MAZATLÁN._ En el marco del Día del Medio Ambiente, más de 150 participantes de distintos estados del país se reunieron en el II Simposio de Educación Ambiental, convocado por investigadores, organizaciones civiles e instituciones en favor de la conservación.
El director del Gran Acuario de Mazatlán, sede del evento, Rafael Lizárraga, destacó que la conservación no debe limitarse a la investigación, sino también al diálogo y la construcción de una participación crítica.
Subrayó que el objetivo es mejorar las acciones de educación ambiental que impacten de manera positiva en la sociedad.
Gustavo Castañeda, de la Red de Educadores de Sinaloa, destacó el evento como el segundo que se desarrolla en la entidad, mismo que reúne a la academia y diferentes actores que implementan acciones a diario en el cuidado del entorno.
“Es un espacio para que permanezcan unidos los educadores e instituciones de la zona norte y sur de Sinaloa con diferentes ejes temáticos para abordar las problemáticas que se presentan”.
En su participación, Arturo Ruiz Luna, representante del CIAD, citó que ellos conservan el estero del Yugo como un sistema en peligro latente, así que llamó a informarse de cómo cuidar el resto de los espacios ambientales con riesgos constantes.
La inauguración del simposio estuvo a cargo del delegado de Profepa, Marco Antonio Moreno León, quien habló en el marco de la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente de que tan solo en 2025 hubo 5 millones de muertes por la mala calidad del aire en el mundo y en México fueron 55 mil, lo que lleva al tema de ocuparnos todos con la participación ciudadana a cuidar el planeta.
Hizo el llamado a la participación con más acciones y a mantenerse informados en este tipo de encuentros.
A la inauguración asistieron Rafael Lizárraga Favela, director del GAM; Gustavo Castañeda de los Santos, presidente la Red de Educadores de Sinaloa; Marco Antonio Moreno, delegado de Profepa; y Arturo Ruiz Luna, representante del CIAD.
En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, el Gobierno de Mazatlán unió esfuerzos junto a Semarnat y Marina para llevar a cabo una nueva limpieza en la playa Gaviotas, como parte de la Estrategia Nacional de Limpieza y Conservación de Playas y Costas, la cual es impulsada en todo el país por el Gobierno Federal.
La Alcaldesa Estrella Palacios, junto a otros funcionarios, encabezó el evento y mandó un mensaje sobre la importancia de fortalecer la conciencia ambiental y sumar esfuerzos entre sociedad, ambientalistas y gobierno en busca de preservar los recursos naturales y los espacios con los que cuenta la ciudad.
“Es una causa de todas y todos, y Mazatlán la asume como propia de corazón porque nuestras playas son el corazón de este puerto. Son identidad, son sustento, son el escenario donde las familias mazatlecas y los visitantes de todo el mundo vienen a encontrar lo que esta ciudad tiene para dar. Cuidarlas es cuidar todo eso”, dijo Palacios Domínguez.
Asimismo, el delegado de Semarnat en Sinaloa, Renato Ocampo Alcántar, destacó que gracias a las certificaciones de playas que tiene Mazatlán, lo coloca como el estandarte costero más importante de Sinaloa, por lo que aumenta la responsabilidad de todos los sectores para garantizar espacios limpios, seguros y sustentables.
Por otro lado, Palacios Domínguez también enumeró las acciones que realiza su Gobierno en favor del medio ambiente, entre las que destacan los programas de Ecología, la certificación de 10 playas y una próxima instalación del Comité Técnico Asesor de Acción ante el Cambio Climático, integrado por especialistas que contribuirán a la toma de decisiones en favor de la sostenibilidad.
“El día de hoy, el Día Mundial del Medio Ambiente nos encuentra con 10 playas certificadas, con programas concretos como Huellitas del Bienestar donde hemos dado en adopción ya a 86 mascotas, con programas también como Guardianes del Medio Ambiente, en el que hemos atendido y acreditado a 384 niños y 29 se van a certificar el día de hoy.
“Tenemos también un programa que se llama Cuidemos los Manglares, donde hemos removido 181 toneladas de desechos en los manglares aquí de Mazatlán en 20 jornadas que hemos realizado. También estamos con el programa de esterilización de mascotas. Llevamos 8 mil 885 esterilizaciones y además tenemos un programa muy importante que es de manejo de polinizadores”.
Añadió que también suman mil 500 metros cúbicos de basura recolectados a través del programa de “Mazatlán Te Quiero Limpio”; mientras que además trabajan en un programa especial de limpieza de canales pluviales en el que llevan 40 kilómetros de 56 canales que han limpiado.
MAZATLÁN._ Una gran variedad de residuos sólidos forman parte del actual panorama que presentan varios tramos del Arroyo Jabalines y distintos canales pluviales de Mazatlán, donde la acumulación de desechos representa un problema ambiental y de salud pública.
Durante un recorrido realizado por Noroeste en diferentes puntos de estos cuerpos de agua, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, se pudo constatar la presencia de una gran cantidad de basura tanto en los márgenes como dentro de los cauces.
Además, ante la falta de circulación de agua por la escasez de este recurso, se pudo apreciar en distintas zonas agua estancada y aparente contaminación, situación que genera preocupación debido a la importancia ecológica que estos espacios tienen para el municipio.
Los residuos acumulados no solo afectan la imagen urbana de la ciudad, sino que también representan una amenaza para los ecosistemas que dependen de estos humedales y corredores naturales, donde habitan diversas especies de flora y fauna.
Entre los principales contaminantes observados destacan neumáticos, bolsas plásticas, botellas, restos de muebles, juguetes descompuestos y otros desechos domésticos, los cuales aparentemente fueron arrojados de manera irregular por los habitantes de cada una de las zonas.
Uno de los espacios que merece especial atención son los manglares cercanos al Arroyo Jabalines, ecosistema fundamental para el equilibrio ambiental del puerto, los cuales funcionan como barreras naturales ante fenómenos meteorológicos, ayudan a filtrar contaminantes, capturan carbono y sirven de refugio para aves, peces, crustáceos y otras especies.
Sin embargo, la acumulación constante de residuos sólidos y la contaminación del agua pueden afectar el desarrollo de estos ecosistemas, alterando las condiciones naturales necesarias para su conservación.
De manera adicional, la presencia de basura en los canales y arroyos puede generar problemas durante la temporada de lluvias, ya que los residuos obstruyen el flujo del agua y aumentan el riesgo de inundaciones en colonias cercanas, como se ha visto en años anteriores.
La contaminación también representa una amenaza directa para la fauna que habita o utiliza estos espacios como zona de alimentación, refugio y reproducción, como aves, peces, crustáceos, reptiles y pequeños mamíferos, que se pueden ver afectados por la presencia de residuos sólidos, ya sea al ingerir fragmentos de plástico, quedar atrapados entre desechos o sufrir alteraciones en su hábitat natural.
La degradación de la calidad del agua y la acumulación de basura reducen además la disponibilidad de alimento y las condiciones necesarias para la supervivencia de numerosas especies que forman parte de la biodiversidad característica de estos ecosistemas urbanos.
La situación también puede favorecer la proliferación de fauna nociva y la generación de malos olores, especialmente en zonas donde el agua permanece estancada por largos periodos.
Ante este panorama, especialistas y organizaciones ambientalistas han señalado en diversas ocasiones la necesidad de fortalecer las acciones de limpieza, vigilancia y educación ambiental, así como fomentar una mayor participación ciudadana para evitar que estos espacios continúen siendo utilizados como tiraderos clandestinos.
Finalmente, el Aarroyo Jabalines y los canales de Mazatlán forman parte de una red de cuerpos de agua que desempeñan un papel clave en el equilibrio ecológico de la ciudad y funcionalidad, por lo que su conservación representa un reto permanente para autoridades y sociedad.
Received yesterday — 4 Junio 2026Noroeste Mazatlán
MAZATLÁN._ Con pancartas, entonando consignas y llamando a la defensa del medio ambiente, decenas de mazatlecos se congregaron este miércoles en el parador turístico de Las Letras de Mazatlán para sumarse a la manifestación de resistencia contra la instalación de una planta de amoniaco y otra de metanol en las bahías de Ohuira y Topolobampo, en Ahome.
La manifestación reunió a ambientalistas, biólogos, activistas y ciudadanos preocupados por las posibles afectaciones que dichos proyectos podrían generar en uno de los ecosistemas costeros más importantes de Sinaloa.
En el punto de encuentro, el ciudadano defensor del medio ambiente, Gildardo Izaguirre, explicó cómo la planta de amoniaco contempla procesos industriales de gran escala mediante el uso de enormes reactores que operan bajo altas temperaturas y presiones.
Señaló que la magnitud de la infraestructura y las condiciones en las que funcionaría representan un riesgo para el equilibrio ecológico en la Bahía de Ohuira, sistema lagunar que sirve como área de reproducción y desarrollo para numerosas especies marinas.
“La gente ya despertó. Al ver esas maquinonas dijeron ‘va en serio, nos van a fregar la bahía’. Los mayos yoremes de cuatro pueblos tienen tomada la puerta del muelle fiscal de Topolobampo e impiden que salga la maquinaria que va destinada a la fábrica”, comentó.
“Queremos que los biólogos hagan otra vez los estudios para demostrar que cualquier cambio en la temperatura o en la salinidad puede afectar a las larvas de peces y camarones”.
El activista destacó que en esa zona se desarrollan larvas de camarón, peces y cangrejos, además de albergar una importante biodiversidad que sostiene actividades pesqueras y económicas de comunidades locales.
Asimismo, recordó que en la cercana bahía de Topolobampo existe una reconocida población de delfines, entre ellos el ejemplar conocido popularmente como “El Pechocho”, considerado un símbolo de la región.
Por su parte, el biólogo Jaime Renán Ramírez resaltó la solidaridad de los asistentes con las comunidades indígenas yoremes y los habitantes del norte de Sinaloa que mantienen la lucha contra los proyectos petroquímicos.
El especialista subrayó que el sistema lagunar Ohuira-Topolobampo-Santa María es un humedal de gran relevancia ecológica y cuenta con reconocimiento internacional como sitio Ramsar, una categoría otorgada a ecosistemas considerados de importancia para la conservación de la biodiversidad.
“Estos proyectos extractivistas resumen el gran problema ambiental global que estamos padeciendo en muchos rincones del planeta. Se trata de recursos que han sido disfrutados y custodiados durante generaciones por poblaciones originarias y por las comunidades que habitan la región”, dijo.
“El sistema lagunar Ohuira-Topolobampo-Santa María tiene una importancia ecológica extraordinaria y merece una protección real”.
Tras la intervención de más especialistas y defensores del medio ambiente, la manifestación continuó realizando un recorrido simbólico por la glorieta de La Perla, ubicada donde convergen las avenidas Del Mar, Rafael Buelna y Camarón Sábalo, donde los participantes dieron dos vueltas al monumento mientras coreaban “¡Aquí No!”, portando pancartas con mensajes de rechazo a los proyectos petroquímicos.
Entre las imágenes que destacaron durante la protesta, se encontró la de “El Pechocho” portando su famosa “varita” con la que suele comunicarse para decir que no a la continuidad de estos proyectos, siendo este delfín un habitante de la Bahía de Topolobampo desde aproximadamente 30 años y se ha convertido en un símbolo de la defensa de la bahía y de la biodiversidad del norte de Sinaloa.
La convocatoria logró reunir a diversos sectores de la sociedad civil, entre los que se encontraban influencers como Daniela Rodrice; la ex Reina de los Juegos Florales, Desiré Ayón; así como las activistas Rita Tirado y Frida Izaguirre, además de colectivos feministas, asocicaciones ambientalistas y organizaciones dedicadas a la conservación de distintos ecosistemas.
Aunque la problemática se concentra en el norte de la entidad, siendo las principales afectadas las regiones de Ohuira y Topolobampo, los participantes señalaron que las consecuencias de una eventual afectación ambiental trascendería a las fronteras municipales, por lo que consideran necesario que la sociedad sinaloense se involucre en la defensa de los recursos naturales del estado.
Los participantes coincidieron en que la defensa de la bahía de Ohuira no solo compete a las comunidades directamente afectadas, sino a toda la población sinaloense, debido al valor ambiental, pesquero y social que posee la región.
A través de esta movilización, Mazatlán se sumó a una serie de acciones de protesta y concientización que se han desarrollado en distintos puntos del estado para respaldar a las comunidades del norte de Sinaloa que exigen la revisión de los proyectos, la realización de nuevos estudios ambientales y la protección del sistema lagunar de Ohuira.
MAZATLÁN._ Con el objetivo de fortalecer la conciencia ambiental y promover la conservación de los ecosistemas marinos y costeros, diversas agrupaciones ambientalistas e instituciones de Mazatlán preparan actividades de limpieza y educación ambiental para conmemorar el Día Mundial de los Océanos, que se celebra el 8 de junio.
Como parte de estas acciones, la organización MazConCiencia realizará el 6 de junio una nueva jornada de limpieza en el manglar de la Isla de la Piedra, uno de los espacios naturales que ha sido adoptado por el colectivo para labores permanentes de protección y recolección de residuos.
Encabezada por Sofía Trejo y María Esther Juárez, la actividad contará con la participación de estudiantes del Instituto Tecnológico de Mazatlán y voluntarios de la sociedad civil. La salida está programada para las 06:50 horas desde el embarcadero de la Isla de la Piedra.
Los integrantes de MazConCiencia destacaron que en la más reciente limpieza del manglar lograron retirar alrededor de 300 kilogramos de basura y objetos plásticos, residuos que llegan principalmente arrastrados por las corrientes marinas y que representan una amenaza para la flora y fauna del lugar.
De manera paralela y con el mismo entusiasmo, el Gran Acuario Mazatlán Mar de Cortés y el Centro de Investigaciones Mar de Cortés llevarán a cabo una jornada de limpieza de playa a la altura del Monumento al Pescador, también durante la mañana del 6 de junio.
A través de una convocatoria difundida en redes sociales, los organizadores invitaron a la ciudadanía a sumarse a esta iniciativa ambiental, mientras resaltan que el Día Mundial de los Océanos representa una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de los mares y la necesidad de reducir la contaminación en ellos.
“Súmate a esta jornada de acción colectiva por la conservación de nuestros ecosistemas costeros. Puedes participar de dos formas: adoptando una playa con tu equipo o comunidad o uniéndote al punto de limpieza de Gran Acuario Mazatlán. ¡Cada acción cuenta para proteger la vida marina!”, señala el mensaje difundido en Facebook.
Se espera que durante los próximos días se anuncien nuevas actividades relacionadas con esta conmemoración, por lo que las acciones ambientales podrían extenderse más allá del 8 de junio con la participación de asociaciones, instituciones educativas y organismos comprometidos con la protección del medio ambiente.
Desafíos legales, institucionales y de acceso a la información son algunos de los principales obstáculos que dificultan la participación ciudadana para defender el medio ambiente y la protección de recursos naturales, coincidieron especialistas, abogados y activistas durante el Observatorio Sobre Medio Ambiente y Defensa del Territorio que tuvo lugar en Mazatlán.
Durante este encuentro, los especialistas abordaron el tema con respecto a la importancia de fortalecer estrategias jurídicas que garanticen el acceso a la justicia, la participación ciudadana y la defensa integral de los recursos naturales y los territorios en el país.
El defensor público federal, Víctor Alfonso López Zamora, señaló que uno de los principales problemas es el desconocimiento de las herramientas legales disponibles para la ciudadanía, como el juicio de amparo y las acciones colectivas, como mecanismos que permiten exigir la protección del medio ambiente y de los derechos colectivos.
López Zamora expresó que, además de la falta de información entre la población, persiste poca experiencia y sensibilidad en algunos órganos judiciales para atender este tipo de asuntos.
“Muchas personas no saben que podemos proteger el medio ambiente a través de recursos judiciales y mediante juzgados de distrito. No es fácil la protección de estos derechos, porque los juzgadores también están en ese proceso de aprendizaje sobre qué tanto pueden hacer para protegerlos”, comentó.
“Es tarea de todos, no sólo de la Defensoría, sino también de la ciudadanía, identificar cómo se está afectando nuestro territorio y nuestro medio ambiente, por eso debemos poner atención a qué son estos derechos, cuáles son sus alcances y cómo podemos protegerlos”, agregó.
Por su parte, el también defensor público, Venancio Baltazar Pérez España, expuso diversos casos de contaminación ambiental en Mazatlán, en los que ha intervenido la Defensoría Pública, entre ellos la Laguna del Camarón y el Arroyo Jabalines, donde vecinos denunciaron descargas de aguas negras, acumulación de basura y daños derivados de eventos masivos.
Esto terminó derivando en acciones colectivas y jucios de amparo para exigir medidas de protección y reparación ambiental, litigios que suelen prolongarse ante la complejidad jurídica y a la falta de sensibilidad de algunas autoridades judiciales.
“Los procesos ambientales son lentos y tardados, generalmente los jueces son apáticos en este tipo de asuntos, pues como no tienen pleno conocimiento, lo que pretenden hacer siempre es evadir esas situaciones”, dijo.
En este sentido, destacó la importancia de implementar principios legales como el precautorio y la reversión de la carga de la prueba, mediante el cual corresponde a quien genera contaminación demostrar que no está causando afectaciones al entorno.
López Mejía destacó que instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo obligan al Estado mexicano a consultar a las comunidades indígenas ante proyectos que puedan impactar sus territorios, particularmente en el caso de megaproyectos.
Además, señaló que detrás de muchas afectaciones ambientales existen intereses económicos, además de recordar que en México se han registrado asesinatos y agresiones contra activistas y defensores ambientales.
“Cuando hablamos de poblaciones indígenas y el derecho al medio ambiente y territorio, tenemos que hablar necesariamente de un espacio donde debe de estar libre de contaminación. Las comunidades indígenas tenemos una conexión y un cuidado especial con la naturaleza, con el agua y con los espacios que para nosotros son sagrados”, expresó.
“No basta con que existan leyes y marcos jurídicos, pues si las personas afectadas no accionan legalmente, no pasa nada. La defensa del medio ambiente es uno de los temas más vulnerables en este país porque muchos activistas han sido asesinados por lo que debemos cuestionarnos qué estamos haciendo por nuestro medio ambiente porque vivimos en un entorno cada vez más contaminado”, agregó.
El Abogado Especializado en Materia Ambiental, Manuel de Jesús Tripp Rivera, habló sobre la relevancia de los estándares de derechos humanos y el litigio estratégico como herramientas para la defensa ambiental y de comunidades afectadas por proyectos industriales y de desarrollo.
Tripp Rivera resaltó que estos estándares obligan a jueces y autoridades a equilibrar las desigualdades entre ciudadanos y grandes empresas, garantizando la protección ambiental y los derechos colectivos.
“En materia ambiental, los estándares de derechos humanos buscan romper las formalidades del juicio en favor de la naturaleza y de las comunidades. Los estándares obligan a los jueces a asumir un rol activo para compensar la desigualdad entre las grandes empresas contaminadoras y el ciudadano de a pie”, dijo.
Aunque mencionó casos exitosos de litigio ambiental en México y Sinaloa, advirtió que muchas resoluciones judiciales no siempre se traducen en soluciones reales debido al peso de intereses políticos y económicos.
También alertó sobre la violencia y criminalización que enfrentan defensores ambientales en el país, al señalar que México continúa siendo uno de los lugares más peligrosos para quienes luchan por la protección del territorio y los recursos naturales.
“A pesar de los fallos judiciales favorables, muchos problemas ambientales no se han resuelto porque prevalecen los intereses de quienes tienen más poder económico y político”, expresó.
Finalmente, la periodista ambiental, Raquel Zapién Osuna señaló que la falta de acceso a la información pública dificulta la defensa ambiental y limita la participación ciudadana, al impedir que la sociedad conozca cómo se toman decisiones sobre el territorio y los proyectos de desarrollo.
Criticó la iniciativa de Ley de Transparencia impulsada por el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, al considerar que reduce obligaciones en materia ambiental y favorece la opacidad, al eliminar información relacionada con permisos, contaminación y áreas naturales protegidas.
“La conciencia se nutre de la información, y sin acceso a ella no puede existir una defensa ambiental efectiva ni una ciudadanía realmente informada. Un gran problema para la defensa ambiental es la falta de información; hay personas que quieren participar, pero no saben cómo porque la información simplemente no está disponible”, declaró.
También advirtió sobre el crecimiento urbano en zonas ecológicas sensibles de Mazatlán y explicó que desde el Comité de Participación Ciudadana se promueven herramientas de transparencia y vigilancia social para supervisar permisos, uso de suelo y desarrollo territorial.
“La opacidad y la mala administración del territorio incrementan el riesgo de pérdidas humanas ante fenómenos meteorológicos. La ciudadanía necesita fortalecer sus capacidades de organización y defensa estratégica mediante el acceso a datos abiertos y herramientas de información”, puntualizó.
De esta forma, el observatorio concluyó con un llamado a fortalecer la participación ciudadana, el acceso a la información y la utilización de herramientas legales para la defensa del territorio y los recursos naturales, en un contexto donde especialistas advirtieron que la protección ambiental en México continúa enfrentando retos institucionales, intereses económicos y riesgos para quienes impulsan estas causas desde las comunidades y la sociedad civil.