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Menor superficie de siembra y enfermedades reducen la demanda de mano de obra: Caades

Al cierre de la actual temporada hortícola en el estado, se ha reportado una disminución en la contratación de trabajadores del campo, fenómeno impulsado principalmente por la reducción en la superficie de siembra y una menor producción en comparación con años anteriores.

Jesús Alberto Rojo Plascencia, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa, indicó que el ciclo agrícola está prácticamente terminando, dejando un balance mixto para los productores.

“Hubo menos mano de obras, no bajó de manera importante, pero no vemos tanta producción y se acaba la mano de obra”, expresó Rojo Plascencia.

En el caso específico del tomate, aunque se lograron obtener buenos precios y niveles de ingresos favorables debido a factores externos, el volumen de la cosecha fue significativamente menor.

“Hubo una reducción importante y también los factores externos que vinieron a darle al tomate de Sinaloa un precio bueno”, compartió.

La reducción de la superficie cultivada ha tenido un efecto directo en la dinámica laboral de la región.

Según el presidente, al haber menos hectáreas trabajadas, la demanda de mano de obra desciende y las labores de cosecha concluyen de manera más temprana.

“Al haber menos superficie, es menos mano de obra la que se genera, y esto impacta en la derrama económica”, explicó.

Aunque la caída en el empleo no se calificó como crítica en términos porcentuales, sí es un reflejo de la menor actividad productiva de este ciclo.

Además de la menor superficie, el sector enfrentó complicaciones fitosanitarias, ya que diversos cultivos se vieron afectados por enfermedades que redujeron el rendimiento por hectárea, lo que contribuyó a que el volumen total de la producción estatal no fuera el óptimo.

Ante este escenario, y considerando los precios desfavorables que enfrentan actualmente otros productos como los granos, el sector agrícola hace un llamado a la población para consumir productos nacionales.

Esta medida se busca como una vía para apoyar a los productores locales y fortalecer la economía interna en un momento de ajustes para el campo sinaloense.

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Reporta Caades presas al 15.6% y mantiene optimismo por lluvias de verano

Al cierre del ciclo agrícola, el sector productivo en Sinaloa mantiene una expectativa favorable ante el pronóstico de lluvias para los próximos meses, pese a que las presas del Estado reportan actualmente un almacenamiento del 15.6 por ciento.

Jesús Alberto Rojo Plascencia, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa, señaló que aunque el nivel parece bajo, representa una mejoría del 10 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado, cuando el almacenamiento era de apenas el 6 por ciento.

“Vemos que es un año en el que se espera ver un buen panorama de lluvias en el Estado. Vemos que entra el fenómeno de ‘El Niño’ y esto nos viene a dar un poquito de certidumbre a los productores para tener un ciclo con buen volumen de agua”, expresó Rojo Plascencia.

Explicó que los riegos para los cultivos de esta temporada ya han concluido, permitiendo que el ciclo saliera adelante bajo las condiciones actuales.

En este momento, el sector se encuentra en plena fase de trillas, especialmente en el caso del maíz.

De hecho, precisó que la falta de lluvias en este mes de mayo no es del todo negativa para la agronomía sinaloense.

“Ahorita tendríamos problemas si caen lluvias en este mes, cuando todavía tenemos más del 50 por ciento del maíz sin cosechar”, advirtió.

La mirada de los agricultores está puesta en el periodo de julio a septiembre, meses en los que históricamente se registra la mayor captación de agua por huracanes y tormentas.

La recuperación de las presas es vital, ya que de lo contrario, se tendrían que aplicar restricciones en la superficie de siembra para el próximo ciclo.

El presidente de Caades subrayó que una sequía prolongada no solo afecta al campo, sino a la economía de todo el Estado.

“Al haber restricciones y no haber la asignación correspondiente para los módulos de riego, se reduce la superficie y quedan terrenos sin sembrar por falta de agua”, explicó.

Esto traería como consecuencia una caída en los ingresos de las familias productoras y una disminución considerable en la generación de mano de obra, afectando la estabilidad económica de la población en general.

Por ahora, el sector se mantiene a la expectativa de que el panorama climático mejore, alentados por reportes de las primeras lluvias en estados como Chihuahua, lo que representa una señal de esperanza para el sistema de presas sinaloenses.

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