Vista de Lectura

Inauguran el primer Centro Estatal de Transfusión Sanguínea en Sinaloa

El Gobierno de Sinaloa inauguró el nuevo Centro Estatal de Transfusión Sanguínea, considerado el primero en su tipo en la entidad y con el que se busca fortalecer la red de atención médica y garantizar el abasto de sangre para la población sinaloense.

Acompañada por el Secretario de Salud estatal, Cuitláhuac González Galindo, la Gobernadora Yeraldine Bonilla Valverde encabezó el corte del listón inaugural del nuevo centro, ubicado en las instalaciones del antiguo Hospital Pediátrico de Sinaloa, en Culiacán.

Durante el acto, Bonilla Valverde destacó que este espacio brindará atención gratuita a quienes requieran de sangre o hemoderivados, además de promover la donación altruista entre la población.

“Este es el primer centro de este tipo, atenderá de forma gratuita a quien lo necesite e invitamos a la población a que también donen sangre, aquí se les atenderá con calidad”, expresó.

La Gobernadora realizó un recorrido por las instalaciones, donde la directora del centro, Ana Cristina Olivas Bejarano, explicó el funcionamiento de las distintas áreas especializadas y la operatividad del inmueble, en el que se invirtieron 18 millones de pesos.

González Galindo informó que el nuevo centro tendrá capacidad para generar alrededor de 14 mil hemoderivados anuales, entre plaquetas y otros productos sanguíneos, principalmente para atender la demanda del IMSS Bienestar.

Añadió que el CETS también contará con capacidad operativa para suministrar sangre y derivados a otros hospitales públicos mediante convenios de colaboración, además de regular los bancos de sangre públicos y privados que operan en Sinaloa.

El Secretario de Salud llamó a la ciudadanía a fortalecer la cultura de la donación voluntaria de sangre y adelantó que el Gobierno del Estado impulsará campañas para fomentar el altruismo y garantizar transfusiones oportunas para pacientes que lo requieran.

El Centro Estatal de Transfusión Sanguínea funcionará como órgano regulador y de control de calidad, con infraestructura especializada para captar, procesar, almacenar y distribuir sangre y sus derivados a distintas instituciones hospitalarias de la entidad.

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Ingenieros civiles exigen planeación real y no ‘renders bonitos’

La Federación Mexicana de Colegios de Ingenieros Civiles (Femcic) advirtió que la autoridad no debe medirse con “renders bonitos”, sino con la planeación de regiones y ciudades seguras.

Durante la inauguración de la 52 Reunión Nacional de Ingenieros Civiles, la Femcic pidió participación en las mesas de planeación.

Exigieron ser incluidos en el ordenamiento territorial y en la construcción del país para evitar más políticas públicas fallidas.

José Guillermo Dosal Valdez, presidente de la Femcic, en su mensaje reclamó que a los ingenieros civiles les llaman solo para resolver problemas cuando la planeación falló y afectó la seguridad de personas.

“No podemos aceptar que la experiencia técnica quede fuera de las mesas donde se toman decisiones que afectan directamente el futuro de nuestras ciudades y regiones. No podemos limitarnos a ser consultados cuando el proyecto ya está definido. No podemos ser llamados únicamente para resolver problemas cuando la planeación falló. La ingeniería civil debe estar presente desde el origen de las políticas públicas, desde la planeación, desde la evaluación de alternativas, desde la construcción de criterios técnicos y desde el diseño de soluciones a largo plazo”.

Y propuso que hoy más que nunca, México necesita infraestructura segura, resiliente, sostenible y bien planeada, ciudades más ordenadas, obras con sentido social, proyectos técnicamente viables y decisiones públicas que no respondan únicamente a la coyuntura, sino a una visión integral de futuro.

Al encuentro de más de 300 diseñadores, planeadores y quienes revisan la construcción del país, acudieron también ex presidentes de la Femcic, presidentes de colegios, integrantes del consejo directivo, colegas, ingenieros civiles, con historia, responsabilidad y visión de futuro.

El dirigente nacional destacó que la Federación Mexicana de Colegios de Ingenieros Civiles es, ante todo, una casa común. Una federación que hermana, que les permite reconocer las distintas regiones del país, que abre espacios para el diálogo, para el aprendizaje, para la convivencia y para la defensa de una profesión que ha sido fundamental en la construcción de México.

En cada reunión regional, explicó analizan que la ingeniería civil mexicana debe ocupar el lugar que le corresponde en la vida pública, en la planeación del desarrollo y en la toma de decisiones estratégicas. Cada profesión tiene un carisma, una vocación particular, una forma de servir a la sociedad.

“La nuestra es construir. Pero construir no significa solamente levantar puentes, caminos, edificios, obras hidráulicas o infraestructura urbana. Construir también significa ordenar el territorio, prevenir riesgos, planear ciudades, conectar comunidades, cuidar los recursos, generar seguridad y fortalecer el entorno donde vivimos, crecemos y nos desarrollamos”, abundó.

Y admitió que la ingeniería civil tiene acción directa con la calidad de vida de las personas.

“Porque cada decisión técnica que tomamos puede impactar la movilidad, la seguridad, el acceso al agua, la protección frente a fenómenos naturales, la funcionalidad de una ciudad o la resiliencia de una comunidad. Por eso, resulta indispensable que las y los ingenieros civiles participemos en los espacios donde se define el rumbo de la infraestructura, del desarrollo urbano, de la gestión del agua, de la vivienda, de la movilidad, de la prevención de riesgos y de la inversión pública”.

Consideró que para lograr la prevención de riesgos, se requiere de recuperar espacios de vida y decisión, pues está en juego la seguridad de las personas, la calidad de la infraestructura, el buen uso de los recursos públicos y el desarrollo de las comunidades.

“Debemos insistir, participar, proponer y si es necesario, insistir hasta la incomodidad, porque cuando lo que está en juego es la seguridad de las personas, la calidad de la infraestructura, el buen uso de los recursos públicos y el desarrollo de nuestras comunidades, guardar silencio no es una opción.

“Insistir no debe verse como un confrontación sin sentido. Insistir significa cumplir con nuestra responsabilidad profesional. Significa aportar evidencia técnica. Significa defender criterios de seguridad. Significa también poner al servicio de la sociedad el conocimiento acumulado de nuestros colegios, en nuestras universidades, acumulando, y en nuestras empresas y en nuestra experiencia en el campo”.

Dijo que la Femcic tiene una responsabilidad muy importante en este proceso. Como Federación, debe articular la voz de los colegios de ingenieros civiles del país y fortalecer la presencia institucional de la profesión. Debe impulsar la certificación, la actualización profesional, la ética, la participación normativa y la vinculación con los distintos órdenes de gobierno.

“Pero también debemos reconocernos entre nosotros. Ningún colegio se fortalece en el aislamiento. Ninguna región avanza sola. La fuerza de Femcic está precisamente en su capacidad de reunirnos, de escucharnos y de convertir la diversidad de experiencias regionales en una agenda nacional. En los recorridos, reuniones y encuentros que hemos compartido, he visto colegios con enormes capacidades técnicas, con liderazgos comprometidos, con jóvenes participando, con ex presidentes que siguen aportando, con profesionistas que dedican tiempo, energía y conocimiento al fortalecimiento del gremio.

“Esa es la fuerza que debemos ordenar, proyectar y defender. Porque nuestro reto no es menor. Debemos dignificar el ejercicio profesional, actualizar nuestras herramientas, fortalecer la certificación, mejorar nuestros mecanismos administrativos, ampliar nuestra presencia digital y construir alianzas, abrir espacios internacionales y participar en las discusiones nacionales sobre infraestructura y desarrollo. Pero sobre todo, debemos tener toda claridad en el propósito. Femcic debe servir para que la ingeniería civil mexicana tenga mayor presencia, mayor reconocimiento y mayor capacidad de incidencia”.

Finalizó diciendo a las autoridades y aliadas institucionales, la disposición al diálogo y al trabajo conjunto que la ingeniería civil organizada no busca sustituir funciones públicas ni imponer visiones particulares sino sumar experiencia, conocimiento técnico y responsabilidad profesional para que las decisiones sean mejores, más seguras y sostenibles.

Al evento de inauguración acudieron la Secretaria de Turismo estatal, Mireya Sosa Osuna; el director de Protección Civil, Roy Navarrete; así como la directora académica de la UAS, Marisol Reyes, como anfitriona del encuentro nacional.

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