Rescatan a tigre de Bengala y cocodrilo que vivían en autolavado de Chihuahua

Un tigre de Bengala y un cocodrilo de pantano fueron asegurados dentro de un autolavado en Ciudad Juárez, Chihuahua, durante un operativo de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Las autoridades trasladaron a ambos ejemplares a una instalación especializada para su resguardo, luego de detectar que vivían en condiciones ajenas a su entorno natural y que uno de los animales presentaba una lesión visible.
El cateo ocurrió este 7 de agosto en una vivienda habilitada como autolavado, ubicada en la colonia 16 de septiembre. La intervención se realizó en coordinación con la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua, el Ejército Nacional y la Guardia Nacional. El tigre, un macho de aproximadamente cuatro años y 250 kg, conservaba sus colmillos y garras completas, mientras que el cocodrilo presentaba una herida en el hocico.
Ambos animales quedaron bajo resguardo en un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre, donde especialistas valorarán su estado de salud y las condiciones para su manejo. El cocodrilo de pantano figura en la NOM-059-SEMARNAT-2010 como especie bajo protección especial y en el Apéndice II de la CITES, mientras que el tigre de Bengala está listado en el Apéndice I, reservado a especies en riesgo crítico. Las autoridades ambientales coadyuvarán con el Ministerio Público para integrar la carpeta de investigación correspondiente y deslindar responsabilidades.
La localización de fauna exótica fuera de recintos autorizados ha tenido un repunte en el país durante 2026. El caso de Chihuahua se suma a una serie de aseguramientos recientes en distintos puntos del territorio nacional.
Tigres, cocodrilos y ajolotes: aseguramientos recientes en espacios urbanos
Durante 2026 se han documentado varios casos de animales exóticos localizados en viviendas, negocios y vehículos particulares, sin la documentación legal exigida. El 12 de agosto, una cría de tigre de Bengala blanco fue encontrada en un vehículo particular en la Central de Abasto de Iztapalapa, Ciudad de México. El conductor, José Luis N, fue detenido tras no acreditar la legal propiedad del felino ni contar con el permiso para su traslado. La Brigada de Vigilancia Animal entregó al ejemplar a la Profepa, que quedó a cargo de su cuidado y de definir su destino.
En abril, otra cría de tigre de Bengala fue localizada en una vivienda de Xochimilco. Las autoridades ambientales intervinieron después de un reporte al 911 y pusieron bajo resguardo a la cachorra, que no presentaba lesiones visibles. En ambos casos, los responsables no pudieron presentar la documentación que exige la ley para la posesión o traslado de especies silvestres.
Además de los felinos, los operativos han derivado en el hallazgo de más ejemplares de fauna protegida. El 26 de marzo, un cateo en la colonia Magdalena Mixiuhca, en Venustiano Carranza, permitió asegurar un cocodrilo de 70 cm, una iguana de cerca de un metro y dos ajolotes. Estos animales también quedaron bajo resguardo de la Brigada de Vigilancia Animal. Los operativos muestran la diversidad de especies que circulan fuera de instalaciones especializadas y el riesgo que implican para la seguridad y la salud pública.
Leyes y sanciones por posesión de fauna silvestre fuera de la norma
La posesión, transporte o comercio ilícito de fauna silvestre constituye un delito federal en México. El artículo 420 del Código Penal Federal establece penas de uno a nueve años de prisión y multas de 300 a 3,000 días para quien realice estas conductas con especies endémicas, amenazadas o sujetas a protección especial. Las sanciones se agravan si se demuestra un fin comercial o si los hechos ocurren en áreas naturales protegidas.
Las autoridades ambientales han llamado a reforzar la denuncia ciudadana y la vigilancia, ante la persistencia de casos en los que animales como tigres, cocodrilos, iguanas y ajolotes aparecen en contextos urbanos, fuera de cualquier control especializado. El destino de los ejemplares asegurados queda en manos de la Profepa, que debe determinar las condiciones de su manejo y su eventual reintegración, traslado o resguardo permanente.


















