Agrega los nopales y cocina durante tres minutos.
  3. Incorpora los huevos batidos y mezcla hasta que estén cocidos.
  4. Sirve acompañado de café negro o un vaso de jugo de naranja recién exprimido.

¡Argentina no jugó mal! ¿O sí?

24 Julio 2026 at 15:08

Por Pedro “Chory” Carmona

Cayó el telón y, con ello, ganó el mejor equipo del pasado Mundial: España, la selección que mejor fútbol desarrolló, dinámico y preciso, con un sistema de «toque y rol» (no prestar el balón al rival), un esquema que manejaban de memoria gracias al seguimiento y al buen trabajo que traían los jugadores bajo la dirección técnica de Luis de la Fuente, quien desde 2015 ha dirigido selecciones Sub-15 hasta llegar a la mayor, con grandes resultados en campeonatos internacionales. En logros como este nada es casualidad, aunque a veces la suerte también juega; no fue el caso de España, que ganó con todos los méritos.

Por su parte, a Argentina no le alcanzó, aunque planteó bien su juego. El técnico Lionel Scaloni sabía que tenía pocas posibilidades de triunfo si le jugaba de tú por tú a España. De ahí que planteara un partido largo, dejando correr el tiempo y esperando que apareciera una genialidad de Messi. Sin embargo, el capitán argentino fue marcado por zonas, algo que no resultó tan difícil porque, a sus 39 años, ya no le daban las piernas para soportar la dinámica de una final de Copa del Mundo frente a jugadores como Rodri, Dani Olmo, Oyarzabal y compañía. Súmele que, cuando tomaba el balón, de inmediato le caían uno o dos rivales, lo cometían falta y el juego se detenía. Era evidente que había indicaciones precisas para neutralizarlo.

Aquella final de Italia 90

Fíjense, mis escasos lectores, que esa final me hizo recordar la de Italia 90. En aquel entonces, los argentinos dirigidos por Carlos Salvador Bilardo llegaron a la final frente a Alemania. Diego Armando Maradona era la gran esperanza de la Albiceleste. Ese mismo año había llevado al Napoli al campeonato; anteriormente, en 1987, también los había conducido al «scudetto» y, de paso, a conquistar la Copa de la UEFA. En esos años, solo Dios sabe cuánta cocaína consumió, pero aun así le alcanzaba y todos confiaban en su enorme talento. Algo parecido ocurrió el domingo pasado con Leo Messi.

Y aunque Alemania no jugaba ni la mitad de lo que hoy juega España, ustedes saben lo que siempre han sido los alemanes: tres veces campeones del mundo y con una mentalidad ganadora. Siempre serán peligrosos. La verdad es que Argentina llegaba con pocas posibilidades de llevarse el triunfo, algo parecido a lo sucedido en la pasada final, pues varios de sus principales hombres arribaban «tocados». Ruggeri y Burruchaga solo jugaron el primer tiempo; no pudieron continuar. Maradona, si usted recuerda, disputó ese Mundial infiltrado debido a un esguince de tobillo y su rendimiento no fue el mismo. Además, Caniggia y Olarticoechea estaban suspendidos, pese a haber sido titulares durante el torneo.

Por ello, Carlos Salvador Bilardo planteó el partido de manera muy similar a como lo hizo Scaloni. En Italia 90 estaban en desventaja por todo lo que les he contado y confiaban en una genialidad de Maradona. Déjeme decirle que por poco les salía, porque ese partido lo perdieron 1-0 con gol de Andreas Brehme al minuto 85. De haberse ido a los penales, quién sabe quién habría ganado. Aunque muchos dicen que los penales son una lotería, no estoy de acuerdo. Se necesita capacidad, concentración y que al cobrador no le tiemblen las piernas. Llegados a esa instancia, ya no hay favorito y las cosas se emparejan. Ya no importa si uno de los equipos desarrolló un fútbol más bonito y dinámico.

Eso sí, los porteros influyen muchísimo. Últimamente hay arqueros especialistas en penales y ahí el tema cambia por completo. Ambos guardametas del pasado domingo son muy buenos. El español fue catalogado como el mejor portero del Mundial y, de haber ganado Argentina, no me queda la menor duda de que el «Dibu» Martínez se habría llevado esa distinción.

De ahí que piense que Argentina planteó bien su partido y su estrategia ese domingo. Déjeme decirle que no le convenía hacer presión alta. ¿Qué quiere decir eso? No ir a presionar la salida de España, que es lo que hoy se acostumbra para no dejar jugar al rival. ¿Qué le convenía entonces? Pararse bien atrás, esperarlos como lo hizo, reservar energías y cuidar a Messi para que, al final, «hiciera una de las suyas». Y por poco le salía, porque en tiempos extra hubo una gran llegada iniciada por el número 10 argentino; sin embargo, el jugador que remató envió el balón por encima del arco. No recuerdo su nombre, y con ello se fue la esperanza de empatar e irse a los penales. ¿Qué habría pasado? Imposible saberlo.

Se dice que, para saber quién es quién, estos partidos hay que jugarlos. Argentina hizo lo suyo y España dio cátedra de cómo se debe jugar. Como ya es costumbre, nosotros, como siempre, respetamos su punto de vista.

Lo que ha venido realizando España con su deporte en general durante los últimos 15 años es, sin duda, un ejemplo a seguir. Me pregunto: ¿no sería conveniente que nuestros federativos y directivos del fútbol se echaran un clavado para ver cómo le están haciendo? ¿No creen? ¿O seguimos igual? Y aquí, en Sonora, esperando que salgan otros jugadores para la Selección Mexicana, a la buena de Dios.

El sueño del padrino se rebasó al absurdo

24 Julio 2026 at 13:47

Por Manuel Gutiérrez

Una nota noir. Un contexto noir.

Una historia que debería hacer palidecer a Mario Puzo, porque su Godfather, “El Padrino”, llevada en 3 entregas al cine como obra maestra por Francis Ford Coppola, resulta que se quedó corta; que el Padrino de Puzo, Vito Corleone, fue rebasado por la libre, por la derecha, por un padrino tropical que implantó un sistema en México que hace palidecer los afanes del siciliano radicado en Nueva York.

Revisemos el contenido de El Padrino: Vito organiza negocios ilícitos como fuente de ingreso de la familia, la cual se arma como pandilla o grupo de control en Nueva York. Sus planes eran clásicos: un poquito del negocio de las apuestas, un poquito de tráfico de blancas, negras y asiáticas, para efecto de lo que cayera, y muchito de tráfico de alcohol.

Porque la prohibición condicionó el ascenso de las 7 familias de la mafia, o debería decir de la magia, porque se volvieron muy ricos al dedicarse al huachicol del alcohol, es decir, introducir tequila mexicano, ron cubano, brandy español, coñac francés e incluso whisky canadiense y, por qué no, americano… porque, que yo sepa, durante la prohibición Johnnie Walker no dejó de caminar muy campante, con sus largos pasos; es decir, las plantas de whisky americano no dejaron de existir, aunque sufrieron una terrible contracción de la demanda al declarar la sed como ilegal.

Dirán que exagero, pero era sed de agua viva. Ah, ponga un vaso chaparro, dos hielos y whisky… salud. El bourbon siguió saliendo de los pantanos de Luisiana, particularmente de Nueva Orleans, y vino el auge de las clandestinas, que con alambiques hacían la preciada bebida. Incluso ese es el origen de NASCAR, porque los montañeses de las Carolinas modificaban autos convencionales para que corrieran más cargados de alcohol, y ese fue el origen de los stock cars.

Y todos sabían del Southern Comfort, sin duda alguna, por lo que de alguna manera siguió produciéndose el destilado divertido, y llegando bebidas inglesas, desde el gin al J&B o Ballantine’s, sin interrupciones de ningún tipo; más caro, más sofisticado y generador de riquezas de la noche a la mañana, así como de violencias salvajes por el control del mercado ilícito. Por eso es un error pretender manipular el mercado por la fuerza en todo aspecto.

Pero decía que el Padrino no cobraba plaza, aunque sí recibía pago por los favores. Era la instancia de justicia que compensaba los excesos del ICE de la época, de autoridades municipales, inspectores de todo tipo, que salvaba honras vulneradas que, en la recta economía americana, en ocasiones caían en el soborno.

El Padrino, por tanto, contrataba policías sin hacerlos firmar contrato. Pero cada sargento, cada teniente y capitán, hasta llegar al comisionado, tenían sus donativos para el movimiento —en este caso, el de ellos, así decían desde entonces—, y a Pío lo absolvieron los jueces de tómbola con todo y grabación digital a todo color… esas pruebas no valen con el hermano de AMLO.

Vito incluso llegaba más lejos, porque la comunidad italoamericana tenía líos de vivienda, de sucesiones o de discriminación para ingresar a tal chamba o comisión que demandara real pedigree o recomendación de algún picudo. El Padrino llenaba una tarjeta y enviaba un propio…

Vito celebraba audiencia, incluso en la sala de su casa, en alguna oficina de la colonia; incluso era abordado por los desesperados en la calle. Como confesor, determinaba la calidad de la intención, si el solicitante era portador de causa justa o si pretendía aprovecharse del poder de negociación del Padrino; buscaba una justicia privada pero recta entre su comunidad.

Por tanto, el día de la boda de su hija, el pastel de 4 pisos fue un regalo. El artista de origen italiano que era impulsado por Vito fue a cantar para deleite de la familia, los vinos y caldos salieron de todos los bares de la comarca, la música cobraba relativamente si no era de los favorecidos por el Padrino. Vito, sin embargo, era un caballero decimonónico, hasta cierto punto con temores religiosos, incluso donante favorito de su parroquia y del santo patrón, y toda la familia portaba medallas alusivas a un santo determinado o la elemental cruz de Cristo. Eran amables, correctos, pero por la mala, mortales.

Por fortuna, Vito no quería envenenar a su comunidad. Porque estaba en los años 40-50 con el despegue del narcotráfico, con marihuana, morfina, heroína, básicamente. Alcohol, mujeres y ajustes de cuentas eran, digamos, una operación “decente”. Y rehusarse al narco fue la causa de su desgracia y del ascenso de Michael, su hijo inesperado que surgió en la guerra de familias por el poder y el control, nos narra Puzo.

Vinieron los negocios de Las Vegas, el juego con casinos, hoteles y otras perspectivas, pero finalmente aceptaron que las drogas eran un gran negocio; pero lo que aquí los mafiosos nacionales no aprenden es que, a la par, eran desarrolladores económicos, emprendedores de negocios lícitos que tanto blanqueaban como daban una estructura paralela que volvió un enredo legal a la Tesorería perseguirlos. Clubes nocturnos, revistas musicales, clubes exclusivos con todo tipo de tendencias sexuales, todo comenzó a ser contabilizado y operado en la vía legal o por afuera, y también empresas de todo tipo. Nada de cobrar plaza, querían el apoyo de la gente.

Vito entendió que tenía que comprar algunos jueces penales, civiles, administrativos y de todo tipo de materia. Porque si el poder permite robar, ese mismo poder debe controlar al Poder Judicial para que se garantice la impunidad de los gobernantes durante y posterior a su periodo del poder.

En eso, el padrino mexicano de Macuspana, Tabasco, fue más hábil: se apoderó de todo el Poder Legislativo, que hace leyes y que, por tanto, podía hacer excepciones o promulgar nuevas leyes para que el delito dejara de serlo o dependa de quién lo comete.

Incluso fue más lejos: no compró jueces, los dominó y sometió a todos mediante acordeones o tómbolas, pero todo el aparato judicial quedó a su servicio. Entonces, un munícipe moderno de la 4T de algún puerto tropical, como la de Acapulco, puede ser denunciada por la ASF (Auditoría Superior de la Federación), pero como controlan la Suprema Corte, la alcaldesa Abelina fue absolutamente absuelta, pura e inocente, aunque de los 847 millones nadie sabe, nadie supo o quién se los llevó. La gobernante de Morena, alcaldesa morenista, goza entonces de una pureza virginal que no se encuentra por ninguna parte, pero el ministro no encontró los requisitos formales para admitir y proceder y no vio pruebas que demostraran el delito, que quedó registrado se cometió, el dinero se perdió, pero la Corte lo absolvió.

Vito no llegaba tan lejos ni se imaginaba que pudiera hacer un partido tricolor por la bandera de Italia, o guinda por el color de los cardenales, y que le pusiera el nombre de Regenerador, aunque no lo fuera precisamente, y tomara todo un país, todos sus recursos, su petróleo, su electricidad, que en el país tropical son monopolio del Estado, y súmele recursos al partido regenerador de Vito, que le pagaría la conquista del poder; eso ni los mejores delirios ni el mismo autor Mario Puzo pudo imaginar que sucedería, porque no conoció el otro lado del sur.

México, país de delincuentes con estilo, como Desireé, que en su postrer aventura todavía alcanzó el rango mediático: conocida como la Tilina, por ser del Cártel de los Tilines, su deceso casi se convirtió en un episodio televisado. De pronto se percató que su diablo de cabecera no le iba a servir ni el rifle de asalto que portaba y, aunque lo accionó, la emboscada del Ejército Mexicano fue realizada por nota, dejando la camioneta de reciente modelo como un queso gruyer.

La chica, cuyas capacidades exterminadoras no pongo en duda, como tampoco su habilidad para maquillarse, pasó a ser una muestra torcida de una estrella de la noche, en que se percataron que eran superados en todo, en potencia de fuego, y que sintieron por primera vez ese extraño sentido que se llama miedo y el final tan temido.

Vito no vio surgir a ese tipo de personalidades, aunque sí contaba entre sus activos con mujeres decididas, intrigosas, envenenadoras, dignas del poder protervo de la mafia, pero no con ese estilo como Desireé.

Esas figuras son consecuencia de un modelo irreal de vida de aventura y evasión para jóvenes que creen que traficar es motivo de corridos, que el delito gratifica; pero la vida sicaria se ha depreciado tanto que ya no está bien pagada ni duras trabajando duro.

Vito tenía sus consiglieri, un jurista, hasta un economista que planificaba las inversiones, pero básicamente eran sus comisarios hombres de trajes elegantes, sombrero borsalino, corbatas de dudoso gusto, pero muy de la era noir. Normas, convenciones, un algo de civilización.

Pero ellos arriesgaban por el territorio en las guerras de expansión o defensivas y, sobre todo, de los atentados inesperados, porque era una guerra que comenzaba sin aviso siempre y que sorprendía al más desconfiado. Porque en materia de muertos, la mafia logró más bajas a traición que en batallas, aunque las hubo y con saldos alarmantes.

En nuestros días, el Mayo fue víctima de una jugada de ese tipo, como Melesio Cuén, rector de la UAS, víctima de un gobernador Rocha Moya que se dice es capaz de regresar al cargo, y al que el gobierno es capaz de sacrificar el país por la inmunidad del hermano de la misma mafia, capaz de revelar nombres de los de arriba y cosas gruesas. Pero hay tantos padrinos… me viene a la memoria el general Cienfuegos, absuelto por la presión nacional, otro padrino cuando esta funcionaba en el exterior, pero todo cambió.

A Vito lo rebasaron totalmente por la derecha y por la libre: hasta la carretera les pertenece, incluso el huachicol con que se mueven. Puzo se quedó corto, porque la realidad en Venezuela con Maduro, la Colombia de Petro y con su Pablo Escobar, y en el país tropical con su barredora, ilesa y triunfante, no vio que se podía conquistar el mundo.

Fue hasta la cruda visión de Cara Cortada, de Al Pacino y obra prima de Brian de Palma, que surgió Montana y al que le dijo: “El mundo es tuyo”. Y sí, el mundo les pertenece, pero el mundo de Cara Cortada es tan crudo, tan horrible como la pesadilla de la realidad que asombraría a Vito.

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