Panamá marca un hito en América con una cirugía ginecológica realizada a 440 kilómetros

Una paciente permanecía en un quirófano de Chiriquí mientras el cirujano encargado de operarla se encontraba a unos 440 kilómetros de distancia, en la ciudad de Panamá. La Caja de Seguro Social (CSS) realizó la que identifica como primera telecirugía robótica ginecológica registrada en el continente americano, apenas semanas después de estrenar esta modalidad a distancia en el país.
La intervención se realizó en el Hospital Regional Dr. Rafael Hernández, en la provincia de Chiriquí, mientras el ginecólogo-oncólogo y cirujano robótico Miguel Cáceres Yap controlaba el procedimiento desde una consola quirúrgica instalada en Ciudad de la Salud, ubicada en la capital panameña. Ambos hospitales están separados por aproximadamente 440 kilómetros.
El procedimiento consistió en una histerectomía total acompañada de un muestreo de los ganglios pélvicos. La paciente presentaba un pólipo endometrial con atipias y tenía antecedentes de cáncer de mama, condiciones que llevaron al equipo médico a decidir la extracción del útero y estudiar los ganglios ante la posibilidad de encontrar células tumorales iniciales.
Una histerectomía es una operación destinada a extirpar el útero y puede realizarse por diferentes razones médicas, entre ellas algunos tipos de cáncer o lesiones con riesgo de evolucionar hacia una enfermedad maligna.
En este caso, además de retirar la matriz, los médicos tomaron muestras ganglionares para buscar posibles señales de propagación de células anormales.

La particularidad estuvo en dónde se encontraban las manos que dirigían el robot. En Chiriquí, el equipo médico preparó a la paciente y conectó el sistema robótico instalado en el hospital, pero una vez colocado correctamente, Cáceres Yap tomó el control desde Panamá.
Los instrumentos dentro del quirófano reprodujeron los movimientos ordenados desde la consola ubicada en la capital.
“Tomaré control de la cirugía desde Panamá, ejecutaré todo el procedimiento y luego la paciente será desconectada del sistema”, explicó Cáceres Yap antes de la intervención.
La telecirugía va así más allá de una consulta o supervisión mediante videollamada: el especialista interviene directamente sobre el paciente mediante instrumentos robóticos controlados a distancia.
La cirugía robótica permite realizar procedimientos mínimamente invasivos mediante pequeñas incisiones y dispositivos capaces de ejecutar movimientos de gran precisión.
Para los pacientes puede traducirse, dependiendo de la intervención y de cada caso clínico, en menor sangrado, menos dolor postoperatorio y tiempos de recuperación más cortos frente a determinadas técnicas quirúrgicas convencionales.
La operación ginecológica representa además el segundo gran ensayo de telecirugía realizado durante agosto entre Ciudad de la Salud y Chiriquí.
A comienzos del mes, especialistas ubicados en la capital realizaron la primera telecirugía del país: una prostatectomía robótica a un paciente de 67 años que permanecía en el Hospital Rafael Hernández.
Aquella primera intervención duró aproximadamente dos horas y media y tuvo una latencia de transmisión de apenas 16 milisegundos, un intervalo prácticamente imperceptible entre el movimiento ejecutado desde la consola y la respuesta del robot.
Esa conexión permitió controlar a distancia los instrumentos con la precisión necesaria para una cirugía de alta complejidad.

El programa forma parte de una inversión que llevó a la CSS a adquirir tres sistemas de cirugía robótica para ampliar estos procedimientos fuera de la capital.
Los equipos fueron destinados a Ciudad de la Salud, el Hospital Rafael Hernández y el Hospital Dr. Gustavo Nelson Collado, en Herrera, con aplicaciones previstas en urología, ginecología, cirugía general y coloproctología.
El ginecólogo obstetra y cirujano robótico Jorge Ng Chinkee destacó que la combinación de tecnología y especialistas entrenados permite acercar procedimientos complejos a pacientes de otras provincias.
La posibilidad de permanecer en su región evita determinados traslados hacia la capital y puede facilitar una recuperación y retorno más oportunos después de intervenciones mínimamente invasivas.
El procedimiento fue seguido virtualmente por Martin Marino, director de la Sociedad Mundial de Cirugía Robótica (SRS) en Estados Unidos, quien participó como invitado.

Marino destacó que, de acuerdo con la información de la organización, se trata del primer caso de telecirugía robótica ginecológica registrado en el continente americano.
Además de Cáceres Yap desde Ciudad de la Salud, participaron el ginecólogo obstetra Jorge Ng Chinkee y la ginecóloga-oncóloga Aneth Bonilla, junto con personal médico y sanitario del Hospital Rafael Hernández.
La operación requirió así coordinación entre especialistas ubicados en dos puntos del país y una infraestructura tecnológica capaz de mantenerlos conectados durante la intervención.
El avance apunta especialmente a uno de los problemas históricos de los sistemas sanitarios: la concentración de especialistas y procedimientos de alta complejidad en las principales ciudades.
Con la telecirugía, el paciente puede permanecer físicamente en un hospital regional mientras la experiencia de un especialista ubicado a cientos de kilómetros llega hasta el quirófano mediante una conexión de alta capacidad.
La tecnología, sin embargo, plantea exigencias que van mucho más allá de comprar robots. Para sostener este modelo será necesario garantizar conexiones estables y de baja latencia, personal entrenado, mantenimiento especializado y protocolos frente a posibles interrupciones.
La apuesta es que la distancia deje de determinar quién puede acceder a determinadas operaciones, sin sacrificar los estándares de seguridad que exige una cirugía de alta complejidad.
Con esta segunda experiencia en cuestión de semanas, Panamá comienza a probar cómo trasladar conocimiento médico especializado sin trasladar necesariamente al paciente.











































