Vista de Lectura

Están comprando al árbitro y nadie dice nada…

Por Mónica Calles Miramontes

¡¡¡Escándalo!!! Fuentes fidedignas afirman que el árbitro de la final de futbol mexicano se reunió con el equipo ganador para festejar el penal que marcó y llevó a la victoria al equipo. Según los informes, el árbitro —ese personaje que debía cuidar la correcta aplicación de las reglas del juego—, acudió a las instalaciones del ahora campeón para celebrar el “buen arbitraje que hizo en el partido”.

Lo anterior debe ser causa de indignación del equipo perdedor. Seguramente exigirá llevar a ese árbitro a la Comisión de Arbitraje, buscará que lo sancionen y, sobre todo, evitará que vuelva a pitar un solo partido en la liga. ¡Ese árbitro ha perdido toda imparcialidad, respeto y dignidad para aplicar las reglas!

Lamentablemente, lo anterior en realidad no se trata de futbol, sino de las elecciones en México; este símil sirve para ilustrar lo que pasa con el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Tribunal Electoral). Un paralelismo que refleja la realidad de quien hoy tiene la última palabra en los comicios en nombre de la Constitución y la ley.

En 2024, el Tribunal Electoral avaló la sobrerrepresentación indebida de Morena y aliados en la Cámara de Diputados. Gracias a esa súper mayoría, el oficialismo ha podido demoler uno a uno los pilares de la democracia mexicana: destruyó al Poder Judicial de la Federación, eliminó a los órganos constitucionales autónomos y ahora quiere cambiar las reglas electorales para perpetuarse en el poder a como dé lugar.

La subordinación de los magistrados electorales Felipe de la Mata, Felipe Fuentes y Mónica Soto no es oculta ni un secreto a voces, es abierta y descarada. Lo evidencian en cada resolución parcial que toman. Han sido “juez y parte”, pero como si no fuera esto suficiente, los magistrados también editan libros para justificar la sobrerrepresentación que le entregaron a Morena y luego acuden a San Lázaro o a la Cámara Alta a presentarlos entre aplausos de los beneficiarios de sus propias sentencias. ¡Así de destruida está la justicia electoral en México!

Regresando al futbol, sería inconcebible e indignante que el árbitro fuera a festejar con el campeón a quien benefició en el último momento, ¿no? La indignación surgiría de saber que el árbitro se vendió y arrebató —por la mala— lo que debió ganarse de forma limpia; no sólo daña a un equipo, traiciona a una afición y desmorona un sistema.

Asimismo, cuando un árbitro electoral sirve al poder político no solo condena a un sector político, traiciona a una nación, destruye la confiabilidad de un sistema y roba a los millones de mexicanos que confiaban en que su voto tendría el poder de definir el rumbo del país.

A pesar de ello, en México indigna más una final del futbol robada, que un árbitro electoral coludido con un régimen que día a día nos arrebata más derechos y libertades. ¿Por qué nadie dice nada? ¿Por qué los partidos políticos opositores, sus dirigentes, senadores, diputados de oposición, academia y la ciudadanía no están unidos protestando en una sola voz para que ese árbitro (el Tribunal Electoral) no vuelva a decidir sobre la constitucionalidad y legalidad de las elecciones?

Ahora mismo, porque así lo dispuso el oficialismo, en periodo extraordinario se discuten varias iniciativas de reforma electoral y judicial que entregarán un poder inmenso a esos magistrados para que decidan sobre las siguientes elecciones, y, al mismo tiempo, a esos mismos magistrados les prorrogan por tercera vez el cargo que por mandato constitucional no debe ser extendido.

 

 

¿Por qué eso no causa indignación? ¿Por qué, tal como ocurre en el futbol, no indigna de la misma manera que los conflictos en los próximos comicios serán resueltos por seis magistrados electorales que sirven a un partido político? Cuatro magistrados cuyo silencio y sumisión nuevamente se está comprando con el premio de otra prórroga y dos más que hoy tienen una toga gracias a las trampas de acordeones y los pactos con Morena.

Es verdad que la oposición debe rechazar esas nuevas reformas electorales oficialistas donde se pretende instaurar una absurda “Comisión de Integridad de Candidaturas”, así como los desastrosos intentos de enmienda de la reforma judicial y las peligrosas causales de nulidad de elección por “intervención extranjera”.

Sin embargo, la oposición no debe pasar por alto que el riesgo más grave está en que todo eso será operado y definido por los mismos magistrados a los que, en la misma reforma, se les está sobornando con una prórroga de mandato.

Todas las fuerzas políticas de oposición deben alzar la voz, evidenciar esta embestida y exigir, sin titubeos, que no se entregue esta prórroga. Los magistrados de la Sala Superior no deben ser recompensados, una vez más, por haber vendido la alta dignidad de su cargo y su imparcialidad, a cambio de poder, la impunidad y los privilegios que obtienen con la toga.

De no hacerlo, de permitir que se mantenga el mismo árbitro y que esos magistrados cooptados continúen en el cargo, poco importará que las reglas del juego (las leyes electorales) pretendan garantizar elecciones auténticas, porque será el árbitro el que se haga de la vista gorda, el que no vea los penales, el que no marque el fuera de lugar y, lo peor de todo, quien valide goles indebidos o triunfos electorales que no se ganen en las urnas.

Así, tal como pasó en 2016 y en 2024, está pasando en 2026. Nuevamente están comprando al árbitro y nadie dice nada…

Al final, la historia recordará a aquellos que llegaron al poder y engañaron por ambición, recordará también a aquellos tribunales que, debiendo cuidar de la Constitución, la pisotearon buscando su salvación; pero habrá de ser igual de implacable para aquellos que guardaron silencio.

*Abogada electoral y constitucional; Columnista; Análisis político

Directora del observatorio LupaReforma2026.mx

Web: defensaelectoral.com.mx

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Nuevas reglas electorales entran en vigor; revisarán candidatos y blindarán comicios

Por Ileana Bernal de la R.

Los procesos electorales en México operarán bajo nuevas reglas tras la entrada en vigor de tres reformas que buscan fortalecer los controles sobre candidaturas, blindar las elecciones contra injerencias extranjeras y reestructurar la elección judicial.

Entre los cambios destaca la posibilidad de que el Instituto Nacional Electoral (INE) integre una comisión para revisar, con apoyo de autoridades de seguridad, inteligencia y procuración de justicia, los antecedentes de aspirantes a cargos públicos y detectar posibles vínculos con actividades delictivas.

Además, la elección judicial prevista originalmente para 2027 fue reprogramada para el 4 de junio de 2028, con el objetivo de simplificar el proceso, reducir el número de candidaturas y facilitar la participación ciudadana.

La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que se mantiene el principio de que sea la ciudadanía quien elija a jueces, magistrados y ministros.

Rechazó las versiones que advierten posibles anulaciones arbitrarias de elecciones y sostuvo que las nuevas disposiciones buscan fortalecer la democracia y garantizar procesos más transparentes.

Otra de las reformas establece que una elección federal o local podrá ser anulada cuando se compruebe una intervención extranjera que haya influido en los resultados.

Por su parte, Luisa María Alcalde, consejera jurídica de la Presidencia, explicó desde Palacio Nacional,  que la reforma busca homologar la metodolgía de los  comités de evaluación de los tres Poderes, para certificar la participación.

“Se homologa la metodología y criterios de evaluación de los comités de evaluación de los tres poderes y se incluye el examen de conocimientos para poderse aplicar para todos aquellos que quieran participar”, informó.

Informó que el Congreso tendrá un plazo de hasta 90 días para discutir las leyes secundarias que definirán los criterios y mecanismos de aplicación.

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Foro Nacional de Periodistas advierte riesgos para la libertad de expresión en México

Los delegados del Foro Nacional de Periodistas y Comunicadores A.C. expresamos nuestra solidaridad con la televisora TV Azteca ante cualquier intento de presión, señalamiento o descalificación que pueda interpretarse como una amenaza al ejercicio pleno de la libertad de expresión y de prensa en México.

Más allá de coincidencias o diferencias con su línea editorial, consideramos que en una democracia auténtica debe prevalecer el respeto irrestricto al derecho de los medios de comunicación a informar, opinar, cuestionar y fijar posturas críticas frente al poder público, sin temor a represalias políticas, campañas de estigmatización o llamados al boicot desde cualquier esfera gubernamental.

La libertad de expresión no puede defenderse únicamente cuando las voces son afines al gobierno o coinciden con determinadas ideologías. Su verdadera fortaleza radica en proteger también a quienes piensan distinto, cuestionan o incomodan al poder. Debilitar a un medio por sus posturas editoriales representa un precedente preocupante para toda la prensa nacional.

Como organización integrada por periodistas y comunicadores de distintas regiones del país, reiteramos que el debate público debe sostenerse con argumentos y apertura democrática, nunca mediante intentos de intimidación o polarización que puedan vulnerar el derecho de la ciudadanía a recibir información plural.

México necesita más libertad, más periodismo crítico y más garantías para el ejercicio informativo, no menos. La diversidad de voces es esencial para la vida democrática y constituye un pilar fundamental de toda sociedad libre.

Por ello, hacemos un llamado a las autoridades, actores políticos y sociedad en general a privilegiar el respeto institucional, la tolerancia y la defensa permanente de la libertad de prensa como un derecho universal consagrado en nuestra Constitución.

Foro Nacional de Periodistas y Comunicadores A.C.

Delegados Nacionales.

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PAN acusa persecución política contra Maru Campos tras citatorio de la FGR

Por Ileana Bernal de la R.

El Partido Acción Nacional (PAN) respaldó  a la gobernadora de Maru Campos y acusó a Morena de utilizar a la Fiscalía General de la República (FGR) para emprender una “persecución política” contra gobiernos de oposición.

La mandataria de Chihuahua fue citada a comparecer el próximo 27 de mayo como testigo dentro de la investigación federal por la presunta participación de agentes estadounidenses en un operativo antinarcóticos realizado en abril en la Sierra Tarahumara.

Tras recibir personalmente el citatorio en Palacio de Gobierno, Campos aseguró que acudirá a declarar “porque siempre ha dado la cara”, aunque afirmó que el proceso ocurre después de su reciente exposición mediática y forma parte de una presión política en su contra.

“¿Qué tal? Protegen a los delincuentes y persiguen a los que tratamos de cumplir con nuestro deber”, expresó la gobernadora.

Por su parte, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, sostuvo que el oficialismo “persigue opositores mientras protege a políticos señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado”, y adelantó que el partido impulsará acciones ciudadanas en respaldo a la gobernadora.

Romero Herrera, añadió , “Hoy más que nunca debemos defender la democracia, las libertades y el derecho de las y los mexicanos a vivir en un país donde no se persiga a quien piensa distinto”.

La FGR informó que la comparecencia forma parte de las investigaciones abiertas para esclarecer si hubo violaciones a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional por la presencia de agentes extranjeros en el operativo.

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La realidad de China mató a los delirios de Donald

Por Manuel Gutiérrez

Cuando la Casa Blanca anunció el viaje de Donald Trump a la China Popular, fundando el viaje en la aspiración de sumarla a la causa para la liberación del estrecho de Ormuz, la verdad no podía creer tal despropósito porque era ignorar muchas realidades que son parte del Dragón Rojo. Simplemente, los asesores de la Casa Blanca o son una partida de inútiles o lo son porque su miedo a la figura de Donald les impide presentar datos veraces y juicios certeros.

Era algo tan absurdo suponer que China, que es el principal comprador de petróleo de Irán y tácitamente su principal aliado, dejara de obtener ese energético a bajos precios de preferencia y se añadiera a una flota que pretende abrir el paso, custodiando los convoyes en ese estrecho. Absurdo; cualquier estudiante mediano de ciencia política de cualquier universidad, no solo de Estados Unidos, reaccionaría con una sorpresa absoluta ante tal despropósito.

Así las cosas, Trump seleccionó un grupo de unos 200 empresarios con la finalidad de lograr negocios en China, entre ellos estaban los de Boeing y Nvidia. Pero los resultados de las negociaciones fueron pobres: de tener un pedido inicial de 500 aviones Boeing para afianzar las aerolíneas de China —dado que sus aparatos propios, los de la línea COMAC, diseñados como copia del Airbus 320 para corto y mediano alcance, algo tienen que se desconoce. Puede ser algún tipo de falla, motores no durables e insuficientes, pero no son la apuesta comercial que compita con el dominio de Boeing y de Airbus—. Por ello, China había encargado 500 aparatos de la serie Max 737 (series 8 y 9) para satisfacer principalmente su mercado interno. Intervino la gira de Trump y hubo una caída de la oferta de compra a 300 aparatos, lo que hizo que las acciones de Boeing se desplomaran.

Nvidia, por su parte, nada vendió, aunque la encandilaron con que China les compraría chips por millones. Apple y Tesla tampoco lograron nada. Agrio fue el sabor comercial de la gira.

Pero en lo político hubo un rechazo absoluto a las propuestas de Trump sobre Irán. Ciertamente le pusieron alfombra roja y cena de gala en el Salón del Pueblo a todo lujo, pero Xi Jinping tiene muy claras sus prioridades, y la primera de ellas es no depender de los Estados Unidos.

Mientras el corredor terrestre intenta mover el petróleo, los barcos petroleros sin comprador congestionan más esas reducidas aguas. Las petroleras árabes colocaron en ellos su producción; dado que las capacidades de almacén han quedado rebasadas, hoy son bodegas flotantes que esperan comprador, y todo sumado a los barcos atorados y a un mundo de navíos de guerra: una escena de locos que nadie se esperaba.

La siguiente situación acabó por terminar con las ilusiones de Trump: Xi Jinping sacó a colación el asunto de Taiwán, al que incluso la China Roja le compra chips. Taiwán, seriamente ofendida, prefirió publicar su reiteración de independencia de China y de cualquier otro país. La trampa obvia funcionó y Estados Unidos se atragantó porque no puede abandonar los chips de Taiwán —digo, a su democracia—, pese a que son aliados históricos por los esfuerzos de Chiang Kai-shek, fundador de Formosa y destituido por los tanques de Stalin en apoyo a Mao Tse-tung. Y perder Taiwán significa romper el pacto de los Estados Unidos con Asia; nada con Japón, con Corea del Sur, incluso Australia, Filipinas e Indochina, todo se sacude. Perder esto sin gracia por una concesión imposible que no está al alcance de Trump, pese a su reiterada y miope visión, causaría un daño de aceptación inimaginable y cambiaría el mapa del mundo.

Taiwán, por conducto de su presidente Lai Ching-te (conocido como William Lai), por su parte hizo lo contrario a la recomendación de Trump y reafirmó su independencia, botó un gran submarino de ataque y está preparado para el asalto de la China Roja.

Una de las provocaciones que fueron soslayadas por parte de Trump fue llevar a Marco Rubio, vetado por la China comunista por declaraciones que consideraron inaceptables. Sencillamente fingieron que no estaba ahí. Pero qué mal juega sus cartas Trump; tiene de diplomático lo que un chivo retozón en una cristalería, solo le faltó invitar a Richard Gere, el actor pro-Tíbet.

Taiwán, a solamente 80 millas náuticas de China, sabe que se juega su futuro, pero está preparado con una poderosa fuerza aérea, con misiles de crucero e instalaciones defensivas muy serias que ocasionarán severos daños a quien intente conquistarlos. La obligación por ley de alianza con Taiwán para Estados Unidos tampoco puede soslayarse, contando con una fuerza aérea de primer nivel y la prometida ayuda de los aliados.

China, en tanto, no pierde tiempo. Ha desarrollado capacidades de misiles, embarcaciones y submarinos, todas dedicadas a eliminar no solo a Taiwán, sino a las acciones coordinadas de eventuales aliados. Pero lo que Trump ignoró por su reiterada intolerancia, y que nadie le dijo, es que China pretende borrarlos de las islas bases. Es decir, Guam, Okinawa y otras bases estadounidenses quedan ya dentro del diámetro operativo de China; están en posibilidad de expulsar a los norteamericanos porque Trump arrojó el resultado de la Guerra del Pacífico en la Segunda Mundial al cesto de la desconfianza. Ignorar ese riesgo es tan propio de una administración sin hechura. Fatal papelón fue a hacer, en el que nada logró.

Las declaraciones conjuntas de la gira hablan de éxitos, pero nadie ve alguno. Es la retórica acostumbrada, pero el resultado fue muy rudo para los planes de Trump, que ha dañado sus alianzas con Europa y con Asia, las cuales vieron con expectación si sería capaz de dar el paso estúpido de ofrecer la entrega de Taiwán; por fortuna, no llegó a tanto.

Las principales agencias mundiales revisaron o cubrieron la gira, y sobre todo las europeas mostraron la magnitud de la desilusión. Trump ha anulado a sus aliados, los ha humillado, ofendido, y ya nadie lo considera en serio como parte de las alternativas de defensa. Simplemente fue a perder el tiempo, a dañar la relación con los verdaderos aliados y, de pasada, ya no logró imponer nada ante una China que le ha perdido el respeto al enemigo principal desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

El premio gratuito logrado por China fue la unilateral rebaja de los aranceles a sus productos del 20 al 10%, pero si bien es una concesión, los tenía sin cuidado. China está por mostrarle al mundo de qué es capaz en el Pacífico.

Ahora Trump tendrá que remendar y hacer operación cicatriz con sus aliados en un intento necesario —y plenamente injustificado por tener que resolver lo que estaba claro, pactado y bien armado— y que ahora es motivo de severa desconfianza, porque se separó y puso distancia con Taiwán en aras de agradar a Xi Jinping. Lo adicional fue que incluyó el fentanilo en las negociaciones, obteniendo vagas promesas de control. Solo les faltó decir que ellos no lo hacían, que preguntaran en México, en donde el presidente anterior también decía que «cuál fentanilo».

Incluso con los aviones que se pretende comprar: en 2017 se acordó comprar 300 aparatos, pero las relaciones se hicieron difíciles y terminaron en ceros. Para la Unión Europea la visita fue un fiasco, aunque vieron aliviados que ellos, por su cuenta, han negociado mejores acuerdos con China, lejos de los Estados Unidos. Total, un alto costo para nada, al estilo de Trump.

Por cierto, el Mundial de fútbol será en Estados Unidos, país promotor de la guerra sionista de Israel en el exterminio de Gaza. Y adicionalmente causó el problema de Irán sin justificación alguna, otra guerra. ¿Debería la FIFA sancionar a este país, retirándole los juegos del Mundial por esa actitud belicista comprobada? Claro que, en un mundo real, no lo va a hacer. Y menos la FIFA, capaz de sancionar según los poderes mundiales, pero que no puede ser pareja. Se hacen de la vista gorda con una moral a modo y le dan el premio de la Paz a Trump. Un mundo que sanciona invasiones extranjeras a otros —caso de Rusia, con muchas razones—, pero no las de los estadounidenses.

Y adicionalmente está el fracaso en Latinoamérica para resolver la democracia de Venezuela, que sigue siendo una dictadura feroz en la que el chavismo sigue con el poder. Tampoco se afrontó una solución inmediata y apertura de Cuba, desmantelando la dictadura militar y partidista, porque eso es lo que crearon: un organismo de control total en manos de los militares cubanos que fueron llamados, igual que en México, a hacer de todo y terminaron dueños de todo.

¿Qué se le debe agradecer a Trump en Occidente? De Ucrania a Taiwán, de todas partes hay intervenciones interesadas, parciales, limitadas, sesgadas e inútiles; solo el sionismo puede estar feliz con Israel como agresor impune. Todo dentro de un contexto político y económico en el que no ha podido con Irán. Y no pudo tampoco someter a la Rusia de Putin, que sufre con la ayuda europea a Ucrania, pero en la que dejó la asignatura reprobada y dañó la relación y esencia de la OTAN.

La realización de carreteras por la península arábiga para aliviar el cierre del estrecho, así como de una vía férrea por concluirse, muestran que la guerra como extensión de la política tampoco le ha funcionado a Trump. Y volver aliado a China, imposible. Como tampoco ve su manipulación de Israel, o el juego de Putin para apartarlo de Europa y del conflicto con Ucrania.

A la fecha, ese gobierno ha sumado errores sin fin, uno tras de otro. Lo de Taiwán no va por un buen camino, por eso ellos mejor se declararon república independiente y están decididos a sostenerse así a cualquier costo. El viaje dejó la sensación de traición encubierta a un aliado histórico. La consecuencia: Japón y Alemania vuelven a requerir ser potencias militares decididas y con fuerte influencia en sus áreas, y todos lo ven bien porque ya no se cree en los Estados Unidos.

La injerencia en México es provocada por ese fracaso exterior, no porque deseen salvarnos del populismo, las mentiras y el narcoestado de la 4T, aunque les afecten nuestros delitos. No, es porque necesita ganar en alguna parte, de algún modo. Rocha Moya y muchos narcopolíticos están en la mira; incluso hacen pensar en el secretario de Marina anterior, Rafael Ojeda, o en el presidente López Obrador, porque sabía todo, toleró todo y pactó en definitiva con las fuerzas del mal, y eso es lo que no quiere que se reconozca judicialmente.

Si no interviene Estados Unidos, no hay organismos de justicia o seguridad que nos puedan avalar en México y sean competentes para afrontar el problema del narcoestado, porque el mismo gobierno de inicio los absuelve, los declara inocentes y exige pruebas, mientras ellos, vivos, se van por su cuenta a tratar de salvarse. Gerardo Mérida, Enrique Díaz (seguridad y finanzas) buscan la protección que el gobierno de Morena no les garantiza en su propósito de resguardar a todo costo al de arriba, que sigue gobernando este país. Por ello, mejor pactan con los Estados Unidos y crean una coyuntura que puede ir demasiado lejos. La cortina de humo de linchar a la Gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, no les va a alcanzar, con todo y la marcha de Andy y Ariadna contra ella, diciendo que es por la soberanía.

Pero cerremos esto: ante sus pares, Estados Unidos no es la superpotencia; es un país con un marcado déficit económico, dividido en polarizaciones étnicas entre sus ciudadanos, decadente en lo moral y vacilante en los principios libertarios. Adicionalmente, cuenta con un acierto que nadie más ha tenido para echar por la borda los resultados del pasado, que se pagaron con vidas estadounidenses y que este Presidente olvida sin el más leve sentido de congruencia. Ucrania también se sacudió la influencia de Trump, pero ya no van al matadero porque en Washington alguien quiere ufanarse de arreglar el mundo a su manera.

Trump vio que su arte de negociación fracasa con Xi Jinping, quien no cedió un ápice en lo esencial. Sus propios intereses geopolíticos entre sus iguales no los maneja Donald.

 

 

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Taddei ya entregó al INE: Condenados a repetir la historia

A este paso será difícil diferenciar entre aquella oficina de gobierno que organizaba las elecciones en 1988, de un órgano electoral robusto operando bajo el control del gobierno

 

Por Mónica Calles Miramontes

Quien no conoce su historia está condenado a repetirla. El oficialismo sabe de esa historia, fue parte de ella y, a pesar de todo, su ambición nos está condenando a repetirla.

La primera semana de mayo la presidenta del INE, Guadalupe Taddei nombró a las personas titulares de las direcciones ejecutivas de la institución. Esto causó controversias, reclamos y confusión. Sin embargo, no es más que la materialización de una instrucción que el oficialismo acomodó desde finales de 2024.

En la vorágine de la reforma judicial de 2024, sin necesidad, sin justificación y sin diálogo, Morena y aliados realizaron una modificación en la legislación electoral para que la presidencia del INE pudiera nombrar unilateralmente a los titulares de las Direcciones Ejecutivas y Unidades Técnicas.

No fue un asunto menor, con ello se le entregó a Guadalupe Taddei el control absoluto para designar a quienes dirigen la estructura técnica y operativa de la institución, personas que además conforman la Junta General Ejecutiva, un órgano clave de dirección del INE.

Después de muchos años, probablemente se olviden los orígenes de nuestra democracia, aunque ese error nos está haciendo revivirla. En 1993, la oposición exigió al partido hegemónico que los titulares de estas áreas fueran designados de manera colegiada (por el Consejo General) y no por la presidencia del entonces IFE; lo que buscaba limitar era la injerencia del Poder Ejecutivo en la vida interna del órgano electoral y en su operación.

Sin embargo, 30 años después, quienes impulsaron un órgano electoral autónomo, con una estructura técnica independiente y desvinculada del poder político, son justamente los que decidieron volver al oscuro pasado antidemocrático: con la reforma aprobada en 2024 —por el oficialismo— se rompió la colegialidad para dar paso a las facultades unipersonales de la presidenta del INE.

El regalo fue bien recibido por Guadalupe Taddei, quien desde que asumió la presidencia (2023) mostró una total incapacidad de negociar al interior del órgano colegiado; ya que más de una vez le fueron rechazadas sus propuestas porque pretendía imponer la lealtad política sobre la especialización.

Por eso, Morena decidió tomar cartas en el asunto y blindar a la presidenta del INE para que pudiera operar sin obstáculos; reformó la ley para eliminar el voto de las consejerías del INE y entregarle el poder total.

A pesar de ello, seis de las consejerías acudieron a la SCJN, que ya se encontraba incompleta y agonizante; por lo que fue suficiente que las tres ministras “del pueblo” (Lenia Batres, Loretta Ortiz y Yasmín Esquivel) pugnaron por la defensa de los intereses oficialistas para desestimar el intento de defensa del INE. Así condenaron a México a repetir su historia antidemocrática. 

El ciclo se cerró y la omnipotencia de Taddei quedó blindada, y esa fue la antesala de lo que vimos hace unos días, cuando a puerta cerrada y a oscuras, Guadalupe Taddei nombró unilateralmente a 16 titulares de las Direcciones Ejecutivas y Unidades Técnicas del INE. 

A nadie sorprendió que estos lugares resultaran un reparto de cuotas donde el control de áreas importantes como la fiscalización de partidos políticos fue cedida al consejero Jorge Montaño, integrante del “grupo Tabasco” y ligado a Adán Augusto; pues dicho consejero ya ha dado sobradas muestras de lealtad al régimen.

Fue un asalto institucional. Esas direcciones ejecutivas son los órganos vitales en la organización de las elecciones: la fiscalización de los recursos, la administración sobre prerrogativas a partidos políticos, el padrón electoral, la papelería electoral, la capacitación de funcionarios electorales, entre otras.

Entregar el control de estas áreas a perfiles que aseguran lealtad política, vulnera la certeza y confianza electoral. El árbitro ahora está capturado desde su interior, se desmantela la profesionalización para imponer la sumisión política desde su estructura.  

Así pasamos de la democracia, colegialidad y excelencia técnica a la imposición de la lealtad política en la estructura del INE.

El árbitro electoral hoy no solo se capturó desde sus cúpulas, la cooptación llegó al corazón. 

Hoy el partido en el poder tiene un control total. A este paso será difícil diferenciar entre aquella oficina de gobierno que organizaba las elecciones en 1988 de un órgano electoral robusto operando bajo el control del gobierno.  

A eso nos condenaron, a repetir la historia, a olvidar treinta años de lucha democrática. 

Pero la buena noticia es que este daño se logró por la imposición de personas y podrá terminar cuando la ciudadanía se una para exigir su recuperación, cuando nos sepamos tomar en serio aquella consigna que un día gritamos de “el INE no se toca”.

Abogada electoral y constitucional | Columnista | Análisis político

Web: defensaelectoral.com.mx

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¿Se puede gobernar sin mentir?

El exministro de la Suprema Corte de Justicia, Juan Luis González Alcántara, se hace esta pregunta en un reciente artículo publicado por el Heraldo de México, y expone lo siguiente: En el libro “Le Pouvior et la vie” (El poder y la vida) Valéry Giscard d’Estaing nos narra un pasaje que vivió como presidente de Francia: en la primavera de 1977, unos productores tuvieron la idea de montar un programa titulado “veinticinco estudiantes de secundaria con el presidente de la República”. Para ello se seleccionaron una muestra de estudiantes, niñas y niños, que representaban los diferentes orígenes, parisinos o provinciales, y la diversidad de condiciones sociales de sus padres. Ya en el desarrollo del programa, cada estudiante interrogó libremente, sorprendiendo uno que preguntó: “¿Tú, jefe de Estado, puedes gobernar sin mentir? En su opinión, ¿la moral y la política tienen algo que hacer juntas?”. Giscard respondió que: “se podía gobernar sin mentir y que creía haberlo hecho durante tres años, pero que había una serie de secretos, cosas que no se pueden decir”, añadiendo, “hay menos secretos de los que creemos, en este momento debo ser dueño de tres o cuatro secretos importantes, pero no más”.

Con esto entraba en contradicción, porque intentaba separar la mentira y demagogia de los llamados secretos de Estado. Algo que se tiene que guardar y no puede hacerse público, para ello están obligados a mentir. En la Casa Blanca de los Estados Unidos corre una frase para ilustrar la posición presidencial ante situaciones difíciles y comprometedoras, y dicen: “Que no se entere el presidente, para que así no tenga que mentir”. 

Pero para efectos reales, la mayoría debe considerar que es punto menos que imposible que un gobernante pueda ejercer sus funciones sin tener que recurrir a la mentira. Sobre todo, si es de las corrientes populistas como muchas que hay en este momento en el mundo. Difícilmente pueden evadir el recurrir a la demagogia para ejercer el poder. Y recuerden que “La demagogia es una estrategia política que busca ganar el apoyo popular mediante discursos emocionales, promesas irreales, mentiras o información sesgada, en lugar de utilizar argumentos racionales. Es considerada una degeneración de la democracia donde los líderes apelan a los prejuicios y miedos del pueblo para obtener poder”.

Además hay que recordar que la demagogia apela a las emociones y no a la razón. Busca excitar las pasiones (ira, esperanza, miedo) más que el razonamiento lógico. Para ello recurre a promesas irrealizables ofreciendo soluciones simples a problemas complejos que no pueden cumplirse. Además utiliza mentiras o datos descontextualizados para engañar a la población. En pocas palabras, su recurso más usado sin duda son las mentiras en todos los tonos posibles. No tienen pudor para mentir y mentir en todo lo que ofrecen y hacen. Luego entonces resulta punto menos que imposible que puedan gobernar sin usar la mentira como principal herramienta. 

El ejemplo más palpable de cómo se recurrió a la mentira para gobernar está con Andrés Manuel López Obrador quien de acuerdo con la Consultora SPIN, tan solo al cierre de su cuarto año le habían contabilizado cien mil afirmaciones falsas, engañosas o no comprobables dichas tan solo en sus conferencias mañaneras. Esto se debe a que basaba su estrategia de comunicación en el uso de propaganda no de información veraz. Para sostener esto tenía una enorme estructura de comunicación, comenzando con enormes granjas de bots que arropaban todo lo dicho. Eran su principal defensa y además usadas para promover linchamientos mediáticos. Para convencer a sectores sociales de que lo dicho por el presidente era verdad, aunque se comprobara que era una mentira total. 

De acuerdo al balance de SPIN se reportaron hasta 94 o más de 100 afirmaciones falsas por conferencia, según diferentes análisis. Esta cifra superó por más del triple las 30,500 afirmaciones similares contabilizadas a Donald Trump en cuatro años de mandato. Las falsedades incluyeron promesas incumplidas, datos erróneos sobre la economía, seguridad y la supuesta eliminación de la corrupción, según análisis de seguimiento. Con esto demostró que sin la mentira como herramienta hubiera sido punto menos que imposible que hubiera podido gobernar. Además su discurso se sustentaba en los beneficios que recibían los sectores de la población con los programas del Bienestar.

Con esto queda claro que un gobierno populista por naturaleza será un gobierno que opere con las mentiras. Porque les resulta muy arriesgado el decir la verdad, ya que quedaría al descubierto. Es de imaginarse la crisis que generaría el que se reconociera que el gobierno de Sinaloa tiene relaciones con los grupos criminales. Muchos caerían por efecto de fichas de dominó.

Una solución que nunca veremos es que los políticos, candidatos y funcionarios se sometan a un examen de conciencia y pasen por el detector de mentiras. Es increíble que este requisito se le pida a un simple aspirante a policía y ni siquiera se aplique a los gobernantes. Pero nadie tomará este riesgo porque es obvio que quedarían exhibidos de mentirosos. Por lo mismo, hay que resignarnos en que nuestros gobernantes seguirán usando la mentira para sostenerse en el poder. 

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