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Importación de candidatos

Sería la primera ocasión en que un senador de otra entidad —que no termina todavía su período para el que fue electo— buscara ser candidato a gobernador de otra entidad diferente

 

Por Bulmaro Pacheco

Dice Luis Medina Peña en su leído ensayo sobre la “Invención del Sistema Político Mexicano” que el General Porfirio Díaz en su prolongado mandato al frente de la República nunca confió en las listas que le enviaban los gobernadores de los Estados con sus propuestas para integrar el Poder Legislativo Federal (ya restaurado el Senado de la República a partir de 1874) y que él personalmente —con algunos gobernadores consentidos— decidía quiénes representarían a los Estados en ambas cámaras.

Así se dieron casos, por ejemplo, que algún chiapaneco o oaxaqueño de sus conocidos representara a Sonora y Sinaloa en la Cámara de Senadores, o que personas del sureste representaran a Estados del Norte en la Cámara de Diputados.

También en materia de gubernaturas estatales: Un Chihuahuense (Torres) a Sonora un Tamaulipeco (González) a Guanajuato o Un Chihuahuense (Carlos Pacheco ) a Puebla, entre muchos otros casos.

La Constitución de 1917 —promovida por Carranza con un Constituyente integrado también por personeros de su confianza— trató de corregir esos excesos a través de la inclusión o reforma de algunos artículos de la Constitución que establecieron los requisitos para la elección de diputados y senadores al Congreso de la Unión con un nuevo concepto como requisito: la “residencia efectiva”. También se establecieron los requisitos para la elección de gobernadores de Estados y Territorios (en ese año tanto Quintana Roo como las dos Baja Californias eran territorios).

Con el tiempo y con la evolución de la política se fueron cerrando más los requisitos para los cargos de elección popular, alegando el arraigo y el conocimiento de los aspirantes de las regiones que aspiraban a representar, siendo aún más radicales los requisitos exigidos en las Constituciones locales —para los cargos locales— a juicio de la mayoría de los gobernadores estatales a la hora de promover o vetar candidaturas.

Por eso ahora resulta paradójico que algunos más aturdidos que despistados traten de promover la candidatura del Senador por Nuevo León —de todos nuestros respetos—, Luis Donaldo Colosio Riojas para el gobierno de Sonora en 2027.

Paradójico por varias razones:

Luis Donaldo Colosio Riojas acaba de desempeñar el cargo de Presidente municipal de Monterrey (2021-2024), donde para competir debió acreditar residencia en ese municipio tal y como lo establece la Constitución de ese Estado.

En 2024 fue candidato a Senador de la República y perdió la elección. Entró por la vía de la representación proporcional porque también estaba inscrito en la lista de 32 de MC. Ahí también debió acreditar el requisito de residencia en el Estado de Nuevo León, que señala el artículo 58 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

No se conoce de parte del interesado una declaración pública que nos indique que aspira a gobernar Sonora. Todas las encuestas habidas y por haber hasta ahora lo ubican como aspirante a la gubernatura en su entidad de residencia actual: Nuevo León.

¿A qué aspiran entonces los que promueven la idea de postularlo por Sonora cuando saben que no cumple con los requisitos constitucionales y políticos y que ni siquiera están seguros de que sea esa su intención?

Sería la primera ocasión en que un senador de otra entidad —que no termina todavía su período para el que fue electo— buscara ser candidato a gobernador de otra entidad diferente. Algo no visto en más de 120 años y que nos remontaría a las afirmaciones de Luis Medina y a los tiempos de Don Porfirio.

Mostraría a una entidad sumamente débil en la formación de cuadros políticos, que ni siquiera tiene la capacidad de crear cuadros propios para postularlos como candidatos, viéndose en la necesidad de importarlos al gusto de quién sabrá quién.

Muestra a un partido político —el presunto promotor de la candidatura— a nivel local en un extremo de debilidad que ni siquiera confía en la formación de sus propios cuadros —¿por malas experiencias anteriores? — para postularlos como candidatos y decide buscar en el exterior como si allí se encontraran las respuestas políticas necesarias.

 

También muestra a una dirigencia política local muy light y sumamente snob, que no proviene de la cultura del esfuerzo sino de la del privilegio (de un partido a otro de elevados cargos administrativos, y de un cargo de elección a otro) y que no se ha atrevido a hacer la más mínima crítica a los gobiernos de la autollamada “Cuarta Transformación”, sino que al contrario, mediante recetas de autoayuda arremete a cada rato contra el partido de sus orígenes y sus aliados temporales como queriendo dar la idea de que por haberse cambiado de un partido a otro, significaría haberse bañado en el Ganges para purificarse políticamente y ya ser diferente, con otra imagen y otros valores (sic) en una disciplina que tiene batallando siglos con la condición humana que no cambia.

Luis Donaldo Colosio Murrieta, el malogrado candidato del PRI a la Presidencia de la República en 1994, merece el mayor de los respetos y que no se lucre con su memoria ni con su nombre.

Se hace necesario que cada 23 de marzo, cuando cada año se le recuerda con honores en todo México —en la fecha de su muerte—, se manifieste congruencia entre la memoria y las acciones políticas de quienes verdaderamente lo valoraron como ser humano, como político y como un referente moral de su partido de origen.

Ha habido otros familiares directos de Luis Donaldo Colosio Murrieta que después de su muerte, buscaron cargos de elección popular y no les fue nada bien. Unos perdieron elecciones, otros perdieron credibilidad y afectaron su imagen.

Porque la opinión pública no ve nada bien que se explote la imagen de los personajes a través de beneficios para sus familiares.

Los hijos de Benito Juárez nunca brillaron en política. Los familiares de Morelos salieron contrarios al interés nacional. Los hijos de Zapata no pasaron de fuente de consulta sobre la biografía de su padre y los hijos de Villa como referencia para las aventuras de su progenitor.

Plutarco Elías Calles aportó un hijo gobernador de Sonora en 1931, Álvaro Obregón Salido aportó otro en 1955. Otros tiempos, otros contextos, otros usos políticos.

Para la elección del 2027, la sociedad y los votantes demandan seriedad y propuestas maduras al nivel de lo que Sonora requiere en estos tiempos y no aventuras ni ocurrencias políticas que desconozcan los avances que con los años se han dado para fortalecer la representación política tanto en lo nacional como en lo local. Mucho que hacer todavía para consolidar los cambios políticos que se han dado en México y en Sonora. Muchos pendientes todavía que atender y mucha civilidad la que se requiere para hacer de la política una disciplina seria y de calidad. No lo olvidemos.

 

bulmarop@gmail.com

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Riesgo de regresión democrática con la Reforma Electoral

El Senador Manlio Beltrones aseguró que según lo planteado en la propuesta presidencial, quedarían debilitadas las instituciones electorales

 

Por Redacción

El senador con licencia Manlio Fabio Beltrones se pronunció en contra la propuesta de reforma político-electoral impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.

En entrevista para Noticiero De Primera Mano con Ruiz Quirrín, el ex gobernador sonorense calificó la iniciativa presidencial como “insuficiente” y advirtió sobre riesgos, al punto de considerarla como una “regresión democrática”.

El legislador fue directo y señaló que la reforma llevaría a debilitar a las instituciones electorales y perpetuar una distorsión en la representación legislativa.

 

Respuesta a los Señalamientos de la Titular del Ejecutivo

Cuestionado por las recientes descalificaciones de la presidenta Sheinbaum, quien se refirió a Beltrones y otros firmantes de un comunicado reciente como «representantes del PRIAN» y «del pasado», el legislador mantuvo una postura de respeto institucional, aunque en desacuerdo.

Sin entrar en descalificaciones personales, el sonorense puso por enfrente el «enorme respeto» por la figura presidencial. Sin embargo, expuso que la discusión debe centrarse en el fondo de las reformas y no en los ataques a las personas.

Para el senador, la propuesta del Ejecutivo carece de la profundidad necesaria para ser considerada una gran reforma de Estado que trascienda en el tiempo.

 

Crítica a la «Democracia Barata»  

El senador señaló que partir de la idea de que «lo único que se necesita… es abaratar la democracia» es un punto de partida erróneo para una reforma del siglo XXI.

En ese sentido, advirtió que reducir el tamaño y las funciones del Instituto Nacional Electoral (INE), específicamente eliminando los resultados preliminares (el PREP), para el día de la elección, representaría un retroceso a las condiciones electorales de 1988, caracterizadas por la falta de certeza y la ausencia de programas de resultados oportunos.

Además defendió las funciones actuales del INE, afirmando que son las que han otorgado «tranquilidad y seguridad» en la celebración de elecciones sin sobresaltos.

 

Sobrerrepresentación Legislativa

Manlio Beltrones identificó como «el corazón de la discusión» la actual configuración de la Cámara de Diputados.

Es por eso que abundó sobre lo que denominó como una «sobrerrepresentación grosera» y artificial.

Ante este panorama, anunció su reincorporación a la titularidad en el Senado de la República la próxima semana con un objetivo legislativo claro: presentar una iniciativa de reforma al Artículo 54 de la Constitución.

El propósito fundamental de esta iniciativa es asegurar que la representación de cada partido político en el Congreso refleje con exactitud el valor de los votos conseguidos en las urnas, eliminando los mecanismos que permiten la sobrerrepresentación artificial. Para el senador, si no se aborda este ajuste necesario, México no estará discutiendo una reforma de trascendencia, sino aceptando una regresión democrática inadmisible.

 

El Factor Colosio

Finalmente, al ser cuestionado sobre su relación con figuras políticas jóvenes de otros partidos, como Luis Donaldo Colosio Riojas (quien ha sido visto acompañado por Iván Jaimes, suplente de Beltrones en el Senado), el senador defendió la pluralidad y la autonomía.

“Yo soy muy amigo de mis amigos, pero no soy su dueño, no soy su propietario. (…)”, atajó el cuestionamiento.

En el caso Colosio-Jaimes, precisó que ambos han hecho una empatía natural, sobre lo que piensan del futuro del país. “Son dos políticos jóvenes, que han hecho una empatía natural sobre lo que piensan del futuro del país y conversan cotidianamente”.

La presencia de Jaimes en el evento de Colosio Riojas en la Universidad de Sonora, apuntó que no debe extrañar a nadie, incluso precisó que el senador priista acudió al evento por invitación expresa del mismo.

“Esto habla de un acto de mayor civilidad, que los dos manifiestan al compartir opiniones», añadió.

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Consolidan fuerza naranja rumbo al 2027

Rogelio Cota, dirigente en Hermosillo de MC sostiene que transitaron de ser una fuerza emergente, a un instituto político consolidado; sobre Colosio Riojas: representa el “futuro y el cambio de estafeta”

 

Por Rigo Gutiérrez E.

Durante el fin de semana pasado la conversación política en Hermosillo se pintó de naranja y giró alrededor de un apellido: Colosio. Un apellido con fuerza, presencia, memoria, con un pasado… y, sobre todo con futuro.

En entrevista para “Primera Plana”, Rogelio Cota, dirigente en Hermosillo de Movimiento Ciudadano (MC) confirmó que su partido ha transitado de ser una fuerza emergente, a un instituto político consolidado, fundamentado en lo que define como “política de piso” y con la mirada puesta en un relevo generacional que, a su ver, tiene en Luis Donaldo Colosio Riojas a una de sus figuras centrales para el futuro de Sonora.

 

El Capitán de la Capital

Rogelio, quien cuenta con una exitosa trayectoria como empresario, entrenador, promotor deportivo, expuso que fue ratificado en la responsabilidad local de MC, con un enfoque donde prioriza la política social sobre la partidista.

Y es que su visión, según detalló, está centrada en la dignificación de la actividad pública desde la ciudadanía, bajo la premisa de que los resultados se logran mediante el trabajo directo con las personas.

Lo ha visto por años en los barrios de Hermosillo, en las canchas, parques y demás espacios donde conviven los jóvenes.

“Desde siempre me ha gustado encausar las condiciones para que Hermosillo sea una ciudad mejor, y avanzar a esa ciudad que tanto nos merecemos”, comentó.

Ahora, desde la trinchera Naranja, confiesa: “una de mis razones fundamentales para estar en política es el futuro. Son las niñas y los niños que merecen un futuro digno, justo, honesto”.

Mencionó que su plan de trabajo es continuar con las actividades en las colonias, donde buscan ayudar a la reconstrucción del tejido social, el cual consideró, está muy lastimado en temas de seguridad preventiva.

Rogelio Cota fue enfático al señalar que en México no podemos seguir avanzando hacia el futuro, cuando estamos retrocediendo políticamente y en gobernabilidad, con políticas muy viejas.

 

El escenario para 2027

Cuestionado sobre el perfil ideal de los candidatos que busca MC rumbo al 2027, expuso que lo principal es la representatividad.

“El poder escuchar todas las voces, todas las causas son importantes, y creemos que es lo fundamental. Por estatuto las candidaturas de MC una gran parte deben ser jóvenes, creo que es el 33%, personas menores de 35 años, lo cual abre un abanico de posibilidades para jóvenes que deseen participar en política”.

Otro rasgo que definiría sus perfiles es la capacidad. “Cuando opinemos de algo tenemos que estar preparados para resolver de acuerdo a un plan de trabajo y eso es lo que buscamos, jóvenes que puedan entender el contexto político, social, económico en el cual transitamos y que al final de cuentas puedan desde su punto de vista emitir soluciones que nos permitan transitar hacia una sociedad mejor”.

 

Toma fuerza ola Naranja

Para Cota, Movimiento Ciudadano ya no debe ser visto como un partido en crecimiento, sino como un instituto político maduro en Sonora. Aunque prefiere hablar de «estructuras sociales» en lugar de políticas, asegura que el trabajo realizado permitirá dar una sorpresa en las próximas elecciones.

Estableció que en este momento MC se mantiene como una oposición responsable y como contrapeso, con una postura férrea ante injusticias o abusos de poder.

 

El factor Colosio Riojas en Sonora

En la semana, la conversación en los círculos político fue sobre la irrupción de la figura del actual senador Luis Donaldo Colosio Riojas y su posibilidad ante una candidatura al Gobierno de Sonora en 2027.

Rogelio Cota celebró que tanto el senador Colosio como el dirigente nacional de MC, Jorge Álvarez Máynez, aceptaron estar en Hermosillo para la ceremonia de toma de protesta.

En ese sentido, no se anduvo entre las ramas y fue claro al señalar que Colosio representa el “futuro y el cambio de estafeta” que el estado requiere.

Ante los cuestionamientos sobre la residencia de Colosio Riojas, Cota aclaró los aspectos legales para una eventual candidatura:

Al ser oriundo de Magdalena de Kino, Sonora, no requiere cumplir con el requisito de 5 años de residencia efectiva que se le exige a quienes no nacieron en el estado.

En cuanto a sus Derechos Políticos, precisó que posee pleno derecho para ser candidato y gobernador de la entidad.

El dirigente destacó que Colosio tiene meses «empapándose» de la problemática actual de Sonora, superando su reticencia inicial de parecer oportunista.

 

Capacidad Política

Cota describe a Colosio como un «crack» político con una capacidad de «desdoble nacional» que pocos cuadros poseen. Más allá de su trayectoria como diputado y alcalde, resalta su fortaleza personal: «Él representa la peor situación que le pudo haber pasado a un niño… y ha tenido el temple y el carácter para levantarse». Su presencia en el estado ha generado tanto incomodidad en sectores opuestos como esperanza en la militancia naranja.

«La marca de Sonora es Colosio. Así lo veo yo».

Incluso fue más allá: «Él (Colosio) es una opción muy clara, como nadie más lo puede hacer, para gobernar Sonora o Nuevo León y en un futuro ser presidente de México.»

Finalmente, el evento de ratificación de la Comisión Operativa Municipal en Hermosillo, que contó con la presencia de Álvarez Máynez y la coordinación estatal de Natalia Rivera, marca el inicio de una etapa donde MC busca capitalizar el «ánimo» generado por sus figuras nacionales para avanzar en los municipios sonorenses.

 

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¿La presidenta está segura de lograr la reforma electoral?

Por Francisco Javier Ruiz Quirrín

LA PRESIDENTA de la república anunció que enviaría a la Cámara de Diputados la iniciativa de reforma electoral, aún sin el apoyo de sus aliados del Partido Verde y el Partido del Trabajo. Se supone que si no logra las dos terceras partes de total de votos en esa Cámara Baja, ese cambio a la Constitución no pasará.

¿Por qué a pesar de ese riesgo, determinó enviar su propuesta al Congreso de la Unión?

Hay varias teorías. Una de ellas es la más lógica: Tiene la plena seguridad de convencer al Verde y al PT, aunque sea al cuarto para las doce, de apoyar la multicitada iniciativa.

Sin embargo, si la presidenta logra consumar su propósito, los partidos políticos desacreditados ante la sociedad como el PRI, el Verde y el Partido del Trabajo, podrían desaparecer del Congreso de la Unión.

Y es que un aspecto trascendental en el documento a renovar, es la forma en que serán electos las y los legisladores plurinominales. Resulta más que evidente pensar que si necesariamente deberán ser elegidos por el voto, muchos de ellos no llegarán y MORENA resultará un “gandalla” al apoderarse de las curules para sus candidatas y candidatos que terminen en el segundo lugar en la elección.

Si al final del día Claudia Sheinbaum alcanza la reforma sin quitar una sola coma (como ha sido la costumbre en la 4-T) México entrará a una etapa regresiva, cuando menos de cuarenta años atrás, cuando el gobierno controlaba las elecciones.

Por ejemplo, la reforma contempla la desaparición del Programa de Resultados Preliminares. Si esto ocurre, aparecerá al término del cierre de las casillas en el país un  lapso que podía ser dominado por el partido oficial o por los grupos de poder fuera de los partidos de oposición.

Por lo pronto, la iniciativa está en la Cámara de Diputados. Pasará enseguida a comisiones, las que están controladas por MORENA, lo que supone que no habrá mayor problema en aprobarla e inmediatamente después hacerla llegar al pleno, para la votación final y la lectura de reservas solicitadas.

Y desde luego salta una pregunta: ¿Y si los partidos Verde y del Trabajo continúan dando la espalda a la presidenta? ¿Y si con ello es imposible lograr la mayoría calificada, indispensable para una reforma constitucional?

Porque el tiempo también se acaba y las nuevas reglas electorales entrarían en vigor el próximo septiembre, cuando arranque el año electoral rumbo a los comicios del 2027.

Si esta reforma no pasa, se enviaría a la congeladora.

Finalmente, ¿cabría la posibilidad de que la misma Claudia Sheinbaum esté buscando que no se apruebe?

El cuestionamiento cabe si tomamos como base la enorme división que existe dentro de la 4-T, con un grupo incondicional a López Obrador y otro a favor de la presidenta.

 

EN CONVERSACIÓN que sostuvimos con Manlio Fabio Beltrones en TVD PRIMERA PLANA, surgió un anuncio y una precisión… El primero es el regreso a su escaño en el Senado la próxima semana y presentar una iniciativa para reformar el artículo 54 de la Constitución y evitar en el futuro se otorgue la sobrerrepresentación a un partido político, como en el 2024 los tribunales electorales se la otorgaron a MORENA, a pesar de que logró menos de la mitad del total de votos en la elección… la precisión fue en relación a la presencia de su suplente en el Senado, Iván Jaimes Archundia, quien acompañó en su gira por Hermosillo a Luis Donaldo Colosio Riojas, aspirante de Movimiento Ciudadano a gobernador de Nuevo León… Esa presencia de Jaimes, para muchos, fue un mensaje de Manlio en el escenario político que vive Sonora… El senador Beltrones, señaló: “Soy muy amigo de mis amigos, pero no soy su dueño, por eso he conservado por mucho tiempo a mis amigos; Iván Jaimes y Luis Donaldo Jr. son dos jóvenes que luego de la convivencia en el Senado han compartido ideas afines; no habrá que darle mayor relevancia a una invitación que el propio senador Colosio hiciera a Jaimes”.

 

QUE NO le caiga de sorpresa que este miércoles regresen las conferencias de prensa por parte del gobernador Alfonso Durazo… Este ejercicio estaría de vuelta luego de varios meses de suspensión.

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La “medio” democracia en México, está a punto de perderse

Por Francisco Javier Ruiz Quirrín

SI PASA la iniciativa de reforma electoral presentada ayer por la presidenta Claudia Sheinbaum, MORENA se quedaría como partido hegemónico, consumando la regresión que México vive con las reformas constitucionales impuestas desde hace siete años.

Está tan segura la presidenta de contar con la mayoría del voto popular, que condiciona la llegada de las y los legisladores plurinominales a la Cámara de Diputados o al Senado, por los resultados que se obtengan en las urnas.

Un simple ejemplo: Serán electos diputados plurinominales aquellos candidatos de todos los partidos que aunque no alcancen el triunfo, obtengan el segundo lugar. En el pensamiento “morenista”, es muy factible que sus aspirantes oficiales ganen, o bien, obtengan el segundo lugar. Todos ellos llegarían al Congreso de la Unión.

Además, la drástica reducción del financiamiento público para los partidos políticos, lleva el objetivo de buscar su inanición como fórmula de desaparición del mapa político del país.

Tiene razón Damián Zepeda: No es por la conservación o eliminación de algunos partidos, sino por la desaparición de la democracia al negar la presencia de las minorías en las decisiones nacionales.

Lo anterior ha conducido a la inconformidad de los aliados del partido en el poder, es decir, el partido verde y el partido del Trabajo. La visión de su dirigencia es que se acercaría un escenario en que MORENA no requeriría de ningún aliado y la condena a morir estaría a la vuelta de la esquina.

Además, la reducción del 25 por ciento al presupuesto del Instituto Nacional Electoral (INE), obligaría en su momento a la necesidad de que, como en antaño, se organicen los comicios electorales desde la Secretaría de Gobernación.

Desde su púlpito en palacio nacional, Claudia Sheinbaum asegura que la reforma quiere evitar que regrese el partido de Estado y que se dé cabida a todas las fuerzas políticas, así como disminuir el costo de las campañas. Sin embargo, su propuesta pondría a su partido con la capacidad de contar con recursos ilimitados para continuar su régimen. ¿Quién podría dudar que MORENA no recibiría del erario público los recursos para arrasar en las elecciones?

Ayer fue presentada la iniciativa de reforma electoral y se supone, será enviada a la Cámara de Diputados el próximo lunes. Serán cuatro días más para lograr convencer al partido Verde y al partido del Trabajo que se sumen a una iniciativa sin quitarle una sola coma.

Ahora, pensar que la dirigencia de los aliados a MORENA se oponga determinantemente al deseo presidencial, entraría en el escenario de la duda. Y como no se nos informa toda la verdad, tenemos derecho a la especulación.

¿Y si la presidenta misma está propiciando que la reforma no avance en las cámaras en una primera etapa? ¿Cómo podría tolerar ofrecer un rostro débil ante el pueblo?

 

EL SENADOR Manlio Fabio Beltrones, prácticamente anunció su próximo regreso al escaño en el Senado, al señalar que presentará una iniciativa de reforma constitucional en su artículo 54 para evitar la sobrerrepresentación legislativa, tal y como los tribunales electorales se la obsequiaron a MORENA en el 2024, sin merecerlo, por los números alcanzados en la votación… Después de informarse de los términos en que se presentó la iniciativa de reforma electoral, el también exgobernador de Sonora señaló que hace falta recuperar el espíritu de no permitir una sobrerrepresentación abusiva de cualquier partido político en el Congreso… Precisó que “Eso pervierte la voluntad popular tal como ahora sucede cuando el partido gobernante vale 41 por ciento y representa el 71 por ciento en la Cámara de Diputados”… Finalizó diciendo que “hay que ahorrar en los procesos (electorales), pero debemos evitar una democracia barata para México”.

 

ENTREGA ayer en palacio de gobierno del Premio Estatal de la Juventud por el gobernador Alfonso Durazo… Un racimo de jóvenes merecedores de dicho reconocimiento desfilaron y con alegría, ya que no es para menos: de diez mil pesos, el estímulo se incrementó a 120 mil pesos… Lo que sea de cada quien, Durazo le ha apostado a las y los jóvenes… Está a punto de lograr una bolsa de mil millones de pesos en becas para niños, adolescentes y estudiantes de universidades… Y cual debe, estuvieron presentes en ese acto los perfiles de su gabinete, jóvenes, que han pasado de promesas a realidades que se materializarán en cargos públicos en el 2027… Ahí estaban Paulina Ocaña, Paloma Terán, Froylán Gámez y Roberto Gradillas.

 

 

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«Entre desacuerdos» Sheinbaum presenta Reforma Electoral

La Reforma Electoral se  presenta con 10 puntos clave y cuatro ejes; propone reducir costos y eliminar listas plurinominales

 

Por Redacción

CDMX, 25 de febrero de 2026.-  La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó su iniciativa de Reforma Electoral ante el Congreso de la Unión, estructurada en cuatro ejes y 10 puntos clave, con el objetivo de reducir el costo de las elecciones, fortalecer la fiscalización y modificar la figura de representación proporcional.

La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, detalló que la propuesta mantiene la fórmula vigente de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, pero contempla reducción de gastos electorales, mayor control de recursos a partidos, regulación del uso de Inteligencia Artificial en campañas, voto en el extranjero, ajustes en tiempos de radio y televisión, cómputos distritales, impulso a la democracia participativa, así como las figuras de no nepotismo y no reelección.

El presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, Pablo Gómez Álvarez, informó que se realizaron 63 audiencias públicas y se recibieron mil 357 propuestas ciudadanas para construir el proyecto.

Sheinbaum subrayó que la reforma “no busca un solo partido” y explicó que se mantienen los 500 diputados federales (300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional), pero se elimina el esquema de listas cerradas, obligando a todos los aspirantes a buscar el voto ciudadano en territorio.

La presentación ocurre en medio de diferencias con el PVEM y el PT en temas como gasto electoral, plurinominales y fiscalización. El coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, señaló que la redacción final quedará lista para enviarse formalmente al Congreso el próximo lunes; por su parte, el dirigente del PVEM, Carlos Puente Salas, indicó que esperarán el texto definitivo antes de fijar postura.

Sheinbaum defendió que la propuesta reducirá el gasto electoral, evitará el financiamiento ilícito y reforzará la fiscalización para impedir la injerencia del crimen organizado en campañas.

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La reforma que no llega

En 2026 el proyecto de reforma luce diferente: en siete años no ha habido diálogo con las oposiciones; la autoridad electoral luce supeditada al gobierno

 

Por Bulmaro Pacheco

La prometida y cacareada reforma política anunciada por el gobierno federal no llega todavía a las manos de quienes, interesados en ella, quisieran opinar y participar en su elaboración.

No será así, porque desde que la anunciaron, el encargado de elaborarla, plancharla y decorarla, Pablo Gómez, recibió indicaciones de que solo consultara a los aliados del gobierno.

Anunciaron foros de consulta y diálogos para recibir propuestas, pero no pasaron de simulaciones entre ellos mismos, lo que dejó al descubierto las inconformidades de sus aliados fundamentales, como el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista.

Esas inconformidades encendieron las alarmas en el gobierno, porque al hacer cálculos sobre el número de votos que ambos partidos representan en el Congreso de la Unión —y tratándose de proyectos de reformas constitucionales—, no les alcanzaba para completar la mayoría calificada que requiere Morena en ambas cámaras, y el proyecto se ha retardado mientras avanzan las negociaciones con ambos partidos.

Desde el gobierno se han esbozado algunos temas que ya están en la opinión pública: la desaparición de legisladores de representación proporcional, la disminución del gasto en los partidos políticos y la centralización de las funciones electorales, metiéndole mano a las autoridades estatales que, en mayor o menor medida, han funcionado en los últimos procesos electorales, agilizando registros y resultados.

De seguir así, el proyecto de reforma se va a retrasar aún más, y el gobierno tiene en contra el tiempo, porque el artículo 105 constitucional establece que una reforma que no se realice tres meses antes de iniciar el proceso electoral —que comienza en septiembre— no tendría aplicación en el proceso electoral siguiente (2027). Por eso están contra el tiempo.

Por primera vez en la historia de México, las oposiciones (PAN, PRI y MC) no han sido tomadas en cuenta para elaborar la reforma anunciada. Sí, por primera vez desde que en los sesenta del siglo pasado se crearon los llamados “diputados de partido” que tuvieron su aplicación por primera ocasión en la elección de 1964, y que dieron lugar a que entraran como diputados federales Vicente Lombardo Toledano por el PPS, Juan Barragán por el PARM y Adolfo Christlieb Ibarrola por el PAN, entre otros.

Fue en 1977 cuando el secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles, convocó a las oposiciones y a los intelectuales a una consulta general para elaborar la reforma política, muy necesaria en aquellos años ante la crisis política generada por la alta votación recibida por José López Portillo, candidato único a la Presidencia de la República. Tiempos en que el PAN, en 1976, por conflictos internos, no postuló candidato presidencial.

Tiempos en los que solo había cuatro partidos políticos nacionales (PAN, PRI, PARM y PPS) y uno en la clandestinidad desde 1919: el Partido Comunista Mexicano.

El sistema político lucía casi agotado y la legitimidad de los gobiernos emanados del PRI enfrentaba serios problemas por la crisis de la representación política y la violencia post electoral en las calles al igual que la guerrilla rural y urbana.

La reforma política de don Jesús Reyes Heroles cuajó con la creación de la representación proporcional en la Cámara de Diputados (100 diputados) y en los congresos locales, así como con la creación de nuevos partidos políticos como el PDM, el PRT, el PST y el Partido Comunista Mexicano.

Esa reforma llevó el conflicto político de las calles a los órganos de representación política y le dio estabilidad al sistema político, en tiempos en que la violencia política urbana y rural estaba en su máxima expresión mediante enfrentamientos, secuestros y balaceras en algunas regiones. La reforma atenuó esas crisis.

Posteriormente vinieron otras reformas —en la mayoría de las ocasiones a iniciativa de las propias oposiciones—: la ampliación de la Cámara de Diputados con 100 diputados más para completar 500; la creación de los senadores de primera minoría para ampliar la representación de los estados a tres senadores por entidad; y posteriormente la incorporación de los senadores de lista por partido político para sumar 128.

La creación de la credencial para votar con fotografía; la ampliación de las funciones del Tribunal Federal Electoral; la creación de un órgano autónomo del gobierno para organizar las elecciones (el IFE, después el INE); el fortalecimiento de los órganos electorales en las entidades federativas; el financiamiento público a los partidos políticos y la flexibilización de los requisitos para crearlos; la autorización de las candidaturas independientes; y la reforma del “voto por voto, casilla por casilla”, como resultado de la crisis electoral de 2006, cuando la diferencia entre el primero y el segundo lugar en la elección presidencial fue menor a un punto porcentual.

Las alternancias partidistas en los gobiernos, que iniciaron con la gubernatura de Baja California en 1989 y se consolidaron con la alternancia en la Presidencia de la República en el año 2000, no detuvieron las reformas políticas, en su mayor parte y casi siempre, siempre impulsadas por las oposiciones.

La autorización para crear, en más de 40 años, más de 30 partidos políticos dio lugar al sistema de partidos —unos más, unos menos— que fueron apareciendo y desapareciendo en función del porcentaje de votos (3 %) señalado en la ley. Ese sistema hoy se concentra en el PAN, PRI, Morena, PT, Verde y Movimiento Ciudadano.

Después, ya avanzada la primera década del siglo XXI, se dieron reformas —a iniciativa de las oposiciones— para derrumbar prohibiciones históricas como la de la reelección, eliminada en 1933 tras el asesinato del presidente electo para un segundo periodo, Álvaro Obregón Salido, dando lugar a la reelección (o elección consecutiva) de alcaldes, diputados locales, diputados federales y senadores.

La colaboración, vía consensos y negociaciones entre el gobierno y las oposiciones, dio frutos incluso en la transición política de 2018: paz política y estabilidad social, alternancias civilizadas en los gobiernos (federal, estatal y municipal), crecimiento económico modesto —pero crecimiento real—, disminución de los conflictos postelectorales que ahora se canalizan a través de las leyes y las instituciones, y un sistema político-electoral —no exento de problemas—, pero con credibilidad construida a lo largo de los años (1977-2014).

Ahora, en 2026, el proyecto de reforma luce diferente: en siete años no ha habido diálogo con las oposiciones; el gobierno de Morena ha centralizado el ejercicio de los tres poderes; la autoridad electoral luce supeditada al gobierno; la mayoría calificada en las cámaras fue alcanzada mediante mecanismos tramposos; y el proyecto de reforma que se dice se aprobará, luce arreglado entre el gobierno y sólo sus aliados, sin participación de las oposiciones, por primera vez en la historia de las reformas políticas que vienen desde 1964.

¿Por qué no sale la reforma todavía?

Porque está atorada por los aliados de Morena: el Verde y el partido del Trabajo. ¿Qué piden? Solo ellos lo saben, pero quieren sobrevivir y seguir con las concesiones que les dan desde el poder para mantener las franquicias hasta ahora privilegiadas. Nada más, nada menos.

¿Y Las oposiciones? Fuera del Proyecto, muy al estilo de la autollamada 4T.

¿Regresión o avance? A como lucen las cosas por ahora y en el futuro inmediato, más lo primero que lo segundo.

bulmarop@gmail.com

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Memoria democrática (Parte I)

Por Manlio Fabio Beltrones R.

Nos encontramos en el preámbulo de una reforma electoral insólita, pues proviene de un poder concentrado que pareciera pensado más para estrechar las veredas de la democracia que para ampliarlas. Discutir cuánto cuesta nuestra democracia, no cuánto vale, distorsiona el objetivo. En el pasado reciente las exigencias de apertura, liberalización y democratización provenían de movimientos civiles y sociales, algunos inclusive armados, para ampliar la participación de las y los mexicanos en la vida política. No fue fácil. Hubo que luchar mucho por tener elecciones libres, creíbles y confiables. Es por ello necesario apelar a la memoria democrática nacional, integrada por la participación de muchos, quienes fuimos, de una u otra manera, espectadores o actores en la política mexicana contemporánea, impulsando la transición para unos, democratización para otros o alternancia para algunos más. 

La ampliación y desarrollo de nuestra democracia contemporánea habrá de cumplir cincuenta años en 2027, año en que una reforma política anti-cíclica podría estarse aplicando —en lo que podría ser la primera regresión en cinco décadas de cambio continuo hacia más, y no menos, democracia—. No perdamos nuestros recuerdos y registros porque han sido casi cinco décadas de desarrollo político para construir, entre muchos —actores políticos, académicos y ciudadanos—, una forma de integrar la representación política y de elegir gobernantes de manera pacífica, con legitimidad, certeza y orden público. 

Hagamos memoria. El 6 de diciembre de 1977 vio la luz una legislación pionera porque representaba los primeros pasos hacia la apertura política e integración de la pluralidad en un sistema político cerrado que, hasta ese momento, había permanecido casi estático, lo que limitaba las libertades civiles y la participación política. Muchos recordamos aquellas mesas y meses en los que se discutió la manera en que varias opciones políticas podrían salir de la clandestinidad y participar públicamente en la política, inaugurando el tiempo de una democracia moderna y representativa. 

La situación venía de un contexto internacional de guerra fría, de confrontación ideológica y temores varios, pero al fin temores de injerencias extranjeras. Había países que apoyaban dictaduras y otros que alentaban y financiaban guerrillas o revoluciones armadas. Pero nuestra decisión como mexicanos, acordada en mesas de diálogo, fue el optar por la apertura y el pluralismo. Es así como se logró, por vez primera, llevar a la Constitución la figura de las diputaciones plurinominales que daría origen a nuestro sistema mixto; se amplió la Comisión Federal Electoral, se expidió la Ley de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LOPPE) en la que se reconocía a todas las opciones políticas, incluidas las que hasta ese momento eran “clandestinas”. Don Jesús Reyes Heroles convocó el esfuerzo para lograr “una mejor representación de las minorías, hacer que la representación abarque cabalmente al país en su diversidad de la mejor manera posible, perfeccionar nuestros métodos democráticos, depurar prácticas y desterrar deficiencias”. 

Personalmente escuché cómo don Fernando Gutiérrez Barrios, encargado de la seguridad nacional por muchos años, le argumentaba a don Jesús que esa reforma política le traía la esperanza de que, en el futuro, se escucharan “muchos gritos en las Cámaras y pocas bombas en las calles o disparos en las montañas”. Aprendimos que podría ser mejor dialogar y debatir que confrontar o reprimir. Eran tiempos en que el Estado y el gobierno se mimetizaban, eran prácticamente uno, y la Presidencia de la República ejercía poderes metaconstitucionales —como los definiría Jorge Carpizo—. Esta conjunción lo abarcaba prácticamente todo: la vida de los partidos y la selección de candidaturas, las asociaciones civiles, la organización de las elecciones, el conteo de los votos, la calificación de los comicios y la integración de los congresos federal y locales. Todo un sistema político bajo la hegemonía de un partido casi único —diría don Daniel Cosío Villegas—. 

Es ahí cuando iniciamos el camino hacia una democracia cada vez más amplia y plural, enfrentando innumerables resistencias dentro y fuera del sistema político, crisis económicas y situaciones autoritarias, pero con la nueva conciencia cívica iría surgiendo la movilización ciudadana y la participación política. Tras los sismos de 1985 y las elecciones en Chihuahua en 1986, se creó el primer Código Federal Electoral y se amplió la Cámara de Diputados con cien diputados adicionales —de representación proporcional—, llegando a 500 legisladores. Se dispuso la cláusula de gobernabilidad en la Constitución para garantizar que una mayoría relativa pudiera ser una fuerza gobernante y se creó el Tribunal de lo Contencioso Electoral, el primer paso para la jurisdicción estrictamente electoral. Tras ello, vendrían los reclamos de apertura desde dentro del régimen y se gestaría la corriente democrática en el PRI, encabezada por insignes precursores del pluralismo y la democracia como Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez. Podía estarse de acuerdo o no con ellos, pero su aportación al pluralismo y a la democracia resultarían fundamentales en la construcción de las nuevas instituciones políticas representativas. 

 

 

Lo sabemos: en 1988 tuvieron lugar elecciones federales muy competidas, de gran polémica, en las que se cuestionaba el conteo de los votos, todavía realizado con la participación directa del gobierno y es así como, ante el cuestionamiento de una legitimidad electoral, al amparo del Acuerdo para la Ampliación de la Vida Democrática, en 1990 se creó el Instituto Federal Electoral —si bien aún presidido por el secretario de Gobernación, pero contando ya con cambios en los que tuvo mucho que ver la agudeza democrática de Diego Fernández de Cevallos. 

En 1990 se expidió el Código Federal de Instituciones Políticas y Procesos Electorales (COFIPE), con mayores derechos y prerrogativas para los partidos políticos y los ciudadanos. En 1993, se otorgó al IFE la capacidad de ratificar las elecciones, se eliminó la cláusula de gobernabilidad, se amplió el Senado a 128 integrantes y se canceló el mecanismo de auto calificación electoral de las cámaras del Congreso al otorgarle al Tribunal Federal Electoral la declaración de validez de la elección. 

En 1994 sucederían muchas cosas de enorme trascendencia que marcarían un parteaguas. Se firmaría el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con el cual nuestra economía se transformaría de una manera sustantiva; surgiría una rebelión indígena en Chiapas encabezada por una organización político-militar —el Ejército Zapatista de Liberación Nacional—, y sucedería el doloroso homicidio de Luis Donaldo Colosio que nos pondría a todos a prueba. Con el dolor y consternación que una situación de esta magnitud siempre trae, el IFE se reformó en pleno proceso electoral para integrarse con consejeros ciudadanos y con la representación de los partidos, para luego, en 1996, ser dotado de autonomía plena. Asimismo, se realizó una auditoría externa del padrón electoral y se establecieron topes de campaña a efecto de transparentar y racionalizar el gasto electoral. 

Tras las elecciones presidenciales de 1994 —y no obstante la gran crisis económica iniciada a finales de ese año—, se reformó el Poder Judicial y en 1996 el Tribunal Federal Electoral pasó a ser parte del mismo. En la reforma de ese año se estableció el financiamiento público para partidos y la consecuente fiscalización, se puso límite a la sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados a un máximo de 8 % y se realizó la reforma política del Distrito Federal. Así, en 1997, por vez primera se elegiría al jefe de Gobierno, siendo Cuauhtémoc Cárdenas el primer jefe de Gobierno democráticamente electo. Con estos cambios, la Cámara de Diputados y el Senado proseguirían la apertura democrática y el funcionamiento del sistema de pesos y contrapesos al poder presidencial —previsto en la Constitución—, y que es propio de sistemas de gobierno compartidos. 

Como nunca antes en un régimen político hegemónico, fue posible impulsar, mediante el diálogo del propio gobierno con quienes le cuestionaban o enfrentaban, los cambios políticos y económicos necesarios para fortalecer nuestra democracia. Con tales avances, la apertura política y económica del país, la autonomía del órgano encargado de organizar las elecciones, la pluralidad política consolida- da en el Congreso y la reforma política del Distrito Federal, sucedió la primera alternancia política, —la primera gran prueba de fuego como democracia funcional—, en las elecciones federales del año 2000. 

Pese a todo lo anterior, al día de hoy (2026) nadie conoce una propuesta formal de las posibles modificaciones electorales que pretende realizar el gobierno y su Comisión Presidencial —integrada sólo por ellos mismos—. Valdría la pena reflexionar sobre el futuro para evitar una contrarreforma electoral en esta difícil hora que vive nuestro país en relación con lo que sucede en el mundo. 

*Fue presidente del Senado y de la Cámara de Diputados. Desde 2024 es senador sin partido.

Tomado de la revista Voz y Voto

 

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