Vista de Lectura

Plurinominales contra plurinominales

Efectivamente parece ser que el Gobierno federal no tiene algo mejor que hacer. Ya se presentó una nueva reforma electoral y, para sorpresa de nadie, a tan sólo un día de haber sido presentada ya se cuenta con el dictamen de las comisiones listo. ¡Qué eficiencia!

Si usted me ha hecho el favor de leerme, sabrá que en este espacio se ha defendido la independencia del INE frente al Poder Ejecutivo. También se ha señalado que estoy a favor de la existencia de los diputados plurinominales, aunque no de la manera en que los partidos políticos los han utilizado.

Sigo pensando que no todos los representantes deben ser elegidos exclusivamente por voto directo. Que un político tenga carisma y pueda ganar una elección no lo convierte necesariamente en un buen Legislador; ejemplos sobran. Sin embargo, resulta cuando menos curioso que hoy algunos políticos que llegaron al cargo precisamente por la vía plurinominal sean quienes ahora critican ese sistema.

Un ejemplo es el del Diputado Arturo Ávila, quien recientemente señaló que no deberían existir listas de plurinominales designadas por las “cúpulas”, sino que el 50 por ciento de los lugares se otorguen a quienes hicieron campaña y perdieron la elección, mientras que el otro 50 por ciento sea decidido por “la gente”. Lo curioso es que el propio Diputado no llegó al cargo ni por haber hecho campaña ni por haber sido elegido directamente por la ciudadanía, sino justamente por una lista plurinominal.

Otro ejemplo, quizá aún más ilustrativo de la incongruencia política, es el de Pablo Gómez, hoy encargado de la comisión que impulsa la reforma electoral. Gómez fue uno de los primeros 100 diputados plurinominales en la historia del País y ha ocupado ese tipo de cargo en tres ocasiones más; solamente una llegó por voto directo. Hoy es quien encabeza los esfuerzos por modificar la forma en que se eligen estos representantes.

Entrando al contenido de la reforma, en la Cámara de Diputados se mantendrían 200 legisladores plurinominales: 100 serían asignados a los llamados “mejores perdedores” y los otros 100 serían elegidos mediante votación directa en cinco circunscripciones regionales. En el Senado desaparecerían 32 escaños de representación proporcional.

La reforma también modifica la fórmula mediante la cual se calcula el financiamiento público de los partidos políticos para sus actividades ordinarias. Asimismo, reduce el tiempo oficial en radio y televisión destinado a las campañas electorales. Además, establece que cuando se utilice inteligencia artificial para generar contenido electoral, éste deberá identificarse expresamente como tal; de lo contrario, se podría sancionar tanto a quien lo produzca como a quien lo difunda. Como podrá imaginar, esto abre un abanico muy amplio de supuestos que incluso podría alcanzar a los ya famosos memes políticos.

Hay otro punto que llama particularmente la atención: se elimina la educación cívica como una de las obligaciones de los institutos electorales. ¿Cuál podría ser la razón detrás de esa decisión?

Por favor, que no se entienda que pienso que la autoridad electoral no debe tocarse. No es así. Como toda institución pública, siempre es susceptible de mejorar. Lo que considero necesario es que las reglas electorales garanticen que todas las fuerzas políticas estén debidamente representadas. Tengo la impresión de que esta reforma no camina en ese sentido. Más bien parece diseñada para que el partido fuerte siga siendo fuerte.

Históricamente, las reformas electorales en México -particularmente desde 1977- buscaron precisamente lo contrario: equilibrar el poder y evitar que una sola fuerza política concentrara la representación. Esta reforma, en cambio, parece caminar en sentido inverso.

Ah, y se me olvidaba: también se plantea que representantes de los tres poderes y de los tres órdenes de Gobierno puedan promover la participación ciudadana en mecanismos de democracia directa, como consultas populares o procesos de revocación. Es decir, veríamos al Poder Ejecutivo, al Legislativo e incluso al Judicial participando abiertamente en campañas políticas. ¿No sería mejor que se pusieran a trabajar?

PD 1. Movimiento Ciudadano ha propuesto que el voto sea obligatorio y que la edad para votar se reduzca a 16 años. ¿Qué le parece?

PD 2. Ya lo he mencionado en este espacio y vale la pena repetirlo: a muchos hombres nos cuesta reconocer que tenemos ciertos privilegios que damos por sentados. Conviene recordarlo, especialmente en vísperas del 8 de marzo.

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La familia en peligro

El primer domingo de marzo se ha dedicado para reconocer y conmemorar a la Institución de la Familia y claro, habría que preguntarse por qué un día, cuando todos los días vivimos, convivimos, nacemos y morimos dentro de una familia, aquella de nuestros padres y ahora la de nuestros hijos, y es que la sociedad, tal y como se vive y concibe actualmente, es una comunidad da familias, de hecho, si no hay familia no habría sociedad, razón por la cual se ha buscado, no sólo institucionalizar la entidad “familia”, relacionando su existencia con Dios y a través del reconocimiento jurídico y social del matrimonio, para con ello institucionalizar también la noción de padres, madres, hijos, nietos y en general de parentela familiar; razones por las cuales la convivencia en la familia es fundamental para la convivencia social, para la educación, para la integración en organizaciones, para la creación de los gobiernos y de conceptos esenciales como el de Patria o como el criterio de “pertenencia”, no sólo a una familia, sino también a un municipio, a una entidad estatal o a un país; sólo así se explica la nostalgia y los recuerdos de los mexicanos que han emigrado a otros países y añoran su país de origen, su municipio, su pueblo, su familia... el desarraigo es terrible y aunque allá en donde estén han formado su propia familia, lo han hecho a imagen y semejanza de aquella en la que nacieron, crecieron y se formaron.

Si nos parece lamentable el criterio del “desarraigo”, imagínese las situaciones actuales que sufren las familias que han perdido padres, madres, hermanos y parientes en estas luchas fratricidas que se están sufriendo en México; o lo que es peor, imagínese la catástrofe de las familias a los que se les ha “desaparecido” un familiar, sobre el cual no se sabe si vive o ha muerto, más aún, en las actuales circunstancias, si ya han pasado algunos días, la sospecha de que probablemente haya muerto y sólo queda la esperanza, la lejana esperanza, de que pudiera aparecer vivo o, en el peor de los casos, encontrarlo enterrado en alguna “fosa clandestina”; cada vez es mayor la cantidad de familias que se han visto prácticamente desintegradas por circunstancias que no siempre se explican y que ha sido causa de descomposición familiar.

Pero aún, en los casos en que “sí se explican”: porque el papá, la mamá o los hijos se hayan comprometido con los delincuentes tras el señuelo del dinero, del poder o de las drogas y con ello también se ha “destruido” la convivencia y el futuro familiar, porque una familia en la que alguno de sus miembros ha caído en las garras del vicio, o de la colusión con la delincuencia, está ya en proceso de destrucción, ya sea porque tengan que huir o que caigan presos, con lo que se inicia el peregrinaje familiar hacia los centros penitenciarios, los centros policiacos o los tribunales, por lo que ya la familia es otra.

Cuántas familias en México han sido destruidas por el narcotráfico y la violencia, ya sea porque no existieron condiciones favorables para sostener una familia, porque no hubo empleos o porque no encontraron la manera de subsistir; o bien, porque no haya habido condiciones adecuadas de educación y capacitación para integrarse a la economía y a la sociedad o bien porque sus miembros no encuentran en la sociedad condiciones favorables de educación, seguridad, salud, economía, libertades personales, clima sano y sociedad sana, factores que sólo se alcanzan si se tienen buenos gobernantes, preocupados más por los ciudadanos que por sus partidos o por su permanencia en los puestos públicos; se requiere pues una sociedad en la que se respire libertad para formar una familia, para educar a los hijos y a los nietos, proteger a los abuelos, donde haya un clima saludable, diversiones sanas, instituciones culturales, religiosas, de salud y de respeto ciudadano por y para el gobierno, en suma, una sociedad de familias en las que se pueda nacer, vivir y morir en paz.

Así pues, se ha de concluir que la familia en la actualidad está en serio peligro de desnaturalizarse y por lo tanto en peligro de desaparecer, por lo menos como se ha concebido como piedra angular de la convivencia social y de sobrevivencia de sus integrantes, ya que si no se cuenta con condiciones de seguridad, empleo, educación y buen gobierno, con leyes que protejan a la institución familiar, no uno sino todos los días, se está así en camino de destruir la esencia de cualquier sociedad organizada: la familia.

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Élmer Mendoza: Premio que irradia<br />El Ibargüengoitia reanima a Sinaloa

A cualquier sinaloense que quiera tomar bríos para rehacer la esperanza de salir bien librados de la violencia por la narcoguerra, le resultará útil aferrarse a la bandera de paz que significa el Premio Jorge Ibargüengoitia que la Universidad de Guanajuato le otorga al emérito novelista y cuentista Élmer Mendoza, aquel bato de la colonia Rosales que sin más indumentaria que la prosa emergió desde el barrio culichi para colocarse él y su obra en altos pedestales de la gloria internacional y nacional.

Como siempre ha sido, a Élmer Mendoza no se le puede considerar la luz al final de ningún túnel penumbroso porque la dimensión que adquiere lo convierte en enorme faro seguro para navegantes con bitácoras de civilidad y certidumbres. Sus letras transforman la realidad facinerosa que nos rodea, en piezas literarias donde la identidad de la gente del tomate y el chilorio, del venado y el delfín y del beisbol y la tambora sea redescubierta por el mundo.

El escritor sin ínfulas que le es fiel a la tierra que lo vio nacer al regresar siempre a la cuna a construir bases sociales en las cuales el pensamiento humanista impida que las tempestades del tipo que sean colapsen la perspectivas de concordia y coexistencia, estructuras permanentemente crujientes por el peso de la irracionalidad. El que los laureles no le impiden guiar los sueños en trayecto hacia la insondable región de las palabras.

A partir de su semiótica universalizada nos lleva de la mano a entornos donde nuestra envoltura frágil de sociedad atemorizada transmute a la gruesa cubierta de pueblo culto y ciudadanos talentosos que desde el tesón lícito signifiquen el escudo de dignidad y entereza que protege a Sinaloa. La cultura y las artes como el mayor patrimonio que podemos sacar a relucir si alguien pretende atribuirnos el falso distintivo de aldea atroz y salvaje.

Hay poco que agregar porque por Élmer Mendoza hablan sus libros y reconocimientos siendo los casos de las novelas y cuentos “El zurdo Mendieta”, “Un asesino solitario”, “Mucho que reconocer”, “El amante de Janis Joplin”, “Cada respiro que tomas” y “Balas de plata”, así como los premios de Literatura José Fuentes Mares 2002 y Tusquets de Novela 2007. Además, con exacta pertinencia el escritor de la ColPop le señala a Sinaloa los atajos que la evacúen de la barbarie de hoy, llevándola de la mano a zonas en las que vuelva a relumbrar por sus fortalezas.

Qué bien le viene a Sinaloa el Premio Nacional de Novela Jorge Ibargüengoitia que, aunque lo recibe el acreedor, desde allí se expande en todo el territorio de los once ríos como agua limpia y fresca que lava los afluentes de toda mácula dejada por la triste fama que desde septiembre de 2024 implosiona como nunca antes. El galardonado y su amor al terruño logran la hazaña de comprimir el ruido de las balas e inflar la resonancia de las jornadas a favor de la civilidad.

¿Qué nos queda del Jorge Ibargüengoitia a los sinaloenses? La provocación a sentir el efecto aleccionador de la cultura echando abajo el catastrofismo que ciega e inmoviliza. Siempre con la acotación pertinente donde Mendoza advierte que la oralidad también puede ser una emboscada. Honor a quien honor merece, pero a Sinaloa también le hacía falta esa joya agregada a la corona de Élmer, para los fines que convengan a una sociedad sobresaltada.

Es bueno viajar del azoro democratizado por la violencia, a la serenidad de darnos por enterados de que un paisano sube a los pódiums reservados para el placer de los pertinaces que buscan oportunidades, las toman y se alzan como paradigmas a imitar. Confiar en que con tenacidad unificada podemos la sociedad civil reescribir la historia del Sinaloa pacífico, así hayamos destruido mil hojas en blanco porque el tono albo del papel nos pareció también amenazante.

Y para crecer los arrestos, repasemos al menos el discurso que Élmer Mendoza pronunció el 30 de abril de 2012 al ingresar a la Academia Mexicana de la Lengua: “El mundo es una fuente de palabras que escuché desde siempre pero que se escurrían cuando quería fijarlas en papel o en la pantalla. ¿Cómo conseguir que esas palabras callejeras quedaran en las líneas ocupando un sitio que sintieran propio y no escaparan a la primera provocación? Escuchándolas, después haciéndolas sentir que ese era su sitio, el lugar propio que es en el que se está mejor porque se oyen mejor”.

En Sinaloa el crimen aprieta,

Y sólo tú puedes, Élmer Mendoza,

Poner al frente al Zurdo Mendieta,

De esta operación peligrosa.

Nada tiene que ver con la realidad política mazatleca la puesta en escena de la ópera “Un baile de máscaras”, el 13 y 14 de marzo en el Teatro Ángela Peralta, que el director de escena Rodrigo Caravantes resume como dos individuos que a través de la idealización de una idea de lo que es el amor pueden llegar, sin ni siquiera estar juntos, a amarse de esa manera donde la mujer se vuelve un objeto del sistema para poder tener este conflicto con la contraparte, que es el poder antagónico, para poder derrocar un gobierno”. Hey, no se confundan: nada que ver con las tramas de desafueros de alcaldes que ha presenciado Mazatlán en su historia reciente, pues se trata de la obra que le fue censurada a Giuseppe Verdi y que desde hace 30 años no se presenta en México.

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Inquietó Ernestina Godoy a Mazatlán<br />La agenda oculta de la Fiscal General

A la encerrona que el martes encabezó en Mazatlán la Fiscal General de la República, Ernestina Godoy Ramos, le corresponde en igual magnitud de la secrecía la pregunta de cuál fue la finalidad de esa reunión privada que al circunscribirse a la Perla del Pacífico podría ser motivo de mayor alerta por la violencia o también cumplir el propósito de hacer ver el carácter de máxima prioridad que adquiere el destino turístico en materia de seguridad pública.

En cualquiera de los dos casos, debió ventilarse de manera abierta el objetivo de la inusual estancia de la titular de la FGR convirtiéndola en artículo de fe para sinaloenses que necesitan, les urge, notar atisbos de escenarios donde la fuerza legítima del Estado se sitúa encima de la violenta pujanza del crimen. Se equivocó la Fiscal si lo hizo por protección personal, o porque creyó que visibilizar la reunión es asunto de poca trascendencia para la tierra golpeada por la guerra de año y medio al interior del Cártel de Sinaloa.

Horas antes, a los sectores mazatlecos los había tranquilizado la decisión que tomó la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México consistente en mantener íntegro en el puerto el operativo militar y policial que durante el Carnaval mantuvo a raya a la delincuencia. Y ayer, en abono a tal percepción de paz, se dio el arribo de alrededor de 7 mil turistas en los cruceros “Royal Princess” y Carnival Panorama”.

¿Entonces por qué hasta ahora la visita a Mazatlán de la Fiscal de la Nación? Lo más seguro es que derive de la promesa que el 27 y 28 de febrero hizo la Presidenta Claudia Sheinbaum en Mazatlán, San Ignacio y Culiacán consistente en no dejar solos a los sinaloenses en la prolongada circunstancia de narcoguerra. Con más razón, igual que lo hacen la Mandataria nacional, las fuerzas armadas y las policías, debió salir Godoy Ramos de los espacios protegidos a mostrar el nervio de la FGR frente al desafiante hampa.

Otro análisis del contexto indica que apenas cuajaba el plan de recuperar a Mazatlán para los turistas y los habitantes cuando la extraña agenda privada de Ernestina Godoy vino a inquietar en vez de serenar los ánimos. Pudo haber sido la gran oportunidad de hacer pública su figura y la institución que representa y echar abajo la conjetura de ausencia de gobierno, pero lo que se dice que dijo “queremos que la FGR tenga una actuación relevante y que toda la fuerza con la que contamos esté al servicio de las fiscalías federales en los estados”, es lo que le mandata la Constitución.

Lo raro está en que funcionarios del nivel de Ernestina Godoy siempre acuden a estrategias paralelas que consisten unas en reunirse a puerta cerrada para definir operaciones de cuya confidencialidad depende el éxito, y de proximidad social con el fin de que la gente los vea preocupados y ocupados por la tranquilidad y legalidad, los dos puntales que sostienen la gobernabilidad. Lo segundo no lo hizo aquí.

Esa complementariedad entre escritorio y territorio deja mucho más satisfecha a la gente que las reuniones furtivas que se reducen a comunicados escuetos frente a colosales conjeturas fincadas en la especulación. De esto da cuenta el boletín que emitió la FGR en el que informa de obviedades que redundan en tareas que están en el ámbito de competencia de la institución y su titular.

Por ejemplo, lo difundido por la Fiscalía dice que la agenda privada fue “con el firme objetivo de fortalecer la coordinación y comunicación con el personal de las distintas sedes y subsedes de la institución”, siendo que dicha colaboración federal-estatal existe desde que el crimen organizado tomó a Sinaloa como campo de batalla en septiembre de 2024. Es lo normal que al tratarse de delitos del fuero federal involucren la atención de la instancia nacional de procuración de justicia

Se entiende la buena intención del trabajo in situ de la FGR cuando el crimen trata de implantar su particular narrativa de dominio a través del terror y sus arsenales y sicarios, sin embargo, es difícil de asimilar el hecho de que la titular del Ministerio Público federal venga a hurtadillas, eludiendo a medios de comunicación y opinión pública que quiere saber cuándo y cómo la Ley emergerá superponiéndose a la atrocidad.

Cuidado pues con el bucle de desinformación que puso a los ciudadanos a pensar que si la Fiscal General de la República vino a Mazatlán es porque algo muy grave se avecina en cuanto a acometidas de la delincuencia.

Somos un pueblo tan escamado,

Que hasta nos da mala espina,

Que Mazatlán sea visitado,

Por la cauta Fiscal Ernestina.

Así como le hemos criticado a la Fiscal General del Estado, Claudia Zulema Sánchez Kondo, la tardía o fallida carpeta de investigación relacionada con hechos de violencia de alto impacto, es de justos reconocerle la rápida y eficiente acción que logró localizar, detener y consignar al presunto asesino de Rubí Patricia Gómez, la madre rastreadora que buscaba a un hijo desaparecido y fue hallada sin vida en su domicilio de la colonia Infonavit Jabalíes en Mazatlán, el 27 de febrero mientras la Presidenta Claudia Sheinbaum efectuaba una gira de trabajo en el puerto. Ojalá que vengan más logros de este tipo que desvanezcan el espectro de la impunidad.

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Nace un cacicazgo en el STASE<br />Michel Benítez: reinar sin liderar

En mayo próximo, el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Estado debería elegir al nuevo dirigente, pero el actual secretario general, Michel Benítez Uriarte, logró que en la antesala de su ocaso una asamblea a modo le agregara otro año al período que legalmente es de tres, dándole forma al establecimiento de un cacicazgo que lo entroniza a él y convierte en súbditos a las bases. La verdad, supera el icónico estilo que utilizó Daniel Amador Gaxiola quien durante más de tres décadas controló al gremio magisterial de Sinaloa.

Aún concediendo que quien dirige un sindicato fuera refrendado por los trabajadores en razón de los buenos resultados que presenta, no es el caso de Michel Benítez y allí están las evidencias de centenas de burócratas con derecho a la basificación y que ven con impotencia cómo llegan a las dependencias empleados con cero antigüedad que desde el primer día son protegidos por el STASE vía tráfico de influencias.

Otros asuntos pendientes son la revisión de las reformas de 2020 a la Ley del Instituto de Pensiones que según el punto de vista de trabajadores les ha resultado más perjudiciales que beneficiosas; es deficiente su gestión para sacar a sus representados de la franja de salarios de sobrevivencia aún para quienes prestan servicios profesionales y especializados, y le urge romper el cerco tendido que impide a los estasistas plantearle personalmente sus necesidades.

En su más reciente cumpleaños, el 30 de enero, Benítez repitió la fastuosidad de la celebración con platillos y bebidas ilimitadas para todo aquel que pasara al besamanos para desearle larga vida y peculio a su graciosa majestad. En el salón de fiestas del sindicato, con dinero que aportan los afiliados y con viandas exclusivas para sus invitados “especiales”, aquel bacanal lo envidiaría hasta Richard Millán, el alucinado Alcalde de Elota que fantasea con ser un rey pueblerino. Igual dejaría boquiabierto a Daniel Amador.

Lo malo es que Michel Benítez sobredimensiona su cargo al frente del STASE y por cuidar sus modos triviales e intereses personalísimos olvida a quienes necesitan del apoyo del sindicato para transitar debido a derechos adquiridos de las plazas de confianza a trabajadores de base. Como nadie lo fiscaliza y maneja a su antojo a los órganos internos de vigilancia, el joven que levantó fallidas expectativas de transformación del sindicato va a finiquitar sin pena ni gloria el período 2023-2026 y aparte cometer el fiasco de adjudicarse la extensión por un año.

Por más excéntrico que sea, pasará de noche la oportunidad que los agremiados le dieron apostándole a la sangre nueva como garantía de renovación. Y sí les va bien a sus cuates o quienes reciben cuotas en pago a sumisiones interesadas, y las consecuencias recaen encima de gente capaz que presta servicios en las distintas áreas del Gobierno del Estado y son obligadas a intensas jornadas de trabajo sin tener acceso a salarios, prestaciones y homologaciones adecuadas.

Quizá la intención del actual dirigente del STASE, al regalarse un año más con la parsimonia de acomodar el destino del sindicato a sus apetitos de poder, el sabático del cacicazgo, tenga que ver con cerrar su desempeño junto con la conclusión del sexenio del Gobernador Rubén Rocha, sin que importe lo fundamental que es significarle a sus representados un gran guía moral. Bien pudo elevar la vara del liderazgo pero decidió reducirla a centro de oropel hueco de convicciones.

Por no saber retirarse conforme lo establecen los estatutos, Michel Benítez manipuló a un grupo de adeptos para que postulara que su excelencia violentara la regla sindical de no reelección inmediata y la disfrazara de ampliación de período. Como lo haya hecho, el año agregado no impedirá que la historia lo juzgue no por la prolongación caciquil sino por abandonar a tantos en condiciones laborales injustas mientras reparte canonjías a la camarilla que le cuida la espalda, le ofrece fanfarrias y le tiende tapetes con pétalos de rosas.

Aquí, a manera de colofón, cabe efectuar la acotación de que el STASE solamente representa una pequeña aldea en el atlas de organizaciones sindicales que en épocas de máximo esplendor albergaron infinitas corrupciones, abusos contra agremiados y estilos gansteriles que desbordaron las sentinas de mafias de poder. Si Michel Benítez quiere meter en el sindicato viejas formas de descomposición, la organización que dirige no lo soportará ni las masas que representa se lo permitirán.

Michel Benítez en mal momento,

Pretende alargar su reinado,

Y así él continuar contento,

Mientras el STASE es arruinado.

Otra muestra de que Sinaloa no hace malos quesos en lo referente a cacicazgos, este año concluye también el cuarto período de Arcelia Prado Estrada al frente del Comité Ejecutivo de la Sección 44 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, convirtiéndose en todo un caso de estudio sobre dirigencias perennes que nadie sabe cómo se sostienen ni cómo los aguanta en este caso el gremio de las batas blancas. Si viviera Fidel Velázquez, quien fuera líder sempiterno de la Confederación de Trabajadores de México, esta mujer que va por dos décadas reteniendo la dirigencia estatal del SNTSSA hasta le podría dar lecciones de perpetuidad en materia de dominación de sindicatos.

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Malecón

Apenas cerramos el segundo mes de 2026 y en los pasillos de la Fiscalía General del Estado ya se preparan las fanfarrias y el discurso oficial, que tanto le gusta a la autoridad, seguramente presumirá que el robo de vehículos va de gane contra la delincuencia.

Los números dicen que en este primer bimestre se denunciaron mil 019 despojos, según datos del Secretariado Federal, una cifra menor frente a los mil 244 del mismo periodo en 2025.

En el papel, el promedio diario bajó de 18.9 en enero a 15.5 casos en febrero, pero antes de que saquen el confeti, habría que preguntarse: ¿realmente hay más seguridad o los delincuentes simplemente están cambiando por la falta de unidades que valgan la pena el riesgo?

Mientras el robo de carros baja, la mala noticia es que la delincuencia se está poniendo más agresiva y el robo violento no sólo no bajó, sino que dio un salto de 63 casos en enero pasamos a 83 en febrero del 2026.

En total, 146 incidentes violentos en el bimestre contra los 103 del año pasado, es decir, nos roban ligeramente menos autos, pero cuando nos roban, el susto y el riesgo de no contarla es mucho mayor.

Al parecer, la estrategia de abrazos o lo que sea que estén aplicando no está quitándole lo bravo a los malandrines.

Si usted pensaba que encerrarse en su casa era la solución, piénselo dos veces, ya que las estadísticas muestran que el robo a casa habitación dio un brinco preocupante de un mes a otro, porque en enero se registraron 28 casos, pero para febrero del 2026 la cifra subió a 42, no cabe duda de que los amantes de lo ajeno andan muy activos visitando hogares mientras la autoridad sigue ocupada sumando y restando en sus hojas de Excel.

En el sector comercial parece haber un respiro, con una baja de 145 a 124 casos entre enero y febrero del 2026, pero no nos engañemos, cerrar el bimestre con 269 comercios asaltados sigue siendo peligroso para cualquiera que quiera emprender en Sinaloa.

El banderazo en Altata sonó fuerte. Arrancó el Programa de Inspección y Vigilancia 2026 con una bolsa estatal de 15 millones de pesos y el discurso de proteger el ciclo reproductivo del camarón en plena veda del Pacífico. La Secretaria Flor Emilia Guerra Mena habló de sustentabilidad, de cuidar bahías y esteros, de pensar en el mañana. Todo correcto. El problema es que, para miles de pescadores, el mañana sigue sin resolverse.

Quince millones de pesos para 17 municipios y 52 organizaciones suena a cifra relevante hasta que se pone en perspectiva. Sinaloa tiene uno de los litorales más productivos del País y comunidades enteras cuya economía depende casi exclusivamente de la captura de camarón. Si se distribuye el monto entre municipios, organizaciones, gasolina para recorridos, viáticos, equipos y operativos en altamar, el recurso se diluye con rapidez. La vigilancia es necesaria, sí, pero no sustituye el apoyo directo al ingreso del pescador que pasa semanas sin poder salir a trabajar.

El mensaje institucional insiste en que la inspección es “un respiro” para los sistemas lagunares. Nadie discute la importancia de respetar la veda. El propio sector sabe que sin reproducción no hay próxima temporada. Lo que sí se cuestiona es la desproporción entre el énfasis en vigilar y el tamaño de los apoyos económicos reales para quienes asumen el costo de parar la actividad.

Desde el Gobierno estatal, encabezado por Rubén Rocha Moya, se han impulsado programas como motores marinos o el Bienpesca estatal. Sin embargo, el reclamo recurrente en los campos pesqueros no es sólo equipamiento, sino ingresos suficientes y oportunos durante la veda, créditos blandos, infraestructura de frío, precios justos y combate efectivo al intermediarismo que reduce ganancias.

La vigilancia combate la pesca ilegal, pero no combate la precariedad. Y en muchos campos pesqueros lo urgente no es sólo que nadie saque camarón a destiempo, sino que haya alternativas productivas mientras dura la prohibición. De poco sirve el operativo si el pescador formal, que sí respeta la ley, termina más golpeado económicamente que el furtivo que logra evadir retenes.

El Alcalde de Navolato habló de coordinación y compromiso. La coordinación es clave, pero el sector pesquero no vive de banderazos. Vive de capturas, de precios estables y de apoyos que alcancen para sostener a la familia durante la veda. Si el presupuesto para vigilancia crece, también tendría que crecer el respaldo social.

Cuidar el camarón es indispensable. Cuidar al pescador, también. Hoy el discurso oficial presume orden y sustentabilidad; lo que falta demostrar es que el apoyo al sector no se quede corto frente a la magnitud de la crisis económica que enfrentan las comunidades ribereñas. Porque sin pescadores, tampoco habrá a quién vigilar.

Resulta que la Suprema Corte de Justicia de la Nación va a “analizar” por un supuesto error del Congreso de Sinaloa. Supuesto, entre comillas, porque el detallito podría significar que Gerardo Vargas Landeros regrese como si nada al Ayuntamiento de Ahome.

Sí, así como lo oye.

El Congreso lo desaforó en mayo de 2025 para que la Fiscalía lo investigara por el arrendamiento de 135 patrullas por 161 millones de pesos y una consultora por otros 33 millones para hacer trámites ante el SAT. Pero ahora el problema no son los millones. El problema es que, al parecer, no invitaron formalmente al Ayuntamiento a la fiesta del desafuero.

Un tecnicismo con consecuencias deluxe.

El proyecto del ministro Arístides Rodrigo Guerrero García dice básicamente: “Oigan, sí podían quitarlo, pero tenían que avisarle al Ayuntamiento como órgano colegiado, no solo al alcalde en lo individual”.

O sea, lo citaron a él para defenderse, pero no al Ayuntamiento como institución. Error de forma. Pecado procesal. Falta administrativa con premio mayor.

Porque si el Pleno le da la razón, el Acuerdo 80 del Congreso quedaría inválido. Y entonces Vargas volvería al cargo. No porque se haya declarado inocente. No porque las acusaciones se hayan desvanecido. Sino porque alguien no mandó el oficio correcto al destinatario correcto.

La Corte incluso aclara que no habría efectos retroactivos. Es decir, lo que hizo el alcalde sustituto se queda como está. Aquí no pasó nada. Solo fue un pequeño “ups” legislativo.

Y mientras tanto, la discusión se aplazó. Porque claro, estas cosas se toman su tiempo.

Así que el mensaje es más o menos este: puedes estar acusado por contratos millonarios cuestionados, pero si el Congreso se equivoca en el procedimiento, la puerta de regreso se abre.

No es magia. Es derecho procesal.

Y en Sinaloa, al parecer, los errores de trámite pueden valer más que 194 millones de pesos.

Nos enteramos casi de rebote la muy misteriosa visita de la titular de la Fiscalía General de la República, Ernestina Godoy, al puerto de Mazatlán, en donde sostuvo una reunión con autoridades estatales, municipales y militares.

Y misteriosa no porque sea algo malo, sino porque sorprendió por ser después de un par de días de la visita de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Al contrario, la llegada de Godoy representa un buen síntoma, sobre todo después de las situaciones tan difíciles que han ocurrido acá en Mazatlán.

Sobre todo no es porque sea cualquier funcionaria, sino que representa la fuerza del Estado para perseguir los delitos y buscar y acusar a los responsables.

No hace mucha falta hacer un recuento completo de lo pasado en el sur.

Lo positivo, más allá de que haya realizado su visita de manera muy callada, es el discurso que alcanzamos a rescatar desde la oficina de prensa: No hay mejor prevención que la ausencia de impunidad.

Además de elogiar el trabajo en conjunto que se ha realizado en la zona, de parte de las autoridades de los diferentes niveles.

Esperemos, entonces, que esto de verdad mejore las cosas en esta zona del estado y que se note el cambio en la delegación de la FGR en materia de combate a la impunidad y la opacidad.

¡FOUL! En Culiacán, el dirigente municipal del PAN, Eduardo Ortiz, criticó el acarreo multitudinario de Morena al evento de la Presidenta Sheinbaum, ¡como si nadie lo hubiera hecho antes!

Apenas cerramos el segundo mes de 2026 y en los pasillos de la Fiscalía General del Estado ya se preparan las fanfarrias y el discurso oficial, que tanto le gusta a la autoridad, seguramente presumirá que el robo de vehículos va de gane contra la delincuencia.

Los números dicen que en este primer bimestre se denunciaron mil 019 despojos, según datos del Secretariado Federal, una cifra menor frente a los mil 244 del mismo periodo en 2025.

En el papel, el promedio diario bajó de 18.9 en enero a 15.5 casos en febrero, pero antes de que saquen el confeti, habría que preguntarse: ¿realmente hay más seguridad o los delincuentes simplemente están cambiando por la falta de unidades que valgan la pena el riesgo?

Mientras el robo de carros baja, la mala noticia es que la delincuencia se está poniendo más agresiva y el robo violento no sólo no bajó, sino que dio un salto de 63 casos en enero pasamos a 83 en febrero del 2026.

En total, 146 incidentes violentos en el bimestre contra los 103 del año pasado, es decir, nos roban ligeramente menos autos, pero cuando nos roban, el susto y el riesgo de no contarla es mucho mayor.

Al parecer, la estrategia de abrazos o lo que sea que estén aplicando no está quitándole lo bravo a los malandrines.

Si usted pensaba que encerrarse en su casa era la solución, piénselo dos veces, ya que las estadísticas muestran que el robo a casa habitación dio un brinco preocupante de un mes a otro, porque en enero se registraron 28 casos, pero para febrero del 2026 la cifra subió a 42, no cabe duda de que los amantes de lo ajeno andan muy activos visitando hogares mientras la autoridad sigue ocupada sumando y restando en sus hojas de Excel.

En el sector comercial parece haber un respiro, con una baja de 145 a 124 casos entre enero y febrero del 2026, pero no nos engañemos, cerrar el bimestre con 269 comercios asaltados sigue siendo peligroso para cualquiera que quiera emprender en Sinaloa.

El banderazo en Altata sonó fuerte. Arrancó el Programa de Inspección y Vigilancia 2026 con una bolsa estatal de 15 millones de pesos y el discurso de proteger el ciclo reproductivo del camarón en plena veda del Pacífico. La Secretaria Flor Emilia Guerra Mena habló de sustentabilidad, de cuidar bahías y esteros, de pensar en el mañana. Todo correcto. El problema es que, para miles de pescadores, el mañana sigue sin resolverse.

Quince millones de pesos para 17 municipios y 52 organizaciones suena a cifra relevante hasta que se pone en perspectiva. Sinaloa tiene uno de los litorales más productivos del País y comunidades enteras cuya economía depende casi exclusivamente de la captura de camarón. Si se distribuye el monto entre municipios, organizaciones, gasolina para recorridos, viáticos, equipos y operativos en altamar, el recurso se diluye con rapidez. La vigilancia es necesaria, sí, pero no sustituye el apoyo directo al ingreso del pescador que pasa semanas sin poder salir a trabajar.

El mensaje institucional insiste en que la inspección es “un respiro” para los sistemas lagunares. Nadie discute la importancia de respetar la veda. El propio sector sabe que sin reproducción no hay próxima temporada. Lo que sí se cuestiona es la desproporción entre el énfasis en vigilar y el tamaño de los apoyos económicos reales para quienes asumen el costo de parar la actividad.

Desde el Gobierno estatal, encabezado por Rubén Rocha Moya, se han impulsado programas como motores marinos o el Bienpesca estatal. Sin embargo, el reclamo recurrente en los campos pesqueros no es sólo equipamiento, sino ingresos suficientes y oportunos durante la veda, créditos blandos, infraestructura de frío, precios justos y combate efectivo al intermediarismo que reduce ganancias.

La vigilancia combate la pesca ilegal, pero no combate la precariedad. Y en muchos campos pesqueros lo urgente no es sólo que nadie saque camarón a destiempo, sino que haya alternativas productivas mientras dura la prohibición. De poco sirve el operativo si el pescador formal, que sí respeta la ley, termina más golpeado económicamente que el furtivo que logra evadir retenes.

El Alcalde de Navolato habló de coordinación y compromiso. La coordinación es clave, pero el sector pesquero no vive de banderazos. Vive de capturas, de precios estables y de apoyos que alcancen para sostener a la familia durante la veda. Si el presupuesto para vigilancia crece, también tendría que crecer el respaldo social.

Cuidar el camarón es indispensable. Cuidar al pescador, también. Hoy el discurso oficial presume orden y sustentabilidad; lo que falta demostrar es que el apoyo al sector no se quede corto frente a la magnitud de la crisis económica que enfrentan las comunidades ribereñas. Porque sin pescadores, tampoco habrá a quién vigilar.

Resulta que la Suprema Corte de Justicia de la Nación va a “analizar” por un supuesto error del Congreso de Sinaloa. Supuesto, entre comillas, porque el detallito podría significar que Gerardo Vargas Landeros regrese como si nada al Ayuntamiento de Ahome.

Sí, así como lo oye.

El Congreso lo desaforó en mayo de 2025 para que la Fiscalía lo investigara por el arrendamiento de 135 patrullas por 161 millones de pesos y una consultora por otros 33 millones para hacer trámites ante el SAT. Pero ahora el problema no son los millones. El problema es que, al parecer, no invitaron formalmente al Ayuntamiento a la fiesta del desafuero.

Un tecnicismo con consecuencias deluxe.

El proyecto del ministro Arístides Rodrigo Guerrero García dice básicamente: “Oigan, sí podían quitarlo, pero tenían que avisarle al Ayuntamiento como órgano colegiado, no solo al alcalde en lo individual”.

O sea, lo citaron a él para defenderse, pero no al Ayuntamiento como institución. Error de forma. Pecado procesal. Falta administrativa con premio mayor.

Porque si el Pleno le da la razón, el Acuerdo 80 del Congreso quedaría inválido. Y entonces Vargas volvería al cargo. No porque se haya declarado inocente. No porque las acusaciones se hayan desvanecido. Sino porque alguien no mandó el oficio correcto al destinatario correcto.

La Corte incluso aclara que no habría efectos retroactivos. Es decir, lo que hizo el alcalde sustituto se queda como está. Aquí no pasó nada. Solo fue un pequeño “ups” legislativo.

Y mientras tanto, la discusión se aplazó. Porque claro, estas cosas se toman su tiempo.

Así que el mensaje es más o menos este: puedes estar acusado por contratos millonarios cuestionados, pero si el Congreso se equivoca en el procedimiento, la puerta de regreso se abre.

No es magia. Es derecho procesal.

Y en Sinaloa, al parecer, los errores de trámite pueden valer más que 194 millones de pesos.

Nos enteramos casi de rebote la muy misteriosa visita de la titular de la Fiscalía General de la República, Ernestina Godoy, al puerto de Mazatlán, en donde sostuvo una reunión con autoridades estatales, municipales y militares.

Y misteriosa no porque sea algo malo, sino porque sorprendió por ser después de un par de días de la visita de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Al contrario, la llegada de Godoy representa un buen síntoma, sobre todo después de las situaciones tan difíciles que han ocurrido acá en Mazatlán.

Sobre todo no es porque sea cualquier funcionaria, sino que representa la fuerza del Estado para perseguir los delitos y buscar y acusar a los responsables.

No hace mucha falta hacer un recuento completo de lo pasado en el sur.

Lo positivo, más allá de que haya realizado su visita de manera muy callada, es el discurso que alcanzamos a rescatar desde la oficina de prensa: No hay mejor prevención que la ausencia de impunidad.

Además de elogiar el trabajo en conjunto que se ha realizado en la zona, de parte de las autoridades de los diferentes niveles.

Esperemos, entonces, que esto de verdad mejore las cosas en esta zona del estado y que se note el cambio en la delegación de la FGR en materia de combate a la impunidad y la opacidad.

¡FOUL! En Culiacán, el dirigente municipal del PAN, Eduardo Ortiz, criticó el acarreo multitudinario de Morena al evento de la Presidenta Sheinbaum, ¡como si nadie lo hubiera hecho antes!

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Licencias de construcción patito

La semana pasada, en una plática con un amigo mío que es Director Responsable de Obra, salió el tema de las licencias de construcción y lo que me dijo me dejó frío.

Mi amigo me dijo que, sobre todo en el periodo de “El Químico” Benítez, se entregaron cientos de licencias de construcción sin que existiera un solo documento en los expedientes correspondientes.

No había planos, no había Manifestaciones de Impacto Ambiental, no había nada salvo la licencia y me dijo que esas irregularidades se extienden hasta la fecha dado que algunas de las empresas o personas a quienes les entregaron esas licencias patito, empezaron a construir e incluso terminaron de construir sin que se corrigieran las irregularidades.

Me dijo que, si acaso tuvieron que entregar los planos, pero nada más, y la autoridad que debe vigilar que las licencias de construcción se hayan expedido después de llenar todos los requisitos legales, que es la Dirección de Planeación y Desarrollo Urbano, no hizo ni ha hecho nada y los Directores Responsables de Obra menos.

En pocas palabras, andan volando por ahí cientos de licencias de construcción ilegales y el Gobierno municipal se hace de la vista gorda.

Que las licencias de construcción se expidan “después” de llenar todos los requisitos legales es sumamente importante.

Por ejemplo, si en el expediente correspondiente no hay un dictamen que garantice la seguridad de la estructura de la obra, puede darse un derrumbe con los habitantes de los departamentos adentro y estamos hablando de lesiones y muertes.

Y se preguntara que por qué tanta prisa en entregar licencias de construcción sin llenar un solo requisito legal y con expedientes vacíos.

La respuesta es sencilla, para el Gobierno municipal significa la entrada de mucho dinero por lo que se paga por cada licencia de construcción.

Y para el desarrollador significa que puede empezar con preventas argumentando que ya tiene licencia de construcción (algunos inician preventas hasta sin licencia).

Si el Gobierno municipal, empezando por la Presidenta, de verdad quiere combatir la corrupción y hacer las cosas bien, aquí hay mucha tela de donde cortar.

Dudo que lo hagan, pero ahí queda esta denuncia pública para que el Gobierno municipal luego no salga con que no estaba enterado.

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Las selfies que Sheinbaum impidió<br />Gira por Sinaloa libre de arribismo

A ninguno de los y las aspirantes a la candidatura del Movimiento Regeneración Nacional para Gobernador de Sinaloa se les invitó en calidad de tales a la gira que el viernes y sábado realizó la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en Mazatlán, San Ignacio y Culiacán, pero ello, lejos de ser descortesía política, fue estrategia a una semana de que el partido de la Cuarta Transformación defina las reglas con las cuales decidirá a las mujeres y hombres que postulará en la renovación de los titulares del Ejecutivo estatal de 17 estados del País.

Si acaso a Estrella Palacios Domínguez, Alcaldesa de Mazatlán, y Juan de Dios Gámez Mendívil, Presidente Municipal de Culiacán, les tocó estar cerca de Sheinbaum por tratarse de eventos públicos los que tuvieron que asistir en calidad de autoridades locales. De ahí en fuera qué hubiera dado la candidatocracia por difundir en sus redes la crucial fotografía con el abrazo efusivo de la Presidenta de México. Sin embargo, ni tal saludo protocolario les garantiza éxito en las apetencias por aparecer en la boleta electoral.

En sí es la cautela de la Mandataria nacional la que abre el procedimiento interno para medir la aceptación popular, aptitud moral y aportación al movimiento cuatroteísta y con base a ello Sheinbaum deba darles el visto bueno a los llamados coordinadores estatales, que no son otra cosa que sus “corcholatas” para la lid electoral del 6 de junio de 2027. La ruleta empieza a girar y sus vuelcos confirmarán candidaturas desde hace tiempo anticipadas y en otros casos develarán a pretensos inimaginados.

Es conveniente traer a colación que a la principal inquilina de Palacio Nacional no le gusta que sus visitas a estados se presten para fotografías con políticos arribistas que buscan utilizarla para mostrarse cercanos al “dedo” presidencial. Basta con recordar el regaño que les puso a inicios de febrero a un grupo de legisladores morenistas de Baja California que le solicitaban la selfie oportunista. Lo que se ganaron es la reprimenda a que hagan trabajo de territorio y “estén con la gente”.

Ese modelo utilizado en San Quintín, consistente en primero tener contacto con los ciudadanos y conocer sus quejas que evidencian los descuidos de gobernantes morenistas, lo aplicó Sheinbaum en San Ignacio al provocar el intercambio directo de impresiones que le permitieran conocer el estado de ánimo de la población. Aunque aquí no hubo regañados en público sí le resultó útil para calcular la conformidad o desaprobación que dentro de algunas meses se traduciría en sufragios a favor, votos de castigo o abstenciones por desencantos.

En Sinaloa, donde en todo momento se vio acompañada del Gobernador Rubén Rocha, a nadie le dio alas la Presidenta para considerarse favorecida o favorecido por la bendición de quien tendrá que decir la última palabra en cuanto a la sucesión en las gubernaturas. Y esto es el de igual manera el ultimátum para que se pongan a trabajar, a ser voceros de los logros alcanzados por el régimen sheinbaumista, y la población en edad de votar los evalúe adecuadamente en la encuesta que está a punto de aplicarse y que en honor a la verdad es un elemento que apenas representa la tercera parte de los atributos a calificar.

Es decir, la búsqueda de la candidatura en Sinaloa entra a una fase decisiva y aquí no caben guerras de lodo, ni imágenes abrazando a la Presidenta, ni padrinazgos o nepotismos porque en lo ya está de acuerdo Morena el partido oficial es en combatir cualquier modo de tráfico de influencias que opere en los procesos de selección. Más allá de que entra en vigor hasta 2030 la reforma constitucional para abatir esos vicios antidemocráticos, en Morena a la dirigente Luisa María Alcalde y al presidente del Consejo Nacional, Alfonso Durazo, se les ha vuelto una especie de obsesión aplicar dichas reglas.

En fin, el sábado el Consejo Nacional afinará en sesión extraordinaria los criterios generales del sistema guinda para la unción de candidatas y candidatos en 17 estados y sus municipios y 300 distritos electorales. Es la hora de la verdad; es la elección intermedia que tendrá la utilidad del referéndum que valore el desempeño de la Presidenta Sheinbaum; es el preludio de avenencias de antemano pactadas donde los no palomeados aceptarán y hasta les alzarán la mano a las y los proclamados por el segundo piso de la 4T.

Es la política cuatroteísta que siempre anuncia tempestades y acaba como ventisca que no le mueve ni una sola hoja al árbol de la continuidad.

Vino Sheinbaum a Sinaloa,

A cribar apetitos ajenos,

Y evitar ser la barbacoa,

Servida a ávidos morenos.

Adquiere buen sentido social el hecho de que lo cobrado por concepto de licencias permanentes en Sinaloa se destine a la reactivación económica con una buena parte de esos recursos públicos para apoyar a los productores de maíz con el esquema bipartita federal-estatal para subir los precios de las cosechas a niveles que hagan redituable la actividad del campo. Hay que verlo como la aportación de los sinaloenses a la “vaquita” financiera que manejada con trasparencia y racionalidad dispersará beneficios de carácter general. Y para confiar allí está el incremento de la recaudación estatal y el dictamen de la Auditoría Superior de la Federación que ubica a Sinaloa dentro de las cuatro administraciones estatales con cuentas ordenadas y cero observaciones en lo que corresponde a la cuenta pública de 2024.

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Malecón

El evento del sábado de la Presidenta Claudia Sheinbaum en Culiacán no sólo dejó imágenes de discursos y banderas ondeando. También dejó estampas que, sin proponérselo, revelaron más de lo que el guión oficial hubiera querido.

La logística fue el primer tropiezo. La vialidad colapsó temprano y el acceso se volvió un cuello de botella imposible. Funcionarios estatales caminaron varios kilómetros para poder llegar. El Secretario de Salud, Cuitláhuac González Galindo, terminó pidiendo “raite” en motocicleta, abrazado del conductor para no caerse. La Diputada Graciela Domínguez Nava también tuvo que avanzar a pie. La escena parecía más improvisación que organización gubernamental.

Pero el fondo fue todavía más revelador.

Camiones urbanos llenos de trabajadores del Gobierno estatal, del Ayuntamiento y de instituciones como el Cobaes llegaron en caravana. Testimonios hablan de presiones internas para asistir. El viejo libreto del acarreo volvió a escena, aunque se insista en que esa práctica quedó en el pasado. No se puede hablar de respaldo espontáneo cuando la convocatoria depende de jefes y listas de asistencia. Nada nuevo, pero se supone que ahora es “diferente”.

También hubo presencia nutrida de la Universidad Autónoma de Sinaloa. El Rector Jesús Madueña Molina enfrenta una crisis financiera institucional con la friolera de 1.3 mil millones de déficit, por lo que el respaldo federal resulta estratégico. En política, los aplausos no siempre son gratuitos.

Cuando el Gobernador Rubén Rocha Moya tomó el micrófono durante la colocación de la primera piedra del nuevo hospital de especialidades lo hizo para lo obvio: agradecer una y otra vez el apoyo de la Presidenta Claudia Sheinbaum, más que por el hospital que arrancaba y que es, en sí mismo, una gran obra, agradeció por no dejarlo solo con la guerra criminal que enfrenta desde hace casi 18 meses.

Mientras Rocha hablaba, se dirigió en varias ocasiones a la Presidenta, la mencionó una y otra vez directamente buscando conexión. La Presidenta asintió discreta y, cuando llegó su turno, respondió con el mismo lugar común: Sinaloa no está solo, pero tampoco hubo ningún comentario adicional. Sobre el tema, fue más efusiva en la mañanera realizada en Mazatlán, donde no dejó de reconocer que “hay dificultades” para enfrentar a los grupos criminales.

En un acto público, los gestos dicen tanto como las palabras. Y es que por más campaña y caravana, lo cierto es que Sinaloa sigue siendo la anomalía negativa de la estrategia nacional de seguridad pues los homicidios y otras violencias letales y patrimoniales nomás no terminan de bajar, lo que lejos de aportar triunfos políticos a Morena, más bien acumula críticas y desgaste, incluso a nivel nacional.

La logística falló. El entusiasmo se quedó a medias. Y en medio de motos improvisadas, caminatas forzadas y silencios elocuentes, el mensaje político es que Sinaloa está lejos de resolverse y las elecciones están a la vuelta de la esquina.

Para el sector restaurantero, el 2025 no fue un año perdido, sino un año de aprendizaje, pero habría que preguntarles a los dueños de los 100 establecimientos que bajaron la cortina el año pasado si la lección no les salió demasiado cara.

Con la pérdida de empleos que afecta a familias enteras y el golpe seco a los proveedores de carne y verduras, el panorama para este 2026 no pinta para echar las campanas al viento.

La meta ya no es crecer, sino simplemente alcanzar la estabilidad, una palabra que suena a lujo en medio de la incertidumbre.

Si a las pequeñas y medianas empresas les llueve, a los grandes les llovizna, pero que Grupo Panamá anuncie el cierre de sucursales en Mazatlán y Culiacán ha puesto a todo el gremio en alerta máxima.

Si un referente con ese colmillo y posicionamiento decide replegarse, el mensaje para los demás es claro: la cosa está difícil. De hecho, la advertencia ya está sobre la mesa, ya que la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados informó que este 2026 se perfila para ser tres veces más complejo que el cierre del año anterior.

No es pesimismo, dicen, sólo es no estar ciegos ante la realidad.

Ante el panorama, la industria se aferra a la tradición y espera que, entre el pescado, los mariscos y la bendita capirotada, las ventas suban entre un 30 y un 50 por ciento.

La estrategia es clara en convencer al culichi que se queda en la ciudad de que puede sentirse de vacaciones aunque no salga de la capital. Al final, el sector sobrevive creando espacios de convivencia y alegría, incluso cuando el entorno no da para mucho festejo.

El Gobierno estatal jura y perjura que hay estrategias para recuperar la noche, pero en las calles la realidad tiene otros datos y el avance es lento, siendo generosos.

La mayoría de los negocios siguen operando con el horario de miedo heredado del 2025, cerrando sus puertas a las 10:00 u 11:00 horas y parece que en Culiacán, la vida nocturna sigue teniendo toque de queda, se diga lo que se diga en los boletines oficiales.

Hoy, la Universidad Autónoma de Sinaloa comenzará con su proceso habitual para preinscripciones para el nivel superior con la promesa política de cobertura universal, como siempre.

Lo habitual y como siempre, hoy tienen una resonancia diferente, después de todo el contexto que existe sobre los señalamientos de corrupción de parte de quienes hoy todavía gobiernan la Universidad y la evidente descompostura con que echan a andar la maquinaria universitaria en cuestión de finanzas.

Ya no alcanza, los trabajadores son demasiados, las necesidades de los alumnos son mayores que los recursos que van a recibir, pero aún hay promesas como eso de la cobertura universal y de la excelencia educativa.

Y aunque con el trastabillado liderazgo del Rector Jesús Madueña Molina se han tomado decisiones, afectando incluso a quienes ya le dieron su vida a la Universidad, parece no ser suficiente y han estado valorando realizar otros movimientos más.

Sin embargo los problemas lucen de un origen mayor, de vicios y decisiones tomadas desde fuera, para favorecer a muchos que no eran la Universidad.

Por eso es que las decisiones que se tomen seguramente no van a tener buenos resultados y siempre, desde la administración universitaria, van a traer la banderita de “ayúdennos, no nos alcanza el presupuesto”, pero a diferencia de otros años, pinta que esta la tengan levantada de manera permanente, lo que resta de todo el 2026.

¡FOUL! Una nueva de la Universidad Autónoma de Sinaloa: según la Auditoría Superior de la Federación registra pendientes por aclarar ¡57 millones de pesos!

El evento del sábado de la Presidenta Claudia Sheinbaum en Culiacán no sólo dejó imágenes de discursos y banderas ondeando. También dejó estampas que, sin proponérselo, revelaron más de lo que el guión oficial hubiera querido.

La logística fue el primer tropiezo. La vialidad colapsó temprano y el acceso se volvió un cuello de botella imposible. Funcionarios estatales caminaron varios kilómetros para poder llegar. El Secretario de Salud, Cuitláhuac González Galindo, terminó pidiendo “raite” en motocicleta, abrazado del conductor para no caerse. La Diputada Graciela Domínguez Nava también tuvo que avanzar a pie. La escena parecía más improvisación que organización gubernamental.

Pero el fondo fue todavía más revelador.

Camiones urbanos llenos de trabajadores del Gobierno estatal, del Ayuntamiento y de instituciones como el Cobaes llegaron en caravana. Testimonios hablan de presiones internas para asistir. El viejo libreto del acarreo volvió a escena, aunque se insista en que esa práctica quedó en el pasado. No se puede hablar de respaldo espontáneo cuando la convocatoria depende de jefes y listas de asistencia. Nada nuevo, pero se supone que ahora es “diferente”.

También hubo presencia nutrida de la Universidad Autónoma de Sinaloa. El Rector Jesús Madueña Molina enfrenta una crisis financiera institucional con la friolera de 1.3 mil millones de déficit, por lo que el respaldo federal resulta estratégico. En política, los aplausos no siempre son gratuitos.

Cuando el Gobernador Rubén Rocha Moya tomó el micrófono durante la colocación de la primera piedra del nuevo hospital de especialidades lo hizo para lo obvio: agradecer una y otra vez el apoyo de la Presidenta Claudia Sheinbaum, más que por el hospital que arrancaba y que es, en sí mismo, una gran obra, agradeció por no dejarlo solo con la guerra criminal que enfrenta desde hace casi 18 meses.

Mientras Rocha hablaba, se dirigió en varias ocasiones a la Presidenta, la mencionó una y otra vez directamente buscando conexión. La Presidenta asintió discreta y, cuando llegó su turno, respondió con el mismo lugar común: Sinaloa no está solo, pero tampoco hubo ningún comentario adicional. Sobre el tema, fue más efusiva en la mañanera realizada en Mazatlán, donde no dejó de reconocer que “hay dificultades” para enfrentar a los grupos criminales.

En un acto público, los gestos dicen tanto como las palabras. Y es que por más campaña y caravana, lo cierto es que Sinaloa sigue siendo la anomalía negativa de la estrategia nacional de seguridad pues los homicidios y otras violencias letales y patrimoniales nomás no terminan de bajar, lo que lejos de aportar triunfos políticos a Morena, más bien acumula críticas y desgaste, incluso a nivel nacional.

La logística falló. El entusiasmo se quedó a medias. Y en medio de motos improvisadas, caminatas forzadas y silencios elocuentes, el mensaje político es que Sinaloa está lejos de resolverse y las elecciones están a la vuelta de la esquina.

Para el sector restaurantero, el 2025 no fue un año perdido, sino un año de aprendizaje, pero habría que preguntarles a los dueños de los 100 establecimientos que bajaron la cortina el año pasado si la lección no les salió demasiado cara.

Con la pérdida de empleos que afecta a familias enteras y el golpe seco a los proveedores de carne y verduras, el panorama para este 2026 no pinta para echar las campanas al viento.

La meta ya no es crecer, sino simplemente alcanzar la estabilidad, una palabra que suena a lujo en medio de la incertidumbre.

Si a las pequeñas y medianas empresas les llueve, a los grandes les llovizna, pero que Grupo Panamá anuncie el cierre de sucursales en Mazatlán y Culiacán ha puesto a todo el gremio en alerta máxima.

Si un referente con ese colmillo y posicionamiento decide replegarse, el mensaje para los demás es claro: la cosa está difícil. De hecho, la advertencia ya está sobre la mesa, ya que la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados informó que este 2026 se perfila para ser tres veces más complejo que el cierre del año anterior.

No es pesimismo, dicen, sólo es no estar ciegos ante la realidad.

Ante el panorama, la industria se aferra a la tradición y espera que, entre el pescado, los mariscos y la bendita capirotada, las ventas suban entre un 30 y un 50 por ciento.

La estrategia es clara en convencer al culichi que se queda en la ciudad de que puede sentirse de vacaciones aunque no salga de la capital. Al final, el sector sobrevive creando espacios de convivencia y alegría, incluso cuando el entorno no da para mucho festejo.

El Gobierno estatal jura y perjura que hay estrategias para recuperar la noche, pero en las calles la realidad tiene otros datos y el avance es lento, siendo generosos.

La mayoría de los negocios siguen operando con el horario de miedo heredado del 2025, cerrando sus puertas a las 10:00 u 11:00 horas y parece que en Culiacán, la vida nocturna sigue teniendo toque de queda, se diga lo que se diga en los boletines oficiales.

Hoy, la Universidad Autónoma de Sinaloa comenzará con su proceso habitual para preinscripciones para el nivel superior con la promesa política de cobertura universal, como siempre.

Lo habitual y como siempre, hoy tienen una resonancia diferente, después de todo el contexto que existe sobre los señalamientos de corrupción de parte de quienes hoy todavía gobiernan la Universidad y la evidente descompostura con que echan a andar la maquinaria universitaria en cuestión de finanzas.

Ya no alcanza, los trabajadores son demasiados, las necesidades de los alumnos son mayores que los recursos que van a recibir, pero aún hay promesas como eso de la cobertura universal y de la excelencia educativa.

Y aunque con el trastabillado liderazgo del Rector Jesús Madueña Molina se han tomado decisiones, afectando incluso a quienes ya le dieron su vida a la Universidad, parece no ser suficiente y han estado valorando realizar otros movimientos más.

Sin embargo los problemas lucen de un origen mayor, de vicios y decisiones tomadas desde fuera, para favorecer a muchos que no eran la Universidad.

Por eso es que las decisiones que se tomen seguramente no van a tener buenos resultados y siempre, desde la administración universitaria, van a traer la banderita de “ayúdennos, no nos alcanza el presupuesto”, pero a diferencia de otros años, pinta que esta la tengan levantada de manera permanente, lo que resta de todo el 2026.

¡FOUL! Una nueva de la Universidad Autónoma de Sinaloa: según la Auditoría Superior de la Federación registra pendientes por aclarar ¡57 millones de pesos!

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¿Qué exigir a las autoridades sobre la seguridad?

En Sinaloa, como en todo México, la sociedad prácticamente sólo ha esgrimido los actos públicos de protesta como las marchas, los mítines de grupos como el de las madres con hijos desaparecidos, o las denuncias por los asesinatos de familiares muertos que no han sido investigados y mucho menos aclarados, en cuanto a quién realizó el asesinato y el motivo del mismo; todavía esta semana, en un importante acto realizado en el Campus Culiacán del TEC de Monterrey, se exigía: ...“la pacificación debe convertirse en prioridad... para la recuperación de la economía del Estado”, más aún, el empresario Alberto Coppel Luken señaló que “la colaboración entre la ciudadanía y las autoridades es necesaria para enfrentar la crisis de seguridad en Sinaloa” e igualmente, en Mazatlán, el presidente del Consejo Sinaloense de Empresarios hizo un “llamado urgente a reforzar las estrategias de seguridad y a blindar destinos clave como Mazatlán... para el futuro económico de Sinaloa”.

Hay que agregar que diversos grupos ciudadanos, políticos, religiosos y de víctimas de los actos delictivos, exigen en términos generales justicia, que “la autoridad actúe”, que se aprehenda a los delincuentes, etc., pero todas esas exigencias como que se quedan en la generalidad y los absorbe la “normalidad” y pronto se olvidan o pasan a un segundo o tercer término ante los nuevos actos, a veces más dramáticos que los anteriores, por lo que las autoridades responsables acaban por “guardar” los expedientes de denuncias o simplemente no hay denuncias qué documentar y sólo queda, cuando mucho, el registro de un muerto más, un desaparecido más o un cuerpo más encontrado en las múltiples fosas clandestinas.

Esto ocurre no sólo en Sinaloa, sino prácticamente en todo México, en donde el fenómeno de “la impunidad” es el común denominador, reforzado por la falta de transparencia “por seguridad nacional”, con los que la autoridad se oculta y se refugia en el “olvido social”, como ha sucedido en diversos actos delictivos, pero si algunos de esos actos involucran a políticos o personajes importantes, entonces sí gozan de la correspondiente investigación y aclaración, sí conviene a los responsables de aplicar la ley.

Urge entonces que se ordene, priorice y acumulen las exigencias en un planteamiento de “exigencia total”, a las autoridades obligadas por la ley:

1. Claro que urge que la sociedad coopere con la autoridad, pero esto sólo será posible sí se confía en la autoridad, la cual debe dar muestras claras de que desea esa cooperación social, que termine con la práctica de ocultar información y que se compromete a llevar un buen registro de los actos delictivos y de la forma en que se están atendiendo.

2. Urge también que la autoridad pase ya de las acciones punitivas, a crear un verdadero sistema de inteligencia, a través del cual no sólo las policías y el Ejército actúen, sino que también la sociedad confíe y pueda colaborar; ¿dónde quedó el sistema digital de seguimiento y vigilancia, la Plataforma México, instalado en tiempos del Presidente Calderón?, mismo que si no era perfecto, por lo menos era una herramienta inteligente para el seguimiento de los delincuentes.

3. No sólo se trata de involucrar al sector empresarial, sino también a los sindicatos, las universidades, las iglesias, las organizaciones ciudadanas, los partidos políticos, a los padres de familia, para la concientización de niños, jóvenes, trabajadores, profesionistas y los mismos funcionarios públicos, sobre las consecuencias de tolerar o ser parte de los grupos delictivos, del consumo y tráfico de drogas, pero sobre todo de inculcar el sagrado respeto a la vida, a la educación, a la salud, a la propiedad y al trabajo, etc.

4. La sociedad debe confiar que, si colabora con la autoridad, ésta se compromete a proteger a quienes denuncian o rechazan a los grupos criminales y hacerlo en forma constante y contundente.

5. Exigir también que haya más y mejores policías, con mejores sistemas de actuación, con mejor equipamiento y capacitación, no sólo para disparar, sino para saber cuándo, dónde y por qué disparar.

6. Exigir más presupuesto y mejor trato y aceptación de las fuerzas policiacas y, sobre todo, mejor coordinación entre elementos municipales, estatales y federales, así como en cuanto a cómo responder a las exigencias de EU.

En fin, la idea es que se consideren las diferentes exigencias sociales en un planteamiento que conjunte los enunciados casuísticos, para que la sociedad y las autoridades actúen coordinadamente.

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La Presidenta, ‘El Mencho’ y la Copa Mundial

Antes de la eliminación de “El Mencho” había quienes dudaban que la Presidenta Claudia Sheinbaum combatía en serio a la delincuencia organizada aun cuando era evidente que, en Sinaloa, por ejemplo, la Presidenta había mermado con severidad a las dos fracciones que se disputan el control de su imperio criminal.

La Mayiza y La Chapiza siguen escupiendo fuego y resistiendo, pero informes oficiales estadounidenses y mexicanos, así como de expertos en el tema de la delincuencia, nos dicen que el tráfico de drogas ha disminuido sensiblemente hacia el Norte y cientos de sus hombres en armas han muerto o están detenidos.

No obstante, la muerte de “El Mencho” a manos de las Fuerzas Armadas de México es la acción más importante que haya realizado el Estado Mexicano en toda su historia frente al crimen organizado. No hay nada comparable a eso, ni siquiera la detención de “El Chapo” Guzmán, porque el narco michoacano había desafiado como nadie al Estado mexicano. Ahora ya no puede haber duda alguna de que la Presidenta está convencida de que el uso legal y legítimo de la fuerza sólo puede provenir del Estado, y que la principal tarea de éste es brindar seguridad y justicia a sus ciudadanos.

Las primeras encuestas que se han levantado después del abatimiento del jefe del CJNG le otorgan a la doctora Sheinbaum una aceptación de su gobierno 3 o 4 por ciento más después de ese hecho trascendental, oscilando ahora entre el 73.5 y el 74 por ciento. Y le conceden un porcentaje, según la encuesta de SDP Noticias, de 80.7 por ciento de aprobación al abatimiento del delincuente.

Es evidente que el grueso de la población mexicana está respaldando las decisiones del gobierno de Claudia Sheinbaum en materia de seguridad y que desea fervientemente que se enfrente con firmeza a la delincuencia. Pero, además, defiende con rotundas muestras de sociabilidad su deseo de recuperar la normalidad de la vida cotidiana. Dos ejemplos: uno propio, mazatleco, con el Carnaval, y otro, queretano, con el juego de la Selección Mexicana de Futbol contra Islandia.

En ambos casos, a pesar de que comentaristas de prensa, radio y televisión, así como algunos activistas de derechos humanos pedían que se suspendieran esos actos festivos y de masas, tanto por el luto de los asesinados y secuestrados en Sinaloa, como por la inseguridad que habían generado las respuestas del CJNG a la muerte de su líder, la respuesta de la gente fue totalmente contraria: se volcaron en decenas de miles a las calles de Mazatlán y al estadio de La Corregidora, en Querétaro, para defender su derecho a convivir en paz y, creo yo, en el caso del encuentro de futbol, dando un apoyo explícito a la Presidenta Sheinbaum y al Ejército Mexicano.

Tan fue así que pocas veces hemos presenciado un respaldo tan emotivo como el que jugadores y aficionados le brindaron al Ejército Mexicano en los honores a la bandera. Evidentemente, de esa manera, los mexicanos que asistieron masiva y entusiastamente al evento deportivo, quisieron decir que México no podía perder la oportunidad de ver de nueva cuenta un campeonato mundial de futbol e, insisto, quieren recuperar la celebración de una vida normal, sin violencia criminal.

No es exagerado decir que la celebración del Carnaval en Mazatlán y del partido de futbol en Querétaro no fueron una ofrenda a la frivolidad y banalidad sino, al contrario, una celebración pacífica y familiar de responsabilidad ciudadana que respondió de esa manera a la violencia criminal.

Por otro lado, el periodismo amarillista, que exigía la cancelación del Carnaval y del partido de futbol, fue desmentido en su interpretación de lo que la mayoría de la gente quiere. En el caso del evento deportivo, diferentes programas de radio y televisión le dieron mucho espacio al comentarista David Faitelson, quien con frecuencia es pesimista y alarmista, para que expresara su opinión de por qué debía suspenderse el encuentro de futbol entre México e Islandia y porque ponía en duda que la ciudad de Guadalajara pudiera ser plaza de cuatro encuentros de la Copa Mundial. Los aficionados con una interpretación de la realidad radicalmente diferente les hicieron mentís.

Si las autoridades futbolísticas y gubernamentales de México hubiesen cancelado el partido de futbol en Querétaro habrían dado una prueba de debilidad que al CJNG le hubiera encantado. Habrían sido derrotados los gobernantes, los dirigentes deportivos y los ciudadanos mexicanos y con ello estarían mostrándole al mundo que México ya era presa definitiva del crimen organizado y que la celebración de la Copa Mundial en nuestro País se habría puesto en duda.

Pero sucedió lo contrario: se dio una prueba de fortaleza con la emotividad cívica y la asistencia masiva de la ciudadanía queretana al estadio, sellada con un triunfo rotundo frente a la modesta oncena islandesa.

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Expo Agro: que sea como antes fue<br />Sheinbaum de cara al colapso verde

Para que la edición 2026 de la Expo Agro Sinaloa, que concluyó ayer, transmute de la congoja a la certidumbre, tendrá que traer hoy la Presidenta Claudia Sheinbaum un buen esquema de comercialización de la cosecha de maíz con tal de que el campo retome la trascendencia de ser el granero de México y abandone la ruta a convertirse en bodega de decepciones, abandonos y crisis cada vez más devastadoras. De no ser así, la muestra que antes cubría de fiesta y orgullo al Valle de Culiacán acabará siendo la lúgubre víspera del gran colapso verde.

En las instalaciones de la Fundación Produce el ambiente fue distinto por maquinaría e implementos apagados no en su motores sino en la subliminal convocatoria a resistir, concurrentes alicaídos y el desaliento flotando en el ambiente. En contraste, el Gobernador Rubén Rocha llamando a creer en soluciones por llegar y la fuerza pública emplazando a sentirse seguros con el intenso despliegue en torno al evento.

Pero si bien es cierto que el escaparate nacional e internacional de la agricultura de Sinaloa no lució como antes en los dos días que se realizó, 25 y 26 de febrero, no está por demás reconocer la hazaña de lograrlo en el contexto de tantas adversidades juntas, sobre todo la violencia que inhibe el esfuerzo productivo y la lenta respuesta federal que llega hasta que la esperanza se seca.

La ausencia del Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, el mazatleco Julio Berdegué Sacristán, en la apertura de la exhibición de uno de los principales bastiones económicos de Sinaloa coadyuva poco a que en los estands predomine el optimismo por encima del abatimiento. Si por esa víspera se conoce al santo, podría dominar la idea de que Sheinbaum traerá pocas respuestas ante el grito de ayuda que brota entre los maizales.

Lo que en otros tiempos significó la oportunidad crucial para atraer negocios y replantear la modernización del campo esta vez se sintió como la concreción obligada de la Expo, por mero trámite. Cuidado porque se trata de un tema que no atañe solamente a una rama productiva sino a los sinaloenses en general beneficiados por la generación de empleos, fortalecimiento de la economía y el pecho henchido cuando el mundo tenía como referente digno el esfuerzo dispersor de alimentos procedente de la gran troje nuestra.

Esperemos que el balance del evento sea alentador aun en el ambiente desconsolador en el que algunos todavía araban ayer en dos sentidos opuestos, uno que propone manifestarse durante la estancia de Sheinbaum y otro que le apuesta a una reunión con ella para exponer los argumentos que apuntalan las preocupaciones sobre el maíz a punto de ser trillado.

No obstante, del lado de los que buscan certezas en vez de desmoralizaciones, Rubén Rocha insiste en que la expectativa del sector agrícola se mantenga en alto mientras la Presidenta clarifica los programas de apoyo que ha ofrecido una y otra vez. Al poner en marcha la Expo Agro 2026 llamó a tener toda la confianza en la coordinación que existe con el gobierno de Sheinbaum para lograr los mejores mecanismos que garanticen condiciones idóneas de comercialización de la cosecha de maíz a recolectarse a partir de mayo.

Entonces es de suponerse que la Mandataria traiga soluciones que hagan posible que el campo sinaloense transmute del abatimiento a la confianza en las instituciones. De lo contrario, qué caso tiene seguir echando la semilla en la tierra a sabiendas de que la zafra será de nuevas desilusiones añadidas a la cauda de menoscabos por la sequía, la inseguridad y la incosteabilidad.

Acabe, Presidenta, con la paradoja que busca la soberanía alimentaria mientras el campo avanza a la quiebra. Cualquier Gobierno que tuviera en puerta una cosecha de maíz superior a los 5 millones de toneladas como la de Sinaloa estaría celebrando que el grano llegará a las mesas de las familias como generador de estabilidad. Y en tales condiciones, la exhibición agrícola fuera el pretexto festivo incitado desde la voluntad del Estado para que les vaya bien a los mexicanos y también a los labriegos.

Veamos qué acciones trae Sheinbaum para sacar a los agricultores sinaloenses del abatimiento en que están, aunque todavía no incurren en el derrotismo de los brazos caídos. En realidad, tanto lo que reactive al campo como aquello que reviva la ilusión de volver a vivir tranquilos son las dos esperanzas depositadas a punto de significar quimeras.

Los valles como verde tapiz,

Le certifican, Presidenta,

Que Sinaloa sí fomenta,

Que con el maíz haya País.

¿Qué sucede en una ciudad como Culiacán donde en menos de un mes son atacados por un grupo armado los diputados Sergio Torres y Elizabeth Motoya en el transitado malecón Niños Héroes y a los días ocurre a la vista de muchos el atentado que priva de la vida al músico Julio César Beltrán en el mismo perímetro del centro urbano que, es de suponerse, estaría considerado como área estratégica para los operativos de protección ciudadana? Y de la misma manera después de estos hechos de violencia son notorios los operativos de vigilancia que a las horas desaparecen, evidenciado que hay seguridad pública de reacción pero no de anticipación.

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La visita presidencial

Una visita presidencial no es una cuestión menor, pues sirve para que el o la titular del Poder Ejecutivo federal perciba de primera mano los asuntos de un estado o una ciudad, y también para que el País entero voltee los ojos hacia la tierra que visita.

En el caso de Sinaloa, la visita de la Presidenta Claudia Sheinbaum no es tanto que nos interesen los reflectores sobre el estado, pues ya bastante exposición tenemos a nivel nacional e internacional por la crisis de seguridad que padecemos, pero sí interesa que le dé un vistazo a los problemas que aquejan al estado y ofrezca al menos una postura al respecto.

La crisis de violencia como prioridad, pero también la situación del agro, principalmente de los maiceros, son los temas a dar seguimiento, y de los que se espera una postura presidencial.

Ojalá la visita de la Mandataria Sheinbaum de hoy y mañana, que en realidad inició desde ayer, no sea sólo para buscar mostrar un Sinaloa en paz en donde la propia Presidenta puede estar sin problema, es decir, para mostrar un “no pasa nada”, sino que sea en verdad una visita eficiente y efectiva que traiga propuestas y soluciones concretas.

Sinaloa necesita una visita de esperanza, sí, pero más que nada una visita que nos traiga buenas noticias encaminadas a dar solución a la situación que atravesamos desde hace más de 500 días y que incluso éste último domingo, casi “sin deberla ni temerla” volvió a tomar a la población como rehén.

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Visita presidencial clave para Sinaloa<br />Altas expectativas por golpe al CJNG

Sin duda le viene bien a Sinaloa y principalmente a Mazatlán la visita de la Presidenta Claudia Sheinbaum, programada para el viernes y el sábado, debido a varias emociones sociales que flotan en la intimidante atmósfera sureña y esperanzas que la mayoría orbitan alrededor del operativo de las fuerzas armadas que el 22 de febrero abatió a quien era cabeza del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes. ¿Qué le trae la Mandataria nacional a una sociedad que en esa fecha llegará a 537 días sobreviviendo en situación de narcoguerra?

Más allá del simbolismo político que es el respaldo al Gobernador Rubén Rocha y los alcaldes que mantienen funcionando la maquinaria del desarrollo, el regreso de Sheinbaum contiene un claro mensaje de confianza y esperanza el cual podría ser enunciado o cifrado en silencios, aunque la intención tácita queda a la vista de todos. Siendo así, a los sinaloenses nos corresponde desentrañar letra a letra y palabra a palabra lo que diga y comprender lo que expresa mediante lo que calle.

Lo que no requiere tanta capacidad de introspección es que quizá se trate de la estancia más estratégica que haya realizado la Jefa del Poder Ejecutivo Federal en la tierra de venados donde la reunión del Gabinete de Seguridad Nacional acaparará la atención, porque dejó de ser objeto de secrecía la incursión hormiga del CJNG en el sur de Sinaloa y la posible participación en hechos de violencia de alto impacto como la privación ilegal de la libertad de trabajadores de la mina de Pánuco, Concordia, y las desapariciones forzadas de turistas en Mazatlán.

Importa tomar en cuenta que los gabinetes federal y estatal de seguridad pública reservaron durante semanas las evidencias que poseían primero sobre el acoso y luego de la penetración de los sicarios y arsenales de “El Mencho” en la región de Sinaloa limítrofe con Durango y Nayarit, supuestamente tal clasificación top secret para no añadirle mayor miedo al terror predominante. Fue hasta el domingo cuando no quedó lugar a dudas de la entrada del CJNG al posicionarse en Villa Unión células del cártel jalisciense que planeaban avanzar hacia la zona urbana mazatleca.

Afortunadamente los “ejércitos” de Oseguera no lograron llegar al corazón de la Perla del Pacífico por dos cuestiones: uno fue la implementación del Operativo Escudo en coordinación federal y estatal como anticipación a la reacción violenta del CJNG por la anulación de su líder, y la otra tuvo que ver con la activación oportuna de la acción tipo código rojo cuando los sicarios obstruyeron en Villa Unión la labor informativa de reporteros de Noroeste y acudió la fuerza pública a evitar daños mayores.

En tal estado de cosas, la Presidenta regresa a suelo sinaloense con paradas en Mazatlán, San Ignacio y Culiacán en un momento clave para la seguridad nacional. Si bien es cierto que el periplo presidencial fue planeado para Sinaloa desde hace semanas, de igual manera en Palacio Nacional valió el timing del reconocimiento a Sheinbaum expresado incluso por adversarios políticos y sectores no aliados, por la acción militar que eliminó a “El Mencho”.

De origen la gira de la Presidenta en Sinaloa fue considerada crucial para reconocer la resistencia ciudadana que ha podido sacar adelante eventos masivos con impacto en la economía, tales como el reciente Carnaval de Mazatlán, las ferias Ganadera y del Libro y la Expo Agro en Culiacán, así como el gradual retorno supervisado de turistas a Altata.

Con base a los informes diarios que le ponen sobre el escritorio, Sheinbaum ha encomiado la capacidad de los sinaloenses y la tenacidad de los alcaldes Estrella Palacios, de Mazatlán; Juan de Dios Gámez, de Culiacán; y Jorge Rosario Bojórquez, en Navolato; para defender la realización de actividades esenciales pese las dificultades propias de la conflagración en el narco detonada porque Joaquín Guzmán López secuestró y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos para ponerlo por medios extrajudiciales a disposición de la justicia de aquel país.

En síntesis, la gira que Sheinbaum hará el sábado en Sinaloa adquiere el viraje estratégico de retornar en diferentes circunstancias al lugar donde otro cártel obstruye los quehaceres lícitos y deja la cauda de violencia mayor a 2 mil 800 homicidios dolosos y 3 mil 300 personas desaparecidas, trayendo ahora consigo las pruebas y la afirmativa de que el Estado sí puede combatir al narcocrimen.

Y lo diga a o no, quedará implícito que en la agenda nacional de la seguridad pública está escrito que la acometida federal contra el CJNG sería una victoria aislada si no es secundada pronto con la pacificación de Sinaloa.

Sinaloa a la Mandataria,

Recibirá con alfombra roja,

Esperando que en su alforja,

Nos traiga la paz tan necesaria.

A contracorriente de dificultades que germinan en los surcos inclusive antes de que la semilla anuncie sus frutos, la Expo Agro Sinaloa 2026 inició ayer como demostración de tenacidad y reciedumbre verdes que aún en horizontes grises plasman el color de la esperanza. Para paliar el desánimo de los productores del campo el Gobernador Rubén Rocha Moya ofreció que le planteará a la Presidenta Claudia Shrinbaum en su visita del sábado a Sinaloa que ayude a resolver la necesidad de un precio rentable para la cosecha de maíz. “Yo estoy seguro de que nos va a ayudar y ¿qué es lo único que les puedo decir a todos ustedes? que tengan plena seguridad en que le vamos a encontrar una salida al problema”, dijo.

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De los Culiacanazos al Jaliscazo<br />Escenarios tras el golpe al CJNG

Hay un efecto en Sinaloa, ya sea de refilón o frontal, del operativo federal que eliminó al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, ya que trasladó la atención y tal vez también los campos de batalla hacia el foco de violencia que hoy es el Bajío mexicano con repercusión en 20 estados. Lo otro, que es la reconfiguración de alianzas y la dispersión del mando en la organización cuyo jefe central era “El Mencho”, deberá evaluarse conforme actúe el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo o aprovechen la coyunturas otras asociaciones del narcotráfico.

En la conversación pública sinaloense se sitúa fuerte la duda respecto a si los sucesos de Tapalpa del 22 de febrero derivarán en atenuar la ofensiva interna en el Cártel de Sinaloa o, al contrario, traerán mayor hostilidad que aumentará la intranquilidad e inseguridad en la población ajena al conflicto. Como en toda guerra existen variables que oscilan entre una y otra hipótesis.

Por ejemplo, a la capital del estado le beneficia el hecho de dejar de ser el rasero global que desde los Culiacanazos del 17 de octubre de 2019 y 5 de enero de 2023 son tomados como referente para medir el nivel del fragor de las guerras del crimen organizado, sea éste el que se dedica al trasiego de drogas ilícitas o el que ha diversificado las formas de violencia perpetrando extorsiones, secuestros, robos de vehículos y trata de blancas.

Otra cuestión para tomar en cuenta es que el vacío de poder que deja Nemesio Oseguera atraerá a otras organizaciones del narcotráfico que pelearían por obtener aquel filón que involucra a más de medio País y cuyo esplendor quedó al descubierto con la caída de “El Mencho”. Tal ribete delictivo resulta apetitoso hasta para las facciones enfrentadas en el Cártel de Sinaloa que si optan por trasladar hacia allá sus sicarios y artilugios de guerra ello aportaría a la pacificación sinaloense.

Habrá que ver el trazado de escenarios que hizo para Sinaloa la Secretaría de la Defensa Nacional al preparar el operativo que atacó el corazón del CJNG, porque el desenlace que como bomba expansiva abarcó 20 estados de México tendrá una repercusión de rozón o directa en la narcoguerra que se extiende desde Culiacán a Escuinapa. ¿Qué pasará con ese tentáculo que “El Mencho” trató de inducir desde Mazatlán hasta la región limítrofe con Nayarit y Durango?

Debido a ello y visto desde el choque agotador y costoso entre los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y los de Ismael “El Mayo” Zambada que se acerca al año y medio de poner en crisis la seguridad pública, el golpe asestado al CJNG podría a traer secuelas reales de distensión del conflicto en Sinaloa, ojalá que de la magnitud que reclama la ciudadanía que ya extravió las rutas de evacuación.

Una vez que el examen de ADN confirmó que es Nemesio Oseguera el que resultó abatido en Tapalpa, al seno del cártel golpeado habrá un proceso con definiciones de rearticulación o fragmentación, que dependerán mucho de lo que haga en un sentido u otro la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana en coordinación con las fuerzas armadas.

Independientemente del axioma que dice que cuando abaten a un alto jefe del narco ya están listos los relevos para que la maquinaria criminal no deje de funcionar, nunca serán iguales los liderazgos emergentes que las figuras totémicas, al ras de lo místico, como lo fueron “El Mencho” en el CJNG y “El Chapo” y “El Mayo” en el Cártel de Sinaloa. Resulta hasta cierto punto fantasioso plantear que en el crimen organizado las heredades se transmiten por ósmosis.

Disparatadas o razonables las teorías, lo que sí demuestra la historia es que, cuando algo se rompe en el narco, de tales rasgaduras emergen oportunidades tanto para las instituciones legítimas como para los poderes fácticos, adaptándose a circunstancias que significan parteaguas. Entonces la interrogante obligada consistiría en qué consecuencias traerá para Sinaloa el ataque asestado por el gobierno de Sheinbaum al Cártel de Jalisco. ¿Continuará la balcanización del CJNG o resurgirá por la muerte de “El Mencho” una gran federación del crimen organizado?

Soñará el Sinaloa arisco,

En su nueva alucinación de fe,

Que el Cártel de Sinaloa se fue,

A otra narcoguerra en Jalisco.

Los informes militares confirmaban que el Cártel Jalisco Nueva Generación había penetrado el sur de Sinaloa y el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de Sinaloa Sinaloa, General Óscar Rentería Schazarino, dejó entrever ayer la posibilidad de relación entre los bloqueos carreteros del domingo con tractocamiones incendiados en Villa Unión y Escuinapa y la jornada de violencia posterior a los hechos en los cuales el Ejército hirió a Oseguera Cervantes, lo que derivó en el fallecimiento del capo. Además el tipo de delitos consistentes en desapariciones forzadas, extorsiones a empresas como fue el caso de la compañía minera de Pánuco, uso de explosivos contra casas particulares e inmuebles públicos, y terror que desplazó a pobladores de comunidades serranas enteras, delataron desde antes modus operandi violentos provenientes de otros estados.

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Minimizar daños

Es difícil no hablar de violencia cuando los eventos recientes, y los continuos que ha vivido Sinaloa durante casi 18 meses, no hacen sino atrapar la conversación, tanto la pública como la privada.

La autoridad hace el papel que ha estado realizando durante años, llamando a la calma y prometiendo mejores condiciones de seguridad.

Y la sociedad espera que ese momento llegue y que la delincuencia organizada ya no sea la protagonista de las anécdotas que habrá que contar.

Y en medio está un sector económico que necesita de una narrativa diferente, en la que se garanticen condiciones seguras, como todos lo merecen, para mantener a flote sus negocios y los servicios que ofrecen, sobre todo, el de los servicios.

Ha quedado claro recientemente que la violencia que genera el crimen organizado no sólo es de Sinaloa, como se hizo resonar en los meses recientes, sino que está asentada en todo el País y aguarda para estallar.

Ha pasado en Sinaloa, le han tocado coletazos a Mazatlán, pero ha pasado en Guerrero, con Acapulco como indemnizado o ha ocurrido en Quintana Roo y toda la Riviera Maya, y ha ocurrido recientemente en Puerto Vallarta, tras la violencia ocurrida en Jalisco.

Pero más allá de qué lugar es más inseguro o en cuál se generan los hechos más violentos, lo que se debe tratar de buscar es cómo minimizar los daños.

Y sí, no se trata de negar una realidad que a los tomadores de decisiones no les gusta: admitir que hay hechos criminales que pueden afectar sitios que dependen de la percepción, como es la actividad turística.

Y después de ello, planear las medidas que se tienen que adoptar para que esos lugares que se ven afectados por la violencia, puedan recuperar la tranquilidad en su comunidad y por extensión, a quienes lo visitan.

La violencia que el País ha vivido de manera histórica ya ha tenido impactos negativos en el segmento turístico. Hay que revisar qué se hizo bien en el pasado y también qué se dejó hacer, para que el posible daño de la violencia de hoy sea menor que el que dejó en crisis anteriores.

Sí hay salidas.

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Operación Escudo blindó Mazatlán<br />Gratitud a soldados que nos cuidan

Como gesto indispensable de solidaridad con los soldados y sus familias que también sufren las pérdidas de vidas durante el cumplimiento del deber, y en respaldo al General Ricardo Trevilla Trejo que desde el alto mando militar llora a la tropa doblegada por el fuego criminal, en Sinaloa reconozcamos a más de 10 mil elementos del Ejército, Marina, Guardia Nacional y policías federales y estatales que desde antes del domingo, cuando ocurrió la detención y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, ya realizaban aquí la Operación Escudo.

La estrategia tipo barrera anticrimen, a la cual se refirió en La Semanera el Gobernador Rubén Rocha Moya, y que hizo posible que ayer la Alcaldesa de Mazatlán, Estrella Palacios, declarara todo bajo control en el municipio, fue implementada desde inicios de enero para cerrarle el paso a miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación que insisten en ingresar al sur del territorio de los once ríos, aprovechando un cálculo de fragilidad táctica en el Cártel de Sinaloa por la prolongada guerra que les ha causado mermas financieras y logísticas.

El domingo, por acuerdo de Rocha Moya con los generales Héctor Ávila Alcocer, comandantes de la Tercera Región Militar, y Santos Gerardo Soto, al mando de la Novena Zona Militar, las acciones de contención fueron reforzadas ante la posibilidad de que los sicarios del CJNG avanzaran hacia Mazatlán después de situarse en algunos puntos de la zona Escuinapa-Villa Unión.

Inteligencia Militar tuvo conocimiento del curso de procedimientos criminales puestos en marcha por la gente afín al “El Mencho” para extender a Mazatlán la franja de terror que abarcó 20 estados con la reacción violenta de sus sicarios, tendiente a cerrar carreteras con la quema de vehículos pesados y dejar a su paso población aterrorizada y medios de comunicación bloqueados en sus coberturas, para que nada les impidiera acceder a la Perla del Pacífico.

Si bien es cierto que fue logrado el propósito de frenar la incursión del CJNG más allá del norte de Villa Unión es posible que el grupo criminal haya retrocedido a sus refugios en la Sierra Madre Occidental. Lo otro, que sería la natural actitud de un Cártel en tierra ajena, consistiría en regresar a los estados del Bajío mexicano a conocer el testamento criminal que dejó Nemesio Oseguera.

Tal vez la Secretaría de la Defensa Nacional posea trazos del mapa de la reconfiguración del CJNG, pero es muy prematuro predecir el retiro o permanencia en Sinaloa de dicha organización del narco y el final o continuidad de la alianza con alguno de los segmentos confrontados dentro del CDS. Además no pasará mucho tiempo para conocer las señales en uno u otro sentido.

Al participar a diario en la Mesa de Coordinación federal-estatal, el Gobernador Rubén Rocha dispone de información permanente y oportuna sobre las amenazas que significan los cárteles locales o de otros estados para la estabilidad y la seguridad pública de Sinaloa. El domingo, él lo dijo, estuvo todo el día en contacto con los mandos de la Tercera Región y Novena Zona militares y lo que se decidió es blindar al sur del estado con la Operación Escudo, alcanzándose el objetivo de sacar a Mazatlán del ribete de peligro detonado por la caída de “El Mencho”.

Sin embargo, la detención de este objetivo principal para la lucha antinarco nos deja varias lecturas a los sinaloenses. La más importante dice que la realidad violenta, que creíamos conocerla completa después de los culiacanazos del 17 de octubre de 2019 y del 5 de enero de 2023, y de la narcoguerra en curso, de nueva cuenta reta y derrota la capacidad de asombro.

El domingo negro planta frente a nosotros evidencias crudas de que la bestialidad es capaz de sorprendernos con fauces sedientas de sangre, aún desconocidas. Los jueves negros a los que sobrevivimos como antesala de ingreso a mayores horrores adquieren la categoría de irrelevantes al ver cómo dos terceras parte de México ardieron a consecuencia de la baja en el bando criminal con el costo enorme de 25 elementos de la Guardia Nacional abatidos.

Y nos aconseja que sin dejar de permanecer al lado de las víctimas inocentes de la narcoguerra sinaloense, sí podemos sentirnos orgullosos de los valientes soldados, marinos, guardias nacionales y policías federales y locales que sacrifican sus vidas por cuidarnos a los ciudadanos, a los que se refiere con la voz entrecortada el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Es de bien nacidos ser agradecidos.

Después de dos Culiacanazos,

Creímos haberlo vivido todo,

Y que México seguía en modo,

De “abrazos y no balazos”.

Con buenas señales de recuperación mostradas por el Diputado Sergio Torres Félix en los días recientes, al presentar avances en cuestión de motricidad fina, se veía venir el diagnóstico clínico que ayer dio a conocer el Secretario de Salud del Gobierno del Estado, Cuitláhuac González Galindo, respecto a la posible alta médica del dirigente estatal de Movimiento Ciudadano. Será el sortilegio que ejercieron sobre él los “morrines” o las plegarías de un pueblo urgido de narrativas de vida, pero a pesar de pronósticos infaustos el ex Alcalde de Culiacán podría volver a la lid política después de intensas terapias de rehabilitación.

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Cuando la impotencia se vuelve costumbre

Ayer una ciudad amaneció sitiada...
No importa cuál, las imágenes se repiten: autos incendiados, bloqueos, mensajes que piden no salir de casa, padres resguardando hijos, calles vacías, lo visible es el fuego, lo invisible es otra cosa.

La sensación de no poder hacer nada.

El ciudadano común no puede intervenir en un operativo, no puede negociar con un grupo armado, no puede modificar las decisiones que se toman en esferas lejanas, solo puede si tiene fortuna, resguardarse y esperar.

Esperar se vuelve rutina.

Y ahí comienza algo más profundo que el miedo, la normalización.

“Ni modo”.

“Así es esto”.

“Siempre ha sido igual”.

Esas frases parecen inofensivas, pero son peligrosas, porque cuando las repetimos demasiadas veces, dejamos de describir la realidad y empezamos a aceptarla como destino. Paulo Freire decía que la opresión no sólo se sostiene por la fuerza, sino por el lenguaje, cuando el oprimido adopta el discurso que justifica su propia impotencia, la dominación ya no necesita gritar, se instala en la conciencia.

La violencia no sólo bloquea avenidas, también bloquea imaginarios y nos convence de que no hay alternativa, parece que nos enseña que participar es inútil y nos entrena para sobrevivir, no para pensar.

Así, sin darnos cuenta, la impotencia se convierte en costumbre, porque no podemos controlar enfrentamientos, no podemos rediseñar estrategias nacionales, no podemos detener dinámicas criminales complejas y eso es verdad, pero hay una diferencia entre no tener control absoluto y no tener ningún margen de acción.

Freire hablaba de “concientización”, como el proceso de recuperar la capacidad de leer críticamente la realidad, no para negarla, no para maquillarla, sino para no asumirla como algo natural e inmodificable, y es que la resignación es cómoda porque reduce la ansiedad, si nada depende de mí, entonces tampoco soy responsable de nada pero ese alivio tiene un costo, nos reduce a espectadores.

Y una sociedad de espectadores es fácil de administrar.

Lo más delicado de estos episodios no es sólo el caos momentáneo, es el repliegue posterior, cuando el espacio público se vacía no solo físicamente, sino simbólicamente, cuando dejamos de hablar del fondo y nos quedamos en el chisme, cuando preferimos distraernos antes que incomodarnos.

La violencia no sólo necesita armas, necesita silencio crítico.

No el silencio del miedo, ese es comprensible, sino el silencio de la indiferencia y aquí es donde la pregunta cambia.

No es: “¿Cómo detengo lo que está fuera de mi control?”.

Es: “¿Cómo evito que esto defina completamente quién soy?”.

Podemos elegir no romantizar la violencia, podemos cuestionar las narrativas que la normalizan, podemos educar distinto, podemos fortalecer comunidades pequeñas, aunque el contexto sea incierto, y podemos negarnos a repetir frases que clausuran la posibilidad.

Eso no resuelve el operativo de ayer pero sí evita que el operativo se convierta en identidad permanente.

Freire insistía en que la educación verdadera no es adaptación, sino transformación y transformar no siempre significa cambiar la estructura completa de inmediato, a veces significa algo más humilde, conservar la capacidad de problematizar lo que otros quieren que aceptemos como inevitable.

La impotencia absoluta sólo existe cuando también cedemos la conciencia, porque mientras podamos reflexionar, dialogar, incomodarnos y construir significado compartido, hay una forma de acción que no depende del control total de las circunstancias, quizá no podamos impedir que una ciudad amanezca sitiada pero sí podemos impedir que nuestra imaginación quede sitiada.

Porque cuando dejamos de pensar críticamente, cuando asumimos que “así es y así será”, el fuego ya no está en las calles, está en la posibilidad misma de futuro.

La violencia busca imponer miedo, pero su efecto más duradero es la resignación.

Y frente a eso, tal vez la resistencia no sea heroica ni espectacular, tal vez sea algo más simple y difícil, negarse a aceptar como normal lo que no debería serlo.

No podemos apagar todos los incendios, pero podemos negarnos a aprender a vivir entre las cenizas como si ese fuera el único paisaje posible y en tiempos donde todo parece fuera de nuestras manos, conservar la conciencia crítica no es ingenuidad, es una forma silenciosa, pero profundamente transformadora, de dignidad.

Gracias por leer hasta aquí, nos leemos pronto.

Es cuánto.

PD: Un abrazo fraternal a las víctimas de días como el del pasado domingo.

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Juvenicidios

A propósito de la muerte de Ricardo Mizael en Culiacán, a sus apenas 15 años, la antropóloga, investigadora y activista mexicana Rossana Reguillo, en un artículo publicado en Animal Político recientemente, nos recuerda el concepto juvenicidio.

“¿De qué mueren los jóvenes en México? El caso de Ricardo Mizael y la estructura del juvenicidio”, es el título del artículo, donde la investigadora en Ciencias Sociales es contundente: “Ricardo no murió por azar. Su asesinato se inscribe en un patrón que lleva años consolidándose: la exposición sistemática de los cuerpos jóvenes a una violencia que opera con impunidad y que encuentra, además, una narrativa dispuesta a relativizarla”.

La especialista alerta de cómo los cuerpos de jóvenes son una especie de “residuos de una guerra que nadie declaró formalmente, pero que se ejerce con puntualidad devastadora”.

Y a la pregunta de “¿De qué mueren los jóvenes en este País?”, responde: “Mueren por bala. Mueren por desaparición. Mueren por sospecha. Mueren por estar en el lugar equivocado. Mueren porque su vida ha sido colocada en el margen de lo protegible”.

Nos insta a no dejar que Ricardo Mizael sea un número más en la contabilidad de homicidios dolosos.

“En un país anestesiado por la repetición, el dato podría diluirse en la estadística. Pero el nombre propio obliga a detenernos. Ricardo no es un número más en la contabilidad de homicidios dolosos. Es la expresión concreta de lo que he llamado juvenicidio: la producción sistemática de condiciones que hacen posible -y administrable- la muerte de jóvenes”.

Y remata: “El juvenicidio no es únicamente el disparo que termina con una vida. Es también el clima social que acepta que ciertas vidas jóvenes están siempre a prueba”.

Reflexión actual, vigente y devastadora.

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