Slim defiende economía mexicana ante Trump ¿realidad o ilusión
Carlos Slim el afamado magnate mexicano salió a la palestra pública para ofrecer una defensa de la economía nacional lo cual es una proeza admirable en estos tiempos de incertidumbre. En un acto que podría considerarse de optimismo ciego Slim rechazó la reciente disminución en la calificación crediticia de Moody s tildándola de irracional. Pareciera que algunos todavía viven en una burbuja donde los números y las percepciones internacionales no son el reflejo de una gestión económica que deja mucho que desear. Curiosamente mientras Slim se esmeraba en pintar un panorama de sol y prosperidad para México no dudó en arremeter contra la retórica del ex presidente estadounidense Donald Trump. Sin embargo las declaraciones de Trump a menudo son un espejo incómodo de ciertas verdades que la clase política mexicana prefiere ignorar. Sus observaciones sobre la dependencia de Estados Unidos hacia México y la fuerza productiva de la nación azteca aunque duras no están del todo equivocadas y exigen una introspección seria por parte de quienes dirigen el rumbo económico del país. La realidad es que la necesidad que Estados Unidos pueda tener de México es una calle de doble sentido. Mientras Slim celebra la fuerza productiva los constantes tropiezos económicos internos y la falta de inversión extranjera directa demuestran que el gobierno mexicano no ha sabido capitalizar esa ventaja. Es fácil culpar a las agencias calificadoras o a las voces críticas extranjeras pero la verdadera responsabilidad recae en las políticas internas que han dejado a la economía nacional en un estado vulnerable. Trump aunque polémico muchas veces ha puesto el dedo en la llaga revelando las deficiencias que el gobierno actual se niega a reconocer.