“Que seas blanco o vengas de Europa no te hace superior”: la lección del Topo Mayor ante críticas por su labor como rescatista
Las certificaciones internacionales, el país de procedencia o el color de piel no convierten automáticamente a una persona en mejor rescatista: esa fue la lección que Héctor Méndez, mejor conocido como el Topo Mayor y fundador de la Brigada Internacional de Rescate Topos Azteca, compartió durante una entrevista realizada la semana pasada.
Con el lenguaje frontal que lo caracteriza, Méndez cuestionó las actitudes de superioridad que, según su experiencia, llegan a mostrar algunos grupos extranjeros durante los operativos de búsqueda y rescate. Para el veterano socorrista, esos comportamientos pueden provocar descoordinación e incluso poner en peligro a quienes participan en una emergencia.
El Topo Mayor, de 80 años y con más de cuatro décadas de experiencia, sostuvo que las certificaciones deben acompañarse de madurez, conocimiento histórico y respeto hacia las personas que ya trabajan en el lugar del desastre.
Durante la conversación, Héctor Méndez relató un enfrentamiento con un rescatista colombiano que se presentó como integrante de un equipo USAR y aseguró tener bajo su mando a 64 personas.
USAR es el acrónimo en inglés de búsqueda y rescate urbano. El sistema internacional impulsado por INSARAG —la red especializada que opera bajo el marco de las Naciones Unidas— clasifica oficialmente a los equipos por su capacidad operativa en ligeros, medianos y pesados. Su propósito es facilitar una respuesta profesional, segura y coordinada ante el colapso de estructuras.
De acuerdo con el relato de Méndez, el rescatista extranjero le exigió un informe, le pidió que le indicara qué estaba haciendo y posteriormente pretendió ordenarle que abandonara la zona. El mexicano rechazó la petición y recordó que los Topos Azteca cuentan con 40 años de experiencia en emergencias nacionales e internacionales.
“Nosotros tenemos en esto 40 años. Yo ya vine aquí a este país en el año 96. Ni nacías”, respondió el rescatista, de acuerdo con la transcripción de la entrevista.
Méndez consideró que, ante una emergencia, no basta con portar un uniforme, encabezar un grupo numeroso o mencionar una certificación. También se necesita conocer la historia de los equipos que se encuentran en el terreno, reconocer su experiencia y establecer mecanismos de colaboración.
“Tienes que tener esa madurez, esa visión, ese conocimiento histórico”, enfatizó.
Su relato fue expresado con insultos y descalificaciones dirigidos al otro rescatista, incluida una referencia a su nacionalidad. Sin embargo, la idea central de su intervención fue que ninguna procedencia, rango o acreditación debe utilizarse para menospreciar a otros voluntarios.
El accidente de un rescatista europeo que recordó Héctor Méndez
Para explicar los riesgos de actuar con arrogancia, el fundador de Topos Azteca recordó la llegada de un grupo de rescatistas checos a una zona de desastre. Según contó, sus integrantes ingresaron apresuradamente a una estructura sin atender las advertencias o la coordinación de quienes ya se encontraban trabajando.
Minutos después comenzó una movilización para sacar a una persona en camilla. En un primer momento, los demás voluntarios pensaron que el equipo europeo había encontrado con vida a una víctima atrapada.
No obstante, la persona lesionada era uno de los propios rescatistas extranjeros.
“Era un bombero que se lesionó por andarse metiendo” sin precaución, explicó Méndez. El episodio, agregó, demostró que la prisa y el exceso de confianza pueden transformar a un socorrista en una víctima más y obligar al resto de los equipos a distraer recursos para auxiliarlo.
Fue entonces cuando el Topo Mayor lanzó la frase con la que sintetizó su postura: “Que sea blanco y que venga de Europa no lo hace superior”.
La declaración no cuestiona la preparación de todos los rescatistas europeos, sino la idea de que la nacionalidad o la apariencia física representan por sí mismas una garantía de mayor capacidad. Para Méndez, el reconocimiento se obtiene con trabajo, experiencia, disciplina y resultados en el terreno.
La más reciente entrevista del Topo Mayor en Colombia
Las declaraciones del 7 de agosto cobraron relevancia después de que Héctor Méndez protagonizara una tensa entrevista con el periodista colombiano Néstor Morales, de Blu Radio, tras el arribo de los Topos Azteca a Colombia.
Durante la conversación, el comunicador preguntó quién había financiado el viaje de la brigada, qué autoridad había solicitado su presencia y si contaban con los permisos correspondientes para integrarse a las labores de rescate. Méndez respondió que el grupo actuaba por iniciativa propia y negó que alguna organización política estuviera detrás de su desplazamiento.
“Nosotros atendemos el llamado del deber, no solicitamos permisos. No venimos a la politiquería”, sostuvo antes de terminar abruptamente la entrevista.
La brigada mexicana arribó a Colombia el 10 de agosto, procedente de Venezuela, y consiguió integrarse a las tareas en Cali con el respaldo del alcalde Alejandro Eder. Su llegada ocurrió en medio de restricciones impuestas a algunos grupos internacionales, pues las autoridades colombianas solicitaron certificaciones específicas para permitir su participación.
Méndez explicó en otras entrevistas que los rescatistas habían permanecido 41 días en Venezuela y decidieron trasladarse directamente a Colombia al conocer la magnitud de la emergencia. En Cali, los Topos Azteca reportaron como una de sus primeras acciones el rescate de un perro atrapado entre los escombros.
“Todas las vidas cuentan”, escribió la organización al difundir las imágenes del animal liberado.
El episodio con la prensa colombiana abrió una discusión sobre la necesidad de coordinar la ayuda internacional sin convertir los trámites, las nacionalidades o las certificaciones en instrumentos de descalificación. Las normas operativas resultan necesarias para proteger a víctimas y socorristas, pero, desde la perspectiva del Topo Mayor, también deben coexistir con el reconocimiento a la experiencia acumulada por los equipos voluntarios.
¿Quién es Héctor Méndez, fundador de los Topos Azteca?
Héctor Méndez comenzó su trayectoria como rescatista después de los terremotos de septiembre de 1985 en la Ciudad de México. En aquel momento buscó a su hermano entre los restos de un edificio en Tlatelolco y logró encontrarlo con vida.
Tras escuchar las voces de otras personas atrapadas, Méndez decidió permanecer en la zona para ayudarlas. Aquella experiencia dio origen a una labor voluntaria que se extendió durante más de cuatro décadas y llevó a los Topos Azteca a participar en emergencias de más de 20 países.
Para el veterano rescatista, esa historia demuestra que la capacidad no depende del lugar de nacimiento, el color de piel o la institución que aparece en un uniforme. Su mensaje es que, bajo los escombros, las jerarquías pierden importancia: lo esencial es trabajar con prudencia, respetar la experiencia de los demás y evitar que la soberbia ponga más vidas en riesgo.
